El mosquito tigre se hace fuerte este verano en Vizcaya y Guipúzcoa y sus picaduras son cada vez peores
Evitar las acumulaciones de agua en el entorno doméstico es una de las principales medidas para prevenir su picadura
¿Hay menos mosquitos este verano en España? Un experto en plagas explica su "cambio de distribución y en su dinámica"
BilbaoAunque el mosquito tigre (Aedes albopictus) es una especie originaria del sudeste asiático se sabe de su presencia en Europa desde hace ya más de cinco décadas. Este mosquito tiene una reducida capacidad de vuelo, por lo que su expansión se produce en gran medida por la actividad humana, a través del transporte de mercancías y de los vehículos particulares.
Su llegada a Euskadi aún tardaría unos años en producirse, o al menos, en identificarse. Fue en 2014. Desde entonces los vascos convivimos con esta especie invasora que se ha hecho fuerte en buena parte de nuestro territorio, expandiéndose rápidamente y estableciéndose en muchos municipios de la Comunidad Autónoma Vasca, especialmente en Vizcaya y en Guipúzcoa. Además, provocan picaduras cada vez peores y casi siempre pican de día.
Al margen del dolor, el picor intenso y la hinchazón que generan en sus víctimas las picaduras de estos mosquitos, el departamento vasco de Salud recuerda que son “un problema de Salud Pública”, por su capacidad para transmitir algunas enfermedades.
En Euskadi desde 2014 está en marcha el Programa de Vigilancia de Mosquitos Invasores que se desarrolla de forma coordinada entre el Departamento de Salud del Gobierno Vasco, NEIKER y entidades locales, con el objetivo de detectar mosquitos invasores, seguir su evolución territorial y apoyar la gestión del riesgo.
¿Cómo identificarlo?
El mosquito tigre ha demostrado en estos 12 años su capacidad para adaptarse a los entornos urbanos y proliferar en zonas próximas a viviendas. Solo necesitan pequeñas acumulaciones de agua para reproducirse y un simple plato de maceta puede convertirse en un criadero para estos mosquitos con aspecto de cebra, negros a rayas blancas.
Mientras que un mosquito común suele ser marrón y puede medir entre 3 y 7 milímetros, el mosquito tigre alcanza medidas entre los 6 y los 9 milímetros. De color negro y con una línea blanca en la parte posterior de la cabeza y en el tórax, sus patas son negras con manchas blancas. Al contrario que los mosquitos nativos, que son más activos al atardecer y durante la noche, el mosquito tigre pica también durante el día.
El mosquito tigre puede actuar como transmisor de virus como el dengue, el zika o el chikungunya. Estas enfermedades no se transmiten directamente de una persona a otra, sino únicamente a través de la picadura de un mosquito infectado.
En Euskadi, hasta la fecha, los casos detectados han sido importados, es decir, relacionados con viajes a zonas donde estos virus circulan habitualmente. Aun así, la presencia del mosquito tigre hace necesaria una vigilancia activa para prevenir posibles transmisiones autóctonas.
La incidencia de las enfermedades transmitidas por el mosquito tigre está aumentando y constituye una preocupación para la salud pública a nivel mundial. En los últimos años se han documentado casos autóctonos en países europeos (es decir, transmitidos localmente), lo que evidencia que ya no son enfermedades exclusivas de regiones tropicales.
Qué hacer en caso de picadura
Su picadura puede resultar más dolorosa y provocar reacciones más evidentes que las ocasionadas por las especies nativas. En caso de recibir una picadura de un mosquito tigre, se debe:
- Lavar bien la zona afectada con agua y jabón.
- Evitar rascarse para prevenir infecciones.
- Aplicar frío para reducir la inflamación y aliviar el picor.
En ocasiones, las reacciones pueden ser más severas y puede ser necesario consultar a un profesional sanitario.