Un joven acaba en el hospital para que le quiten un auricular tras ser sorprendido haciendo trampas en un examen de Tráfico en Bilbao

El micrófono que llevaba el el joven para hacer el examen. Policía Nacional
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Efectivos de la U.C.R.I.F. de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de la Jefatura Superior de Policía del País Vasco sorprendieron la pasada semana a dos varones utilizando medios técnicos mientras realizaban la prueba de conocimientos para la obtención del permiso de Circulación en las dependencias del Centro de Exámenes que la DGP de Bizkaia tiene en la calle Barroeta Aldamar de Bilbao

En un comunicado, la Policía Nacional ha explicado que detectó a estas personas dentro de las labores de control que realiza en las dependencias de ese Centro de Exámenes.

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Durante las citadas pruebas, los agentes sospecharon de la actitud de dos aspirantes, por lo que, tras esperar a que finalizaran sus correspondientes exámenes, fueron trasladados a una sala contigua con el fin de comprobar si eran portadores o no de algún dispositivo telemático, prohibidos por la Dirección General de Tráfico y que en otras ocasiones han sido detectados en análogas circunstancias.

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Llevaba un auricular y una pequeña cámara junto a un cable

Tras realizarles un cacheo superficial, los policías descubrieron que una de las personas portaba un auricular intraural (pinganillo) y la otra, una pequeña cámara junto con un cable conectado a un teléfono móvil, que llevaba sujeto en el interior de la sudadera a través de un pequeño orificio. Al parecer se comunicaba información relativa a las respuestas mediante vibración.

Las personas identificadas, dos varones de 24 y 26 años respectivamente, revelaron a los agentes que habrían adquirido los dispositivos en Bilbao semanas atrás a un individuo al que habrían pagado 500 euros, uno de ellos, y 1.000 euros el otro por los pinganillos, siendo ambos de un solo uso.

Con motivo de la manipulación de uno de los dispositivos alojados en el interior del pabellón auditivo y fruto de los nervios, uno de los identificados tuvo que ser atendido en un centro sanitario para que se lo extrajesen ya que, al intentar retirarlo del oído con sus dedos, terminó introduciéndoselo más, requiriendo de personal facultativo para hacerlo.

Por otro lado, la Dirección Provincial de Tráfico procedió a instruir una propuesta de sanción a ambos consistente en 500 euros de multa y la prohibición de no poder presentarse a examen hasta que transcurran seis meses desde la fecha referida.