Animales

La unión que evidencia la mejor amistad del mundo: Valeria y su perro Azkar acumulan decenas de medallas en canicross

Valeria Batire y su perro Azkar en una de las competiciones de canicross
Valeria Batire y su perro Azkar en una de las competiciones de canicross. CEDIDA
  • El canicross es un deporte que combina la carrera a pie con el trabajo en equipo entre un corredor y su perro, que va en cabeza unido por un arnés

  • Valeria Batire, gallega de 20 años, se proclamó este mes subcampeona absoluta del mundo y es campeona de España

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Oroso, A CoruñaHumanos y perros forman parte de la fórmula que, desde hace siglos, protagoniza una de las frases más escuchadas al respecto, “es el mejor amigo del hombre”, relación que nos demuestran con hechos en multitud de ocasiones. Esta es una historia en la que esa unión cruza fronteras y llena de títulos las vitrinas de una casa del municipio coruñés de Oroso.

Valeria Batire Guridi Diéguez es deportista profesional de mushing, en la especialidad de canicross. Una disciplina que combina la carrera a pie con el trabajo en equipo entre un corredor y su perro. Ambos avanzan unidos por un arnés especial para el animal y un cinturón para el corredor, conectados por una línea de tiro elástica, donde el perro va delante marcando el ritmo.

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Esta joven de 20 años nunca va a olvidar este 2025 en su vida, se ha proclamado por segunda vez consecutiva como Campeona de España y por primera vez, como Subcampeona del Mundo en los campeonatos disputados hace unas semanas en República Checa.

Antes de probar con esta disciplina, desde muy pequeña siempre ha estado ligada a los deportes, “yo practicaba atletismo desde los 6 años además de natación y triatlón. En el 2019 tuve la oportunidad de probar el canicross en el club de Alejandro Gómez y desde el primer momento supe que este era mi mundo porque unía mis dos pasiones, el correr y los perros” explica Valeria.

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“Nos entendemos con la mirada”

En todos los deportes en los que existe una competición en equipo, el entendimiento entre las partes resulta fundamental. Aquí participan dos especies distintas, pero la comunicación fluye de la misma manera “es una relación de confianza mutua en la que además de correr formando un binomio perfecto también nos entendemos sin tener que mediar palabras. La clave está en crear un vínculo estrecho con tu perro, no es solo salir a entrenar, es dedicarle tiempo los 365 días del año.”

Valeria Batire junto a Azkar en otra de las competiciones de mushing en la especialidad de canicross

En cuanto a las indicaciones, con el paso de los entrenamientos y las competiciones, ese vínculo se fortalece “Azkar y yo nos entendemos con la mirada, cuando salimos a competir somos uno solo. En el canicross damos indicaciones sobre todo para los giros hacia derecha o izquierda, y también algún comando para seguir recto o parar.”

Azkar es el compañero perfecto para Valeria, es un greyster de 3 años que junto a Dancha y a Lume, otros de sus canes, son parte de la familia Guridi Diéguez. De momento solo compite con el primero de ellos, pero Lume está empezando a dar sus primeros pasos en campeonatos, aunque todavía tiene solamente 20 meses.

Evitar riesgos para los animales

Las circunstancias especiales con las que hay que vivir el hecho de competir con un animal, como en otros deportes como la hípica, no son algo desconocido para los profesionales. “Entreno con ellos dos días por semana, siempre en terrenos apropiados para no dañar sus almohadillas, no pueden correr en cemento. Tampoco soportan el calor, por eso el mushing es un deporte de invierno. Cuánto más frío mejor para ellos.”

Es una especialidad mucho más conocida en los países europeos que en España, por eso los desplazamientos para Valeria y Azkar son algo presente en su rutina mensual. Para ella lo más complejo son los viajes “vamos en autocaravanas/caravanas ya que es casi imposible encontrar hoteles donde te permiten alojarte con varios perros grandes. Hacemos largos recorridos para asistir a las competiciones internacionales en nuestra autocaravana ya que para nosotros el llevarlos en la bodega de un avión no es una opción, son parte de la familia y no queremos asumir riesgos”.

Por eso reconoce que le gustaría que en nuestro país algún día “se le dé el reconocimiento apropiado ya que es un deporte federado con competiciones a nivel internacional, mundiales y europeas y que merece tener otra consideración, mi sueño es que llegue a ser un deporte olímpico”, concluye.