Rosiña Carpintero, la viguesa que relata en 'Rosiliencia' su proceso con una leucemia y dos trasplantes: “No quiero generar lástima, si no conciencia”
A Rosiña le diagnosticaron una leucemia mieloide aguda en 2022 y ha pasado por dos trasplantes
En su libro hace un relato personal de su proceso y también una llamada a la donación de médula
VigoRosiña Carpintero duda apenas un segundo cuando le preguntan cómo está. Y después de un silencio por el pasan estos cuatro últimos años, dice “me siento bien”. Y desde ese “bien” se teje la historia de los días de hospital, de los miedos, de los efectos secundarios, con la vista que aún le da algún problema estos días y los oídos, y de los controles quincenales por los que tiene pasar, “pero estoy animada”, añade.
El suyo es un viaje personal de casi cuatro años, llenos de soledad, y de esperanza, que Rosiña ha plasmado escribiendo lo que le iba a pasando, desde aquella primera visita a Urgencias en el año 2022.
Primero escribía para soltarlo, “pero no leía, no era capaz”. Luego abandonó sus libretas después del segundo trasplante, que no salió del todo bien, “odié todo, no quería saber nada de todo esto”, y hace apenas unos meses volvió a ellas, pensando que quizás a alguien podrían ayudarle sus palabras. Y de ahí salió 'Rosiliencia', un título que juega con la necesaria resiliencia y con su relato muy personal.
“Yo no sabía nada de esta enfermedad, empecé a escribir en el hospital como algo terapéutico, y luego seguí en casa, después, para no pensar”, recuerda.
Rosiña, madre de tres hijos, fue diagnosticada de leucemia mieloide aguda en 2022. Tras el paso por la quimioterapia, necesitaba una médula compartible y llegaron los trasplantes. “No sabía qué era todo eso, pero necesitaba un trasplante urgente de médula ósea. La médica me dijo que no viese estadísticas de supervivencia”, apunta sobre cómo recibió la noticia.
El primer trasplante llegó gracias a un donante varón de Texas, en febrero de 2023. Pero la enfermedad reapareció cuatro meses después, y llegó un segundo trasplante, esta vez de una mujer de Viena. Tras él, Rosiña sufrió un fallo multiorgánico que la mantuvo un mes en la UCI.
La importancia de la donación de médula
Rosiña escribe sobre el impacto emocional, las dudas, la soledad, y también sobre los gestos de cada día. Sobre la amabilidad de las enfermeras del Cunqueiro, “siempre con cariño”. Ahora vive el día a día. A punto de cumplir los 45 años en unos días, está volviendo a aquel proceso con la publicación del libro, que presenta en Vigo estos días. “Al releer todo lo que tenía escrito pensé que mis palabras podrían ayudar a alguien, y sobre todo a animar a la donación de médula”. Más allá del testimonio personal, su libro tiene un claro componente de concienciación social; que la gente se anime a donar médula. “No quiero generar lástima, quiero generar conciencia”, reitera Rosiña.
“Mi familia y yo nos enteramos de cómo se podía donar médula a partir de mi proceso, mucha gente en mi entorno no lo sabe, falta mucha información de esto, y ser donante es muy fácil, explica, por eso cree que su historia puede animar a las donaciones de médula.
Sobre la soledad del paciente
Rosiña también pone el foco en la soledad: “Es una enfermedad muy solitaria, te bajan las defensas a cero, y eso implica que vives aislada, tienes que decidir quién puede visitarte, es solo una persona, para limitar los riesgos de contagio” recuerda sobre todo el tiempo que pasó sola: “Es muy duro y no lo sabes gasta que no lo vives, parece ciencia ficción, pero sales, se sale”, concluye.
En este pequeño gran libro, el de su vida, ha querido contar “lo que te pasa, cuando la vida te para en seco”. “La historia que voy a contar es mi historia. No es divertida, pero es mi realidad, la de muchos y puede llegar a ser la tuya”, arranca su relato de "Rosiliencia", un paseo de baches y luces, por estos cuatro años de miedos y esperanza.