Un total de 7.806 pacientes solicitaron abandonar Povisa durante el último proceso de libre elección hospitalaria, frente a solo 276 que hicieron el recorrido inverso
El hospital privado cae hasta los 102.489 usuarios adscritos, la cifra más baja registrada desde la implantación del actual modelo sanitario
El último proceso de libre elección hospitalaria en el área sanitaria de Vigo ha dejado un resultado histórico: 7.806 usuarios solicitaron abandonar Povisa para pasar a la red pública, mientras que únicamente 276 personas realizaron el camino inverso. Esto supone una pérdida de 7.530 pacientes para el hospital privado vigués y consolida una tendencia de descenso que se arrastra desde hace más de una década.
Los datos facilitados por la Consellería de Sanidade tras el cierre del plazo de elección, reflejan la mayor fuga de usuarios registrada desde que se implantó este sistema en 2014. La cifra duplica incluso la registrada en la anterior convocatoria, celebrada en 2024, cuando algo más de 3.400 personas optaron por abandonar el centro concertado.
Un mínimo histórico para Povisa
La salida masiva de pacientes deja a Povisa con 102.489 tarjetas sanitarias adscritas, la cifra más baja de su historia reciente. Hace una década el hospital atendía a cerca de 139.000 usuarios de la sanidad pública, e incluso llegó a rondar los 150.000 pacientes según fuentes vinculadas al centro. Desde la implantación de la libre elección hospitalaria, Povisa ha perdido aproximadamente 36.500 usuarios, un descenso continuado que se ha acelerado especialmente tras la pandemia y durante los últimos años.
La situación resulta todavía más significativa porque el actual contrato firmado entre el Servicio Gallego de Salud y el hospital fue diseñado para una población de referencia superior a la que tiene actualmente. Cuando se rubricó el nuevo acuerdo, en 2025, el centro contaba con más de 113.000 usuarios asignados, es decir, alrededor de 11.000 más que ahora.
El Chuvi asume una carga asistencial creciente
La otra cara de la moneda está en el Complejo Hospitalario Universitario de Vigo (Chuvi), que absorbe la práctica totalidad de los pacientes que abandonan Povisa. Los más de 7.800 cambios registrados en esta última convocatoria incrementarán todavía más la presión asistencial sobre los hospitales públicos del área viguesa, que ya venían soportando un aumento progresivo de población de referencia.
De hecho, en la última década, los hospitales públicos de Vigo han incorporado alrededor de 36.000 pacientes procedentes de Povisa, lo que supone un incremento superior al 8 % de la población asignada. Este crecimiento ha tenido repercusión directa en la actividad diaria de consultas, pruebas diagnósticas, intervenciones quirúrgicas y listas de espera.
Una tendencia que parece no detenerse
La pérdida de usuarios no se limita a los períodos oficiales de elección hospitalaria. Durante el año y medio en que estuvo cerrado el plazo para cambiar de centro, miles de personas encontraron otras vías para abandonar Povisa, principalmente mediante cambios de médico de familia o modificaciones en su centro de salud de referencia. A ello se suman factores demográficos habituales, como cambios de domicilio o fallecimientos, que también han contribuido a reducir progresivamente la población adscrita al hospital.
El resultado es que el centro privado llegó a finales de 2025 en una posición especialmente delicada, con el número de pacientes más bajo desde que existe el actual modelo de concierto sanitario.
El convenio público-privado se encuentra bajo lupa
La evolución de las cifras adquiere especial relevancia porque el actual convenio entre el Sergas y Povisa tiene una duración inicial de dos años y deberá revisarse próximamente. Y es que este acuerdo modificó el sistema tradicional de financiación. Si antes el hospital recibía una cantidad fija por cada paciente asignado, ahora la remuneración depende principalmente de la actividad asistencial realizada. Aun así, disponer de una mayor población de referencia sigue siendo clave para garantizar volumen de trabajo y estabilidad económica.
Por este motivo, la nueva caída de usuarios reabre el debate sobre el futuro papel de Povisa dentro del sistema sanitario gallego y sobre cómo afectará esta situación tanto al hospital privado como a la capacidad asistencial de la sanidad pública en Vigo.
Mientras el hospital privado pierde progresivamente peso dentro del sistema, el Chuvi concentra cada vez más usuarios, lo que obliga a reforzar recursos, personal e infraestructuras para absorber la creciente demanda. La evolución de estas cifras será determinante en las futuras negociaciones entre la Xunta y Povisa y podría marcar el rumbo de la asistencia sanitaria viguesa durante los próximos años.

