Las hijas de una paciente han querido agradecer la humanidad y el cariño de los sanitarios durante el ingreso de su madre
La carta recuerda además la importancia de los pequeños gestos y detalles que hacen más humano y llevadero el proceso
Pontevedra
“No existen palabras suficientes para agradecer lo que significasteis para nosotros durante estas semanas”. Así, con un texto que se hila desde el cariño, la emoción y el agradecimiento sincero, arranca la carta de una familia, que quiso con unas líneas, agradecer al Servicio de Oncología del Hospital Provincial de Pontevedra la atención recibida por su madre, durante sus días de ingreso en el centro.
En el escrito, la familia de una paciente pone en valor tanto la profesionalidad como la calidad humana de los profesionales de la unidad, destacando el apoyo recibido en los momentos de mayor dificultad.
La familia recuerda que su enfermedad ha supuesto “un período marcado por la incertidumbre y el sufrimiento”, pero destaca que la atención recibida ha contribuido a hacer más llevadera esa situación. En este sentido, en la carta recuerdan que los profesionales del servicio han dejado "algo mucho más profundo: alivio, paz y humanidad" y añaden que "cuando todo tiembla, y una siente que el mundo se cae encontrar personas como vosotros, que cuidan desde el corazón lo cambia absolutamente todo”.
Pequeños gestos en los momentos más difíciles
La carta incide especialmente en la importancia de los pequeños gestos cotidianos durante la asistencia sanitaria; “una manta colocada con cuidado” o unas palabras “con ternura”. "Habéis cuidado de mi madre con una humanidad, una delicadeza y un amor que nunca podremos olvidar", expresa la hija de la paciente, que también agradece que su madre se haya sentido "segura y querida en los días más vulnerables de su vida".

“Acompañar así también salva un poquito a quienes estamos sufriendo”, apunta sobre el proceso por el que ha pasado la familia. En su carta también se refiere al apoyo a los familiares: "También nos habéis cuidado a nosotros, incluso sin daros cuenta”, destaca la autora, quien asegura que la tranquilidad de saber que su madre estaba rodeada de "personas buenas" resultó fundamental en los momentos más difíciles.
La misiva continúa con un reconocimiento al compromiso humano de los profesionales asistenciales: "Gracias por seguir tratando a las personas con dignidad, paciencia y cariño" y "ojalá sepáis la huella tan profunda que dejáis en las personas que pasan por vuestras manos" se puede leer en un mensaje que ha llegado hasta los sanitarios del hospital pontevedrés.
La carta concluye con un agradecimiento a quienes trabajan en la Unidad de Oncología: “Gracias por no perder nunca la humanidad en un lugar donde convivís cada día con el dolor”, afirman en la emotiva despedida.

