El incendio de su vivienda dejó once heridos y obligó a desalojar un edificio de A Coruña durante la madrugada del domingo
Niurka relata cómo su familia se quedó sin casa, sin documentación, sin ropa ni enseres y con su marido gravemente herido
El incendio declarado durante la madrugada del pasado domingo en un edificio de la calle Nicomedes Pastor Díaz, en A Coruña, dejó once personas hospitalizadas, dos de ellas ingresadas en la Unidad de Quemados del Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña (CHUAC), y obligó a desalojar a todos los vecinos mientras los bomberos extinguían las llamas y ventilaban el inmueble. Días después de aquel suceso, que el 112 Galicia sitúa de forma provisional en un posible fallo de un patinete eléctrico, la familia afectada intenta rehacer su vida entre la incertidumbre, las pérdidas materiales y la preocupación por el estado de uno de sus miembros, que permanece ingresado con quemaduras graves.
"Lo hemos perdido todo. Todo". Con esas palabras resume Niurka la situación en la que ha quedado su familia tras el incendio que destruyó la vivienda en la que residían. La mujer, que llegó a España desde Cuba en 2023 junto a su marido y sus padres para comenzar una nueva vida, asegura que el fuego no solo redujo a cenizas su casa, sino también toda su documentación, sus pertenencias y los ahorros que guardaban y que habían reunido con mucho esfuerzo para poder mudarse a otra vivienda, cuyo contrato iban a firmar en breve.
El fuego se originó poco antes de las dos de la madrugada del pasado domingo en una vivienda del primer piso del edificio y el humo se propagó rápidamente por la caja de escaleras, obligando al desalojo preventivo de todos los residentes. Once personas tuvieron que ser trasladadas al Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña (CHUAC), dos de ellas a la Unidad de Quemados por intoxicación por inhalación de humo y heridas de diversa consideración.
Su marido, Yusmel, el más grave
Niurka, sin embargo, no se encontraba en casa cuando comenzó el incendio. Trabajaba como cuidadora interna de una persona mayor en Vilaboa y no supo lo ocurrido hasta varias horas después. Fue una llamada del hospital la que cambió por completo aquella mañana. "Me llamaron para decirme que mi marido y mis padres estaban ingresados", ha relatado la mujer a la prensa local. Un familiar de la persona a la que cuida la llevó hasta el CHUAC, donde descubrió la gravedad de lo sucedido: su padre presentaba quemaduras en los pies y su madre, que tiene movilidad reducida, había sufrido lesiones en un brazo. Pero el estado más grave era el de su marido, Yusmel, que permanece todavía ingresado con importantes quemaduras en distintas partes de su cuerpo: "Tiene el pecho, la barriga, los brazos y las piernas quemados. Está todo vendado", asegura.
Mientras ella estaba trabajando, sus padres intentaban escapar de un edificio completamente invadido por el humo. Cree que su padre tuvo incluso que arrastrar a su madre para ponerla a salvo debido a sus problemas de movilidad y que una puerta llegó a caer sobre él durante la huida.
"Solo me queda el móvil y la tarjeta del autobús"
Las llamas redujeron a cenizas prácticamente todas sus pertenencias. La documentación de toda la familia desapareció en el incendio, al igual que la ropa, los enseres personales, las tarjetas sanitarias o los ahorros que guardaban en casa. "Solo me queda el móvil porque lo llevaba conmigo al trabajo y la tarjeta del autobús, aunque ya no tiene saldo", explica Niurka.
Sus padres, que ya han recibido el alta hospitalaria, salieron del edificio únicamente con la ropa que llevaban puesta y según explica la mujer: "No tienen zapatos. Perdieron incluso las prótesis dentales y las gafas".
Sin casa y sin un lugar donde dormir
La situación de Niurka se complicó todavía más después del incendio. Sin documentación, sin tarjetas bancarias y sin recursos económicos inmediatos, asegura haber pasado varias noches sin un lugar donde quedarse. Según ha contado, la primera noche durmió en un banco del hospital mientras acompañaba a su familia. La siguiente la pasó bajo un soportal y desde entonces pudo alojarse temporalmente en casa de un amigo.
La familia tenía previsto cambiar de vivienda en los próximos días e incluso había reunido el dinero necesario para afrontar la fianza, así como el primer mes de alquiler. Sin embargo, ese efectivo también quedó destruido por el fuego.
Ahora espera recibir ayuda de los servicios sociales mientras trata de rehacer su vida y continúa trabajando como cuidadora y realizando tareas de limpieza: "Necesitamos seguir adelante porque necesitamos ese dinero para vivir", explica en la cabecera local.
También lucha por salvar a una de sus mascotas
A la tragedia se suma la situación de Sofía, una de las dos perras de la familia. Durante el incendio, el animal se precipitó desde una ventana intentando escapar de las llamas y permanece en estado grave mientras recibe atención veterinaria.
Amigos y compañeros de trabajo de Yusmel han iniciado una campaña solidaria para ayudar a la familia a adquirir lo más básico y afrontar los gastos derivados del incendio: “Toda ayuda es poca, por favor ayudemos a reponer el dinero de la fianza y a poder pagarle a su mujer un lugar donde quedarse hasta que tengan una habitación en el hospital, y pueda comprar algo de ropa y comida”, explican en Gofundme.
Dudas sobre el origen del incendio
El 112 Galicia apuntó inicialmente a un patinete eléctrico como posible origen del fuego, una hipótesis que continúa bajo investigación. Sin embargo, Niurka no comparte esa teoría. Según explica, en varias ocasiones habían percibido olor a quemado en la vivienda incluso cuando el patinete no estaba conectado a la corriente. Por ello, sospecha que el origen podría encontrarse en la instalación eléctrica del inmueble, aunque será la investigación la que determine las causas definitivas del incendio.
Mientras tanto, reconoce que hay un momento que le produce más angustia que volver a contemplar su vivienda completamente calcinada. "Lo que más temo es el día en que mi marido despierte y tenga que decirle que ya no tenemos dónde vivir", confiesa.

