El autor del libro Eclipses. Historia y ciencia de la ocultación extemporánea del sol, detalla para Informativos Telecinco como se vivían estos fenómenos en el pasado
Todo sobre el eclipse solar del 12 de agosto de 2026 en España
La cuenta atrás para el eclipse solar total ha comenzado, cuando queda menos de una semana para el 12 de agosto, día en el que España será el mejor lugar del mundo para disfrutar de este histórico evento, el primero de estas características en la Península Ibérica desde hace más de 100 años, en concreto en 1912.
El eclipse total de Sol del 12 de agosto es el primero del Trío de Eclipses (2026-2027-2028), una secuencia sin precedentes que situará a España como epicentro astronómico mundial durante tres años consecutivos. El segundo, el 2 de agosto de 2027, está considerado por la comunidad científica como el más largo del siglo XXI visible desde Europa, con hasta cinco minutos de oscuridad total en Ceuta; mientras que el tercero, el 26 de enero de 2028, dibujará un anillo de fuego sobre la Península de suroeste a noreste.
De esto sabe, y mucho, Moncho Núñez, profesor, divulgador, científico e hijo predilecto de A Coruña, que acaba de publicar el libro Eclipses. Historia y ciencia de la ocultación extemporánea del sol, en el que no habla en concreto de esta secuencia de eclipses que está por venir, sino de cómo este episodio afectó a la historia de las tradiciones, las creencias y la ciencia de los pueblos. Núñez, quien además de ser un apasionado de la astronomía, tiene entre sus amistades verdaderas eminencias de la materia, ha adelantado que el del próximo 12 de agosto será “muy importante para que las personas disfruten en plenitud de todo lo que significa”. ¿Y qué significa? Núñez ha explicado a Informativos Telecinco la visión que tenían algunas civilizaciones antiguas como los egipcios o los aztecas de lo que ocurría cuando el sol se ocultaba, y nos ha adelantado que no se lo tomaban con la ilusión que lo recibimos nosotros en pleno siglo XXI.
Un fenómeno que ocasionaba miedo
“Fundamentalmente”, explica, “lo recibían con temor, era un fenómeno que ocasionaba miedo y es normal”. El experto explica que ese temor tenía una razón evidente: “A veces el sol se oculta fuera de tiempo y en pleno día y eso causaba temor porque somos muy dependientes del sol. Sin el calor del sol nos moriríamos de frío y el sol es el responsable de que exista vida”, detalla. Ante un acontecimiento tan extraordinario, muchas culturas recurrieron a relatos sobrenaturales para explicar lo que estaba sucediendo.
Según detalla, era habitual pensar que un ser monstruoso estaba devorando el astro rey: “Era normal que aquella gente de antes explicara que el sol desaparecía porque un monstruo se lo iba comiendo y a ese monstruo había que espantarlo”, señala. De ahí surgieron rituales destinados a ahuyentar a la criatura y propiciar el regreso de la luz.
El científico pone como ejemplo la tradición de los pueblos esquimales, que reaccionaban haciendo todo el ruido posible para expulsar al supuesto monstruo. “Gritaban, hacían ruido, tiraban piedras, flechas y boomerangs para que el monstruo se fuera. Y el monstruo se iba y el sol volvía, y podían decir que el procedimiento había funcionado”, explica. Estas prácticas, comunes en distintas culturas con variantes propias, reflejan cómo las comunidades intentaban recuperar una sensación de control ante un fenómeno natural que desconocían y que interpretaron durante siglos a través de la mitología.

Para los egipcios era el anuncio de algo malo
Moncho, que se muestra un poco sorprendido por la magnitud informativa que ha alcanzado este eclipse con tantos meses de antelación, también nos ha dado detalles de cómo los egipcios veían los eclipses. Según explica, esta civilización hablaba de una serpiente gigante que se comía el sol y era “su enemiga acérrima”. “Casi siempre los eclipses se interpretaban como un anuncio de algo malo y a veces se escribía a posteriori”, añade, así que, “se lanzaban piedras o flechas para acabar con él”, describe.
En México, por su parte, “se decía que los aztecas corrían despavoridos y gritando golpeándose en la boca, y que buscaban a personas albinas para sacrificarlas y así agradar al sol”, resume Núñez en un adelanto de lo que contiene su última publicación.
El de Núñez es “un libro para quienes buscan entender cómo pasamos del terror supersticioso al cálculo matemático preciso gracias a un fenómeno que dura pocos minutos y que ha marcado, en muchos aspectos, la historia de la ciencia”, indica en la contraportada. En el también encontramos la leyenda de un emperador chino que decapitó a dos astrólogos que no predijeron un eclipse “por estar borrachos”, ya que eso era una desgracia para el emperador.
Y ya por último, en su conversación con Informativos Telecinco, Moncho Núñez, quien asegura que le hubiera encantado haber vivido la civilización babilónica, ha hablado sobre lo bien que los babilonios interpretaban los eclipses: “Los entendían como ocultaciones”, detalla, para dar cuenta del progreso que hemos hecho hasta la actualidad: “Ahora es increíble. Podemos incluso saber que entre los años 502 y 507 antes de Cristo hubo un eclipse y fue visible por la tarde".

