El exfutbolista promueve un partido benéfico que enfrenta a la UD Ourense y una selección de futbolistas de la provincia
Selas reconoce que uno de sus mayores aprendizajes ha sido aceptar que necesita ayuda: “Siempre fui más de ayudar a los demás”
“A mi yo del pasado le diría que fuese más valiente en la toma de decisiones, que no tuviera tanto reparo en hacer las cosas que quiere”. Un año después de que le diagnosticaran Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), Álvaro Selas mira hacia atrás con una perspectiva diferente. La enfermedad le ha obligado a cambiar sus planes, a pedir ayuda y a aprender a vivir de otra manera, pero no le ha quitado las ganas de hacer cosas.
A sus 39 años, el exfutbolista ourensano intenta mantener sus objetivos, aunque reconoce que ahora son diferentes: “Siempre fui una persona con objetivos, proyectos, ambiciones… los sigo teniendo pero son distintos y más a corto plazo”, explica a Informativos Telecinco.
Uno de esos objetivos cortoplacistas que nombra Selas es la organización de un partido de fútbol que enfrenta a la UD Ourense y a una selección de futbolistas de la provincia para dar visibilidad a la ELA y recaudar fondos para las familias afectadas, que tendrá lugar este miércoles, 16 de septiembre, y que todo apunta a que será un gran éxito de afluencia y recaudación.
“He aprendido a valorar los pequeños momentos”
Pero vayamos a los inicios. El diagnóstico de Selas llegó un 27 de agosto de 2025, después de meses en los que el deportista había comenzado a notar que algo no funcionaba bien. Había jugado al fútbol durante años (aparte de practicar otros muchos deportes como el snowboard) y conocía su cuerpo: sus músculos estaban empezando a fallar. Una debilidad persistente terminó llevándole a realizar distintas pruebas hasta que recibió la confirmación de la enfermedad. Algo que se tomó “con algo de ira”, reconoce. Desde entonces, su vida ha cambiado, y también su manera de enfrentarse a ella: “Desde el diagnóstico he aprendido a valorar más los momentos de la vida cotidiana y a pensar más a corto plazo”, explica.
Selas reconoce que no todos los días son iguales: “Algunos son muy duros pero fuera de casa intento poner mi mejor cara”, cuenta. Aun así, trata de comenzar cada jornada con una actitud positiva: “Me levanto todos los días pensando que va a ser un buen día, aunque a veces la realidad es otra”, confiesa.

Lo más duro: aceptar que necesita ayuda
Uno de los aprendizajes más difíciles ha sido aceptar que necesita ayuda. Acostumbrado durante buena parte de su vida a ayudar a los demás, ahora se ha visto obligado a cambiar de papel: “Siempre fui más de ayudar yo, y lo que más me costó tras el diagnóstico fue admitir que necesito ayuda”, reconoce.
Una ayuda que no le niega absolutamente nadie de su entorno, pero del que señala principalmente a su mujer, que se ha convertido, dice, en uno de sus principales apoyos: “Aprendo cada día de mi mujer, ella, mi familia y mis amigos me hacen la vida más fácil”.
También ha tenido que aprender a convivir con las limitaciones físicas que provoca la enfermedad: “La ELA no me permite fatigar los músculos, aunque sí tengo que ejercitarlos, es difícil encontrar el equilibrio”, explica. Pero eso no significa que haya renunciado a hacer aquello que le gusta, y en este sentido señala que sigue haciendo "casi lo mismo pero de distinta manera”, asegura. Sin ir más lejos, este año acudió al Primavera Sound en silla de ruedas, donde disfrutó con sus amigos de su otra gran pasión junto con el deporte: la música.
Un partido que empezó como una forma de mantenerse ocupado
En medio de ese proceso y con el objetivo de realizar planes que le hagan mantener su mente activa surgió, precisamente, la idea del partido de fútbol para dar visibilidad a la ELA. La iniciativa, dice, nació a partir de una conversación con su psicóloga, “como una idea para mantenerme distraído”, asegura, “pero está llegando a una dimensión que me pone algo de respeto”, reconoce Selas.
La propuesta fue tomando forma hasta convertirse en el encuentro que se disputará este miércoles 16 de septiembre, a las 20:30 horas, en el estadio de O Couto. Sobre el césped se enfrentarán la UD Ourense y una selección de futbolistas de la provincia, en una jornada impulsada junto a Aodemper.
Para Selas, volver al entorno del fútbol tiene además un significado especial después de haber pasado tantos años ligado a este deporte. Jugó desde los ocho años y formó parte de distintos clubes ourensanos. El encuentro reunirá a futbolistas de diferentes equipos y categorías y estará dirigido por Javi Rey, amigo, excompañero y antiguo entrenador de Selas. La intención es que sea una representación del fútbol provincial, juntos por una buena causa, pero el protagonista quiere que el foco no esté en él si no en otro lugar: “Creo que tengo que pasar a un segundo plano. Va a ser una fiesta en la que salir con una sonrisa, pero estaré en el banquillo, no en la grada”, ha señalado sobre el encuentro.
“De la pena también se aprende”
La enfermedad le ha obligado a convivir con una realidad que no puede cambiar, pero Selas intenta centrar sus esfuerzos en aquello que sí está en su mano: “Al final la parte mala está ahí y no puedo cambiarla pero sí puedo intentar hacer lo que la enfermedad me permita para sentirme realizado”, explica.
Ese planteamiento le ha llevado a poner en marcha iniciativas como el partido de este miércoles y a buscar nuevas formas de mantener activas sus inquietudes: “Me da fuerzas saber que hay gente a la que le saco una sonrisa y ganas de hacer cosas, eso me satisface”, cuenta. También reconoce que ha aprendido a tolerar mejor la frustración, y quizá esté ahí una de las claves de su nueva forma de afrontar el futuro: no dejar de hacer planes, aunque ahora sean diferentes.

