El hombre, de 71 años, tuvo que acudir dos veces a Urgencias hasta que seis meses después le retiraron el cuerpo extraño
El paciente acabó perdiendo el testículo derecho tras las complicaciones derivadas de la intervención
Una intervención quirúrgica, a priori sencilla, que debía solucionar un problema en el testículo de un paciente, terminó provocándole una cadena de complicaciones a un vecino de Ourense de 71 años que recibirá una indemnización por lo ocurrido.
Fue durante una operación realizada en el Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO), cuando dejaron en el interior de su escroto parte de un tubo de drenaje que no fue retirado hasta seis meses después al acudir por segunda vez al servicio de Urgencias.
El caso ha terminado en los tribunales y el Servicio Galego de Saúde (Sergas) deberá indemnizar al paciente con 11.085 euros. El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha avalado la cantidad fijada inicialmente por el juzgado y ha rechazado elevarla hasta los 91.488 euros que reclamaba su abogado.
Una segunda operación que acabó con un cuerpo extraño en el escroto
La historia comenzó el 28 de diciembre de 2020, cuando el paciente fue intervenido en el CHUO para eliminar una acumulación de líquido alrededor del testículo derecho. Meses después tuvo que volver al Servicio de Urología por nuevos problemas en la zona. El 11 de abril de 2022 fue sometido a otra intervención. Fue entonces cuando, según los hechos recogidos en el procedimiento judicial y publicados por el diario La Región, quedó parte de un tubo de drenaje en el interior del escroto.
Tras esa operación, el hombre volvió hasta en dos ocasiones a Urgencias. El cuerpo extraño permaneció en su interior durante aproximadamente medio año, hasta que finalmente fue localizado y retirado. Pero los problemas no terminaron ahí: el paciente continuó sufriendo dolor y el proceso acabó finalmente con la pérdida de su testículo derecho.
¿Por qué no se incluyó la pérdida del testículo en la indemnización?
La reclamación planteó una cantidad mucho mayor, pero los tribunales no pudieron valorar todas las consecuencias que se produjeron posteriormente.
La razón está en el momento en que el paciente presentó su reclamación: la pérdida del testículo todavía no se había producido cuando inició el procedimiento, por lo que el órgano encargado de resolver la reclamación solo podía analizar las actuaciones médicas y los daños que ya se habían producido en ese momento.
El TSXG considera correcta esa decisión. Los magistrados señalan que, aunque el paciente podría haber esperado a que su lesión se estabilizase antes de reclamar, una vez que decidió hacerlo, el procedimiento debía limitarse a las actuaciones asistenciales que ya podían respaldar aquella reclamación.
El TSXG rechaza elevar la indemnización
El abogado del paciente recurrió la primera resolución y reclamó que la compensación ascendiera a 91.488 euros, una cantidad que incluía otros perjuicios.
Sin embargo, el alto tribunal gallego ha confirmado los 11.085 euros establecidos inicialmente, que el Sergas deberá abonar por las complicaciones iniciales. Entre las consecuencias que quedaron fuera del cálculo se encuentra precisamente la pérdida del testículo derecho, al haberse producido después de que el paciente presentara su reclamación.

