Hastío en Santiago por los continuos retrasos del bus urbano: hasta 45 minutos de espera y conductores que pasan de largo
Los usuarios denuncian que algunos autobuses circulan tan llenos que no pueden recoger a los pasajeros en las paradas
Reclaman un servicio más fiable, con autobuses que cumplan los horarios y tengan capacidad suficiente para atender la demanda
Llegar a tiempo al trabajo o lugar de estudio se está pareciendo desde hace un tiempo a una carrera contrarreloj para algunos usuarios del transporte urbano de Santiago. Los retrasos y la falta de espacio en determinados autobuses han reavivado las quejas de los viajeros, que denuncian esperas prolongadas de más de media hora en algunos casos y vehículos que pasan de largo sin detenerse porque están completos. El último episodio se produjo este miércoles por la mañana, cuando los pasajeros de la línea 6 tuvieron que esperar hasta 45 minutos en una parada.
El problema afectó al servicio que debía comenzar su recorrido en San Marcos a las 07:15 horas. Una avería o incidencia en uno de los vehículos alteró las frecuencias habituales y dejó a varios usuarios esperando durante buena parte de la primera hora de la mañana. El Concello de Santiago confirmó lo sucedido, explicó que estaba trabajando para restablecer la normalidad y pidió disculpas por las molestias ocasionadas.
Sin embargo, para los viajeros afectados, el incidente va más allá de un contratiempo puntual. Una usuaria habitual de la línea 6, que ha trasladado su malestar a El Correo Gallego, asegura que este tipo de situaciones ya se han repetido en otras ocasiones. También cuestiona que se produzcan a primera hora, cuando, según señala, todavía no hay una circulación intensa hacia el centro de la ciudad ni ha comenzado la actividad escolar.
Esperas que ponen en riesgo la puntualidad laboral
En la parada de Monte dos Postes, según relata la misma cabecera local, más de diez personas aguardaron durante tres cuartos de hora la llegada del autobús. La demora afectó a quienes dependen de este servicio para desplazarse hasta sus puestos de trabajo, como es el caso de la pasajera que se dirigía a la zona de Virxe da Cerca.
A la espera se sumó la dificultad para obtener información sobre lo ocurrido. La usuaria asegura que intentó contactar tanto con la compañía de transporte como con el servicio municipal de atención ciudadana 010, pero no consiguió respuesta. La falta de explicaciones aumentó su indignación ante un problema que, sostiene, no es nuevo.
Autobuses llenos que dejan pasajeros en las paradas
Pero las críticas al servicio urbano de Santiago no se limitan a los retrasos. Los viajeros también alertan de la saturación que sufren algunas líneas en determinados momentos del día. Según denuncian, hay ocasiones en las que varios autobuses consecutivos pasan por una misma parada sin recoger a quienes esperan, al circular ya completamente llenos.
Esta situación obliga a los usuarios a prolongar todavía más sus desplazamientos y dificulta la planificación de los trayectos cotidianos. Para quienes utilizan el autobús para acudir al trabajo o cumplir con sus obligaciones diarias, la incertidumbre sobre cuándo podrán subir a un vehículo se ha convertido en otro motivo de descontento.
La expectativa puesta en el nuevo contrato
Las incidencias se producen mientras Santiago espera la puesta en marcha del nuevo contrato del transporte urbano, con el que se pretende renovar y mejorar el servicio. El estado de una flota envejecida y los problemas registrados en algunas líneas han alimentado las expectativas de que el cambio permita reducir las averías y mejorar la regularidad de las frecuencias.
Mientras tanto, los usuarios reclaman un servicio más fiable, con autobuses que cumplan los horarios y tengan capacidad suficiente para atender la demanda.