Pontevedra

La discusión por una plaza de aparcamiento en Vigo acaba en una brutal paliza a un conductor

La mujer pretendía reservar el espacio para otro vehículo colocándose ella misma en el hueco
La mujer pretendía reservar el espacio para otro vehículo colocándose ella misma en el hueco. PEXELS
  • Una mujer intentaba reservar una plaza para otro vehículo colocándose ella misma en el hueco, cuando otro conductor aparcó

  • La Audiencia Provincial de Pontevedra ha confirmado las condenas a tres personas, que deberán pagar multas de 1.440 euros cada una e indemnizar a la víctima

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La Audiencia Provincial de Pontevedra ha confirmado la condena a tres personas que agredieron a un conductor en Vigo, en junio de 2023, tras una discusión que se inició por una plaza de aparcamiento que quedaba libre. Según recoge la sentencia, la víctima recibió puñetazos y patadas, sufrió lesiones que tardaron diez días en curar y tuvo que reparar los daños en su coche y sus gafas. Los condenados deberán pagar multas de 1.440 euros cada uno y abonar una indemnización conjunta de 1.492,05 euros.

El origen del enfrentamiento fue una plaza de aparcamiento en la Travesía de Puente Romano. Una mujer pretendía reservar el espacio para otro vehículo colocándose ella misma en el hueco, pero un conductor que circulaba en su Toyota Corolla Verso decidió estacionar igualmente. La situación derivó en una discusión que fue subiendo de tono hasta desembocar en una agresión.

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Puñetazos y patadas por una plaza de aparcamiento

Los hechos ocurrieron el 8 de junio de 2023, alrededor de las 19:45 horas. Tras aparcar, el conductor se encontró con la oposición de la mujer, que llegó a dar una patada al parachoques de su coche. El hombre se marchó después a hacer unas compras, sin imaginar que el conflicto continuaría a su regreso, según recoge Faro de Vigo.

Entonces, la pareja de la mujer comenzó a recriminarle que hubiera ocupado el espacio. La discusión fue a más y se incorporaron la propia mujer, otro hombre y un cuarto individuo que no llegó a ser identificado.

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Según los hechos que recoge la resolución judicial, varios de ellos acabaron tirando al conductor al suelo y golpeándolo con puñetazos y patadas en distintas partes del cuerpo. En la disputa, además, el vehículo de la víctima fue golpeado y rallado, y sus gafas terminaron rotas.

El hombre sufrió policontusiones y una lesión en la córnea que necesitó tratamiento médico. Las lesiones tardaron diez días en curarse.

Condenados a pagar multas y una indemnización

El Juzgado de lo Penal número 3 de Vigo condenó a los tres acusados a pagar una multa de 1.440 euros cada uno por delitos de lesiones y daños leves. También estableció que debían indemnizar conjuntamente a la víctima con 1.492,05 euros para compensar las lesiones, los desperfectos del automóvil y la rotura de las gafas.

Los condenados recurrieron la resolución y cuestionaron su participación en la agresión. Uno de ellos, según la cabecera local, sostuvo que ni siquiera se encontraba en el lugar de los hechos, mientras que otro afirmó que su intervención se había limitado a intentar separar a quienes estaban peleándose. La mujer, por su parte, alegó que el conductor había aparcado de manera intimidatoria y que tuvo que apartarse para evitar que la atropellara o dañara. Sin embargo, la Audiencia Provincial de Pontevedra ha rechazado los argumentos de los recurrentes y ha confirmado las tres condenas.

La Audiencia avala las pruebas contra los agresores

Para ratificar la sentencia, los magistrados han tenido en cuenta el testimonio del conductor, respaldado por fotografías tomadas en el lugar, los informes médicos y las declaraciones de los agentes de la Policía Local que observaron lesiones visibles en su rostro.

La Audiencia considera que la valoración de las pruebas realizada en primera instancia no fue “incorrecta o arbitraria” y que las explicaciones de los condenados no permiten establecer una “versión alternativa plausible” de lo sucedido. De este modo, el tribunal mantiene las multas y la obligación de indemnizar al conductor por las consecuencias físicas y materiales de la agresión. La resolución todavía puede recurrirse en casación.