Sergio y Loky, oro europeo en rescate, el binomio gallego que puede salvar vidas: "No es solo un hobby"
Sergio Barreiro y su perro Loky logran el oro en rescate canino en los Juegos Europeos de Policía y Bomberos de Vigo tras localizar cuatro víctimas en menos de ocho minutos
Alejandro Barreiro, padre del joven bombero y presidente de Casaga, destaca el temperamento y el carácter del pastor alemán: “Loky tiene cualidades ideales para buscar”
Encontrar a cuatro víctimas entre los escombros de una superficie de 3.500 metros cuadrados y hacerlo en menos de ocho minutos. Ese era el reto al que se enfrentaban Sergio Barreiro y Loky en los últimos Juegos Europeos de Policía y Bomberos celebrados en Vigo. El bombero ferrolano y su pastor alemán de cuatro años superaron la prueba y se colgaron la medalla de oro en la modalidad de rescate canino en estructuras colapsadas, una competición que pone a prueba la preparación de los equipos que pueden llegar a intervenir en emergencias reales.
Este lunes hemos intentado hablar con Sergio, pero lo hemos pillado trabajando y, además, celebrando su cumpleaños. Quien sí ha podido contarnos cómo se vive un triunfo de estas características es su padre, Alejandro Barreiro, bombero jubilado y presidente de Cans de Salvamento de Galicia (Casaga), la asociación de voluntarios a la que pertenece el equipo.
“Nunca se espera ganar un campeonato de estas características: hay muchos competidores muy entrenados dispuestos a darlo todo”, reconoce Alejandro. La sorpresa es aún mayor cuando se trata de una competición con participantes preparados para afrontar pruebas exigentes y en la que cada detalle puede marcar la diferencia.
Un perro que nació para buscar
Detrás del oro europeo hay muchas horas de entrenamiento, pero Alejandro insiste en que la preparación no lo explica todo. Loky, hijo de Thor —otro perro de rescate que fue campeón europeo en 2024—, tiene unas cualidades que lo convierten en un compañero especialmente valioso para Sergio.
“Un perro tiene que valer”, resume Alejandro. El presidente de Casaga destaca que el temperamento, los instintos, las ganas de aprender y la capacidad para mantener la concentración durante una búsqueda son tan importantes como el entrenamiento. “Dentro del temperamento de cada perro, los instintos, las ganas de aprender y la solidez para seguir en la búsqueda son muy importantes, pero también lo es el carácter, la pasión innata del perro para buscar… y Loky lo tiene todo”, explica.
Las pruebas de los campeonatos incluyen elementos que pueden distraer a los animales y que no siempre aparecen de esa manera en un rescate real. Por eso, según Alejandro, los equipos no se preparan específicamente para reproducir cada ejercicio de la competición, aunque sí incorporan distracciones de vez en cuando para comprobar que los perros mantienen el objetivo durante una búsqueda.
La finalidad es que, cuando llegue una llamada de emergencia, el animal sea capaz de trabajar en escenarios imprevisibles y localizar a personas desaparecidas con eficacia.
Una afición que puede salvar vidas
Sergio tiene 31 años y Loky, cuatro. El joven bombero compagina su trabajo con esta actividad, que desarrolla de forma voluntaria junto a Casaga. “Para Sergio es un hobby entre comillas”, explica su padre. Detrás de esa aparente afición hay una preparación constante y la posibilidad de acudir allí donde se necesite ayuda sin dudarlo.
La asociación, nacida en Ferrol hace 24 años, reúne a guías caninos, bomberos y otros voluntarios que colaboran en búsquedas de personas desaparecidas y en grandes emergencias. Sus equipos pueden ser movilizados a través del servicio de emergencias 112 para intervenir tanto en Galicia como en otros puntos de España o del extranjero.
En la comunidad gallega, la dispersión de la población y las características del terreno hacen que las búsquedas en el medio rural sean especialmente habituales: “Aquí en Galicia, por su orografía y dispersión de la población, hacemos muchos trabajos de búsqueda”, señala Alejandro, quien añade que se han desplazado por el resto de España y al extranjero en numerosas ocasiones.
Los perros entrenados por Casaga pueden intervenir en grandes áreas abiertas y en edificios derrumbados, dos escenarios que requieren habilidades diferentes. Su olfato y su capacidad para seguir rastros permiten a los equipos localizar a personas en lugares donde la búsqueda humana puede resultar mucho más complicada.
Del rural gallego a las grandes catástrofes
La labor de estos voluntarios va mucho más allá de los campeonatos. Los integrantes de Casaga han participado en operaciones de búsqueda en Galicia y en intervenciones de gran magnitud, como el terremoto de Turquía y la dana de Valencia, además de otras emergencias.
Alejandro recuerda especialmente la misión en Adıyaman, una ciudad turca gravemente afectada por el terremoto de febrero de 2023: “Lo más complicado lo vivimos en Turquía”, relata sobre una intervención en la que encontraron un escenario devastador, con numerosos edificios derrumbados.
Son experiencias que muestran hasta qué punto la preparación de estos equipos puede resultar decisiva. En una competición, los participantes luchan por una medalla; en una emergencia, el objetivo es localizar a quienes necesitan ayuda y contribuir a que los servicios de rescate puedan actuar.
Para Alejandro, el vínculo entre el guía y el perro es esencial para afrontar situaciones de tanta presión. La confianza se construye con el trabajo diario y permite que ambos aprendan a interpretar las reacciones del otro.
El orgullo de un padre
El oro conseguido en Vigo supone un reconocimiento al trabajo de Sergio y Loky, pero también a la preparación que hay detrás de los equipos de rescate canino. En Casaga conocen bien el valor de estos animales: antes de Thor y Loky, otra perra de la asociación, Anka, ya se había proclamado campeona de Europa en 2019.
Ahora es Loky quien ha recogido el testigo. Y su padre canino no es el único motivo de orgullo para Alejandro, que ve cómo su hijo continúa una labor en la que se mezclan vocación, esfuerzo y compromiso con los demás.
“Estoy muy orgulloso de mi hijo”, confiesa. Una satisfacción que va más allá del resultado deportivo: Sergio y Loky han demostrado que forman un equipo preparado para afrontar desafíos exigentes y que su entrenamiento tiene un propósito mucho mayor y gratificante que subir al podio.