Cambio climático

Documentan por primera vez en aguas gallegas dos especies propias de zonas cálidas: "La alacha conlleva implicaciones ecológicas"

Dos ejemplares de alacha
Una hembra de cangrejo ermitaño apareció en Corrubedo en julio y cinco alachas a inicios de año. Centro Oceanográfico de Vigo (IEO-CSIC)
  • Los hallazgos refuerzan la hipótesis de la tropicalización de las costas del noroeste peninsular por el cambio climático

  • "La presencia de alachas podría ejercer un efecto sinérgico negativo en la población de sardina autóctona", advierten desde el IEO

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A CoruñaPor primera vez en aguas gallegas se ha documentado la presencia de dos especies propias de zonas más cálidas, un hallazgo que refuerza la hipótesis de un progresivo calentamiento del mar que baña Galicia.

Es decir, la tropicalización de las costas del noroeste peninsular debido, en buena parte, a un cambio climático que está provocando un aumento de la temperatura en el planeta Tierra.

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Personal investigador del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) ha registrado la aparición de un cangrejo ermitaño o Dardanus calidus y también cinco alachas o Sardinella aurita, según publicaron recientemente.

Las revistas 'Cybium' y 'Biology' recogieron los resultados de los estudios que aportan nuevas evidencias sobre las modificaciones que están observando en las comunidades marinas del Océano Atlántico Ibérico.

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Cangrejo ermitaño

En el caso de la hembra del crustáceo, fue recogida en Corrubedo en julio de 2026, sin que existieran precedentes en el territorio gallego. Pues suele vivir a 460 kilómetros más al norte respecto al punto donde se ubicó.

El ermitaño está distribuido ampliamente por el Mar Mediterráneo y el Atlántico oriental. Aunque un único registro no es prueba de una expansión sostenida de la especie hacia la zona de Galicia, sí se debe tener en cuenta.

"Se registran cada vez más especies de afinidad cálida", recuerdan

“La importancia de esta observación radica no solo en la extensión de su distribución conocida, sino también en el contexto geográfico en el que se produce", explicó Bruno Almón, investigador del Centro Oceanográfico de Vigo y primer autor del estudio.

"Galicia se ha convertido cada vez más en una región donde se registran especies marinas de afinidad cálida más allá de sus rangos históricamente documentados en múltiples grupos taxonómicos, incluidos peces, moluscos y macroalgas”, añadió.

Para el experto, la aparición del cangrejo "proporciona un ejemplo adicional consistente con el patrón regional más amplio”. Vigilarán si se repite la presencia de más ejemplares y seguirán su caso por si persiste en aguas gallegas.

Puede suponer simplemente un evento transitorio o un cambio sostenido en su distribución. “Esta única ocurrencia no demuestra de forma independiente la colonización", deja claro por el momento Almón.

"La alacha podría ejercer un efecto sinérgico negativo", advierten

Un segundo estudio ha documentado cinco alachas en Galicia, que fueron capturadas por redes pesqueras de cerco a inicios del 2026, en el norte de la región, sin que hayan especificado el área concreta.

Tras confirmar genéticamente que se trataba de la citada especie, ello supone una ampliación de su límite de distribución conocido ya en el Atlántico oriental. "Su presencia conlleva implicaciones ecológicas", advierten.

Rafael Bañón, investigador del Centro Oceanográfico de Vigo y también primer autor del hallazgo argumenta que "la alacha puede constituir un indicador útil de los cambios ecosistémicos que están teniendo lugar en el Atlántico nororiental".

Podría ejercer un efecto sinérgico negativo sobre la población de sardina autóctona al competir por el espacio y el alimento. E incluso al tener un valor comercial menor, el aumento de ejemplares en abundancia podría repercutir en la pesca local.

Galicia, "región centinela para comprender" las respuestas de especies marinas

“La reciente tropicalización de la costa noroeste ibérica, junto con la creciente presencia de peces de afinidad tropical en aguas gallegas, pone de manifiesto la necesidad de documentar y evaluar los nuevos registros de distribución en la región", apunta el experto.

“A medida que la evidencia se acumula en múltiples grupos taxonómicos, el noroeste de la Península Ibérica se está convirtiendo en una región centinela para comprender cómo las especies marinas responden a las condiciones cambiantes”, señala Bruno Almón.

Por tanto, cree que las observaciones individuales como las que se recogen en estos estudios proporcionan información valiosa sobre los mecanismos y las consecuencias del cambio biogeográfico en curso.