Sheila Marie Uriarte-Tan, la mujer que gestionará la millonaria fortuna del papa Francisco

Sheila Marie Uriarte-Tan entró en febrero en el Instituto para las Obras de Religión, más conocido como el banco del Vaticano
Ella es la principal gestora de una de las fortunas más singulares del planeta: la del papa Francisco
La última hora de la muerte del papa Francisco, en directo
El pasado mes de febrero, una noticia sacudió los pasillos de la Santa Sede y los círculos financieros más discretos del mundo: un nuevo miembro llegó al Consejo de Supervisión del Instituto para las Obras de Religión (IOR), más conocido como el "banco del Vaticano". Ella era Sheila Marie Uriarte-Tan.
Con este nombramiento, Uriarte-Tan no solo se ha convertido en una de las pocas mujeres en asumir un rol de tan alto perfil dentro de la estructura financiera vaticana, sino que también en la principal gestora de una de las fortunas más singulares del planeta: la del papa Francisco, fallecido el pasado lunes 21 de abril a los 88 años a causa de un ictus tras sufrir una neumonía bilateral.

El pontífice argentino no solo reformó estructuras eclesiásticas y llamó a una "Iglesia pobre para los pobres", sino que también reconfiguró la manera en que el Vaticano se relaciona con su dinero. El IOR, durante años envuelto en sombras y escándalos, cerró 2024 con un beneficio neto de 30,6 millones de euros y mantiene bajo su gestión activos totales por valor de 5.400 millones. Esta es, en gran parte, la herencia que ahora pasa a ser administrada, bajo una nueva ética de transparencia, por Uriarte-Tan.
La tarea de Uriarte-Tan
La tarea que ahora tiene entre manos es tan desafiante como simbólica. No se trata solo de gestionar activos financieros: se trata de asegurar que el legado económico del papa Francisco -un pontífice que hizo de la austeridad y la ética sus banderas- continúe rigiéndose por los mismos principios.

Aunque el IOR ha sido tradicionalmente el banco que gestiona fondos destinados a obras de caridad, misiones y mantenimiento de las estructuras eclesiásticas, su historial ha estado marcado por décadas de controversias. Bajo la mirada de Uriarte-Tan, se espera que esa página quede definitivamente atrás.

