Trump descarta elecciones a corto plazo y pone fecha a la extracción de petróleo de Venezuela

Trump descarta elecciones a corto plazo y pone fecha a la extracción de petróleo de Venezuela
Trumpo ha dejado claro que le interesa el petróleo de Venezuela y deja en un segundo plano la democracia. Telecinco
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Donald Trump sigue desplegando su plan en Venezuela. Descarta elecciones a corto plazo y pone fecha a la extracción de petróleo de Venezuela. Será en año y medio. Es la primera vez que fija un plazo para la reconstrucción, de la que depende para Trump que pueda haber elecciones. Así se ha expresado en una conversación con la cadena NBC en la que también ha dicho a quiénes ha encargado el control de Venezuela.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha insistido en descartar la posibilidad de una convocatoria electoral en Venezuela a corto plazo tras la incursión en la que las fuerzas estadounidenses capturaron al presidente venezolano, Nicolás Maduro, un evento tras el que el inquilino de la Casa Blanca ha declarado que es él mismo quien está al mando el país caribeño.

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"Primero tenemos que arreglar el país. No se pueden celebrar elecciones. Es imposible que la gente pueda votar", ha afirmado el magnate republicano en una entrevista para la cadena NBC en la que desechado el plazo de un mes sugerido en una de las preguntas: "No, llevará un tiempo". "Tenemos que cuidar al país hasta que se recupere", ha agregado.

La cúpula de poder americano en Venezuela

Por otra parte, ha apuntado al vicepresidente estadounidense, JD Vance, y a los secretarios de Estado, Marco Rubio, y de Defensa, Pete Hegseth, así como a su asesor Stephen Miller, como partes destacadas de un grupo con "diferentes conocimientos" que supervisará el papel de Washington en Venezuela. Con todo, ha contestado con un conciso "yo" a la pregunta de quién es el responsable último de la gestión estadounidense en el país caribeño.

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Sus palabras coinciden con la línea argumental que ha establecido desde la intervención contra Maduro, en el marco de la cual advirtió ya este domingo que era él mismo quien estaba "a cargo" de Venezuela, en unas declaraciones ante la prensa en las que evitó abordar la posibilidad de forzar una convocatoria electoral o una liberación de presos políticos venezolanos.

Mientras tanto, la Presidencia de Venezuela ha sido asumida en funciones por quien ostentaba la Vicepresidencia bajo Maduro, Delcy Rodríguez, quien, según Trump, ha estado cooperando con Washington. Además, el mandatario de Estados Unidos ha indicado que decidirá pronto si su Gobierno mantiene o retira las sanciones impuestas contra la dirigente venezolana.

Al hilo, ha manifestado que Estados Unidos no está en guerra con Venezuela, sino "con quienes trafican drogas, (...) con quienes vierten sus cárceles, sus drogadictos y sus instituciones mentales" en Estados Unidos.

Machado quiere regresar a Venezuela

La líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, por su parte, ha sido la gran relegada en las decisiones de Donald Trump. Machado ya ha confirmado que está tratando de regresar a su país "lo antes posible" y ha expresado, pese a todo, su agradecimiento al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, aunque ha subrayado que "la transición debe avanzar", si bien evitando, al tiempo, valorar la hoja de ruta establecida por el inquilino de la Casa Blanca. De hecho, se ha mostrado dispuesta a compartir su Nobel.

"Quiero expresar nuestra profunda gratitud por su valiente misión, las acciones y los logros históricos que ha tomado contra estos narcoterroristas para comenzar a desmantelar la estructura y llevar a Maduro ante la justicia", ha manifestado Machado en una entrevista con la cadena Fox en la que ha reconocido que no habla con Trump desde el pasado 10 de octubre, con motivo del anuncio de que sería ella la galardonada con el Premio Nobel de la Paz, aunque ha afirmado que le "encantaría" poder ofrecerle personalmente el galardón al magnate republicano, quien ha lo pretendido pública y reiteradamente.

Al hilo, ha insistido en que la incursión estadounidense en Venezuela "pasará a la historia como el día en que se hizo justicia". "Es un hito", ha agregado, argumentando que "no solo es enorme para el futuro del pueblo venezolano, sino también un gran paso para la humanidad, la libertad y la dignidad humana".

Machado, quien permanece en el extranjero tras su salida a Noruega para la entrega del Nobel, ha anunciado en la entrevista que planea regresar a Venezuela "lo antes posible" y ha defendido que "la transición debe avanzar", mientras Trump, que se ha arrogado el mando del país latinoamericano, ha descartado abordar a corto plazo ideas como una convocatoria de elecciones o la liberación de presos políticos.

La máxima figura de la oposición venezolana no ha querido valorar la hoja de ruta esbozada por el inquilino de la Casa Blanca, pero sí ha dirigido su crítica a la recién nombrada presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, quien ocupaba antes la Vicepresidencia.

Si bien el presidente de Estados Unidos ha indicado en las últimas horas que Rodríguez está cooperando con Washington y que valora retirar las sanciones en su contra, Machado ha definido a la dirigente como "una de las principales artífices de la tortura, la persecución, la corrupción y el narcotráfico" y como "una aliada y enlace clave con Rusia, China e Irán".

"Ciertamente no es alguien en el que los líderes internacionales puedan confiar y realmente es rechazada por el pueblo venezolano", ha alegado, antes de asegurar que, en unas elecciones "libres y justas", la oposición venezolana ganaría "con más del 90 por ciento de los votos".

Paralelamente, Machado ha querido dirigirse "al pueblo estadounidense" en un inciso en el que ha argüido que "una Venezuela libre significa, primero, un aliado en materia de seguridad" que serviría a Washington para "desmantelar la América criminal y convertirla en un escudo protector". Asimismo, y en un contexto marcado por las declaraciones de Trump, que ha priorizado el impulso a la extracción petrolera sobre cualquier atisbo de transición democrática, la líder opositora ha prometido, sin precisar en qué rol, convertir a Venezuela "en la potencia energética de América", así como "implantar el Estado de derecho y mercados abiertos (...) a la inversión".

En tercer lugar, la líder opositora se ha puesto también como meta "traer de vuelta a casa a millones de venezolanos que se vieron obligados a huir del país para construir una nación más fuerte, una nación próspera y una sociedad abierta".

"Dejaremos atrás el régimen socialista que se impuso a nuestro pueblo y convertiremos a Venezuela en el principal aliado de Estados Unidos en América", ha defendido quien, en los últimos días, ha sido descartada por la Administración Trump para liderar Venezuela en este proceso.