María Corina Machado no olvida el Nobel en su visita a Trump en la Casa Blanca

María Corina Machado llega a la Casa Blanca
María Corina Machado a su llegada a la Casa Blanca. EFE
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Maria Corina Machado llegó sola a la Casa Bñanca. Su jefa de gabinete la acompañó hasta la entrada del Ala Oeste. En los alrededores de la Casa Blanca se congregaron centenares de venezolanos llegados desde distintos puntos del país para mostrar su apoyo, en una movilización marcada por la expectación política y simbólica del encuentro. Porque lo era. La hora y media que ha pasado María Corina Machado con Donald Trump posiblemente sea el momento más decisivo de su vida política. Y ha ido a por todas, compartiendo con él, como prometió, el Nobel de la Paz, aunque simbólicamente.

María Corina Machado recibó un golpe duro tras la captura de Maduro por parte de Donald Trump. El presidente dijo que no contaba con el apoyo del pueblo venezolano, relegando su papel en el transición a la democracia y apostó para sorpresa de todos por Delcy Rodríguez.

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Muchos son los que comentan que ganar el premio Nobel de la Paz le hizo un flaco favor -aunque Marco Rubio, uno de sus firmes partidarios, sí que apoyó que se lo concedieran-, pero fue más determinante un informe de la CIA en el que se ponía de manifiesto que una transición sin el equipo de Maduro podría romper el país, con los militares en el primer plano.

Trump 'piropea' a Delcy antes de recibirla

Machado sabe de las dificultades para la transicíón en su país y ha tenido que aceptar cómo Trump elogiaba a Delcy Rodríguez, que ocupa el puesto de Maduro, tras hablar con ella por teléfono. Ayer, afirmó que considera a Rodríguez, la líder interina, como una “persona fantástica”, con la que está pudiendo “trabajar muy bien” porque “está haciendo todo lo que le pedimos”. Antes la había amenazado con consecuencias peores a las de Maduro si no lo hacía.

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La Casa Blanca ha asegurado este jueves que "hasta ahora" la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, "ha cumplido con todas las demandas y solicitudes de Estados Unidos y del presidente. Hemos logrado un acuerdo energético de 500 millones de dólares, en gran parte gracias a la cooperación de Rodríguez", ha declarado la portavoz, Karoline Leavitt, durante una rueda de prensa.

En este sentido, ha confirmado que las autoridades venezolanas han liberado esta semana a cinco ciudadanos estadounidenses en el marco de la excarcelación de presos de varias nacionalidades. "Al presidente le complace lo que está viendo y espera que la cooperación continúe", ha expresado, tras insistir en que "han sido extremadamente cooperativos". Respecto a Machado, ha manifestado que lo que dijo Trump en su momento, "es una evaluación realista basada en lo que el presidente ha escuchado y visto a través de sus asesores. Su opinión no ha cambiado hasta el momento", ha concluido al ser preguntada al respecto por la prensa.

Machado sabe que el proceso no será fácil y sigue intentando tener la visibilidad que le otorgó su valentía contra el régimen, que la obligó a vivir oculta. El lunes, fue recibida en una audiencia con el papa León XIV en el Vaticano, donde le pidió que se implique en la liberación de presos políticos por parte del gobierno venezolano,

La opositora ha dado entrevistas a medios como CBS o Fox News, en las que ha agradecido a Trump la captura de Maduro e incluso ha expresado su deseo de compartir con él el premio Nobel. “Sin duda me encantaría poder decirle personalmente que el pueblo venezolano quiere dárselo y compartirlo con él”, afirmó. Sin embargo, el Instituto Nobel noruego, encargado de entregar el galardón, ha dejado claro que este no puede transferirse ni compartirse una vez ha sido otorgado.

Una réplica de la medalla del Premio Nobel de la Paz

Pero ella sabe que esa es una de las obsesiones del presidente de EEUU, capaz de moverse tanto por impulsos como por estrategias elaboradas durante meses. Por eso, uno de sus gestos con Trump ha sido llevarle a la Casa Blanca una réplica de la medalla del Premio Nobel de la Paz, enmarcada junto a una placa en la que se reconoce su defensa de la libertad y de los valores democráticos en Venezuela. 

Ambos almorzarán en el comedor privado de la residencia presidencial, en un encuentro que, según la agenda oficial, se celebrará íntegramente a puerta cerrada. Por la tarde, la opositora se reunirá, también sin cámaras, con representantes republicanos y demócratas en el Congreso, donde sí ha recibido un apoyo más explícito que por parte del presidente.

Machado quiere estar en el proceso de reconstrucción

 Machado aterriza en Washington para ganarse el favor de Trump y que la incluya en el proceso de construcción de un nuevo régimen en Venezuela. Leavitt ha dicho que Trump estaba “deseando que se celebrara esta reunión” porque “es una voz verdaderamente notable y valiente para muchos venezolanos”, pero la postura oficial de Washington “no ha cambiado”. Por el momento, Delcy cumple con las expectativas... y el Nobel no se puede compartir.