Australia

“No entren, llamen a la Policía”: la desesperada nota que dejó la familia australiana antes de suicidarse junto a sus hijos con espectro autista severo

Padres australianos que se han suicidado junto con sus hijos
Jarrod Clune y Maiwenna Goasdoune, padres de la familia australiana que se ha quitado la vida. Redes Sociales
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El presunto “abandono del sistema” fue lo que llevó a una familia australiana a un homicidio-suicidio colectivo. Jarrod Clune, de 50 años, y su esposa Maiwenna Goasdoune, de 49, no lo soportaron más y decidieron terminar con sus vidas y la de sus dos hijos.

Los hijos de los Clune, Leon, de 16 años, y Otis, de 14, padecía un trastorno del Espectro Autista severo y necesitaban cuidados las 24 horas del día. La pareja luchó durante años por tener el mejor cuidado hacia sus hijos, pero no se vieron apoyados por el sistema australiano a quien acusaban de haberles empujado hacia un punto de no retorno.

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Un ajuste del presupuesto en el Sistema de Apoyo a Discapacitados estatal terminó por superar a unos padres agotados. El pasado fin de semana fueron hallados los cuatro sin vida en su vivienda junto a sus tres mascotas.

La nota que dejaron en la puerta de la casa, “no entren, llamen a la Policía”, hizo que acudieran las autoridades y se encontrasen con la terrible escena.

Una imagen de Jarrod Clune, de 50 años, con sus hijos Leon y Otis
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Abandonados, cansancio extremo y arruinados

Durante el registro de la vivienda se encontraron una segunda carta en la que explicaban lo que los había llevado a tomar la decisión más difícil de sus vidas empujada por un abandono y un cansancio extremo. Además, hablaban de la difícil situación económica en la que estaban sumidos.

Los progenitores de los menores llevaban pidiendo ayuda para sus hijos desde hace más de una década, incluso en 2012 salió la madre en los medios australianos denunciando la situación en la que se encontraban Leon y Otis a quienes les habían excluido de varios centros por ser un caso “demasiado difícil”.

Los Clune terminaron con sus vidas sin hacer uso de la violencia física ni emplearon armas, pero sí dejaron un contundente mensaje a las autoridades nacionales y ha suscitado un debate importante en la nación.

Una imagen de Jarrod Clune, de 50 años, con uno de sus hijos