La guerra en Irán cumple un mes con los vaivenes de Trump: "Negociamos con ellos y luego tenemos que hacerlos volar por los aires"

Donald Trump ha amenazado a Irán con una invasión terrestre a la isla de Jarg, importante centro del crudo iraní
Donald Trump asegura que Irán dejará pasar "20 grandes petroleros" por el estrecho de Ormuz como señal "de respeto"
Un mes de guerra en Irán refleja la destrucción en Oriente Medio y la crisis que ya sufrimos todos. Donald Trump da información contradictoria y habla de negociaciones para poner fin al conflicto, mientras manda miles de soldados al Golfo. Los muertos aumentan, el precio del crudo se mantiene en máximos y el Estrecho de Ormuz sigue cerrado. La información en vídeo de la periodista Noelía Tobías.
El petróleo iraní es lo que más que le interesa a Donald Trump, ya el presidente de EEUU lo dice abiertamente, después de semanas asegurando que Teherán tiene armas nucleares. "Para ser honesto con ustedes, mi lo que más me gustaría sería apoderarme del petróleo de Irán. Pero algunos tontos en Estados Unidos me preguntan: "¿Por qué haces eso?". ¡Son tontos!", asegura el republicano y presume en su tono habitual: "No creo que tengan ninguna defensa. Podríamos tomarlo muy fácilmente."
El resto del mundo, también, sufre la ofensiva militar de Trump y Netanyahu que ha desatado la represalia de Irán contra una decena de países del área, como Kuwai, Catar, Arabia Saudí, que han vistos sus refinerías y consulados atacados por drones lanzados por el régimen de los ayatolas. Esto se ha traducido en un terremoto económico.
El daño humanitario duele: ya se contabilizan más de 3.000 muertos en los dos, países objetivos del Ejército israelí y estadounidense: unos 2.000 fallecidos en Irán y más de un millar, en Líbano. Los heridos en ambos países ascienden a 3.500, según datos oficiales y de entidades humanitarias que operan en el campo.
Israel y Estados Unidos han intentado desde el principio de la guerra descabezar los mandos iraníes en una estrategia para desmovilizar la resistencia del régimen y sus seguidores. Por ahora, al menos cinco de las más importantes autoridades de Teherán han sido asesinados en ataques, pero el potencial destructor no ha doblegado a Teherán.
Trump repite el modus operandi de las últimas semanas de guerra en Irán: amenazas y negociación
El régimen de los ayatolás resiste a los ataques contra instalaciones estratégicas y a los asesinatos selectivos de sus principales líderes. Al conocer el despliegue sin precedentes de más de 50.000 soldados estadounidenses, desde Teherán han advertido que terminarán siendo pasto de los tiburones en el Golfo.
La nueva operación militar de final incierto y un objetivo sin definir. El comportamiento errático de Trump parece revelar que se mueve por impulsos y sin una estrategia clara amenazando a ratos y reiterando una negociación por una paz en la que nadie confía.
Trump ha repetido el 'modus operandi' de las últimas semanas. En el avión de regreso a Washington, este domingo, Trump elogiaba al nuevo régimen iraní porque le parecía "francamente razonable"; segundos después en la misma declaración , matizaba su optimismo: "Nos está yendo extraordinariamente bien, pero nunca se sabe con Irán porque negociamos con ellos y luego siempre tenemos que hacerlos volar por los aires".
La respuesta de Irán este lunes sigue siendo la misma: Repiten que no hay negociaciones directas con Estados Unidos y que sus exigencias son excesivas e inaceptables. En su último mensaje en redes sociales, Trump ha vuelto a amenazar con destruir la infraestructura energética de Irán.
Pakistán, junto a Egipto, Arabia Saudí y Turquía abonan el terreno para que Teherán y Washington se sienten a dialogar. El republicano ha contado a distintos medios cuales podrían ser sus intenciones.
Los muertos, los heridos, las bombas que caen cada minutos de un lado y otro; el mundo en suspenso con las economías familiares sufriendo por los costes de las energías y los alimentos, pero Trump, mientras tanto, aún tiene tiempo para vanagloriase de cómo van las obras del nuevo salón de baile de la Casa blanca.
