La bala que mató a Charlie Kirk no coincide de forma concluyente con el rifle de Tyler Robinson

La defensa de Tyler Robinson ve una puerta a la esperanza tras el informe que no ve concluyente que la bala saliera de su rifle. Telecinco
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Fue el asesinato político que conmocionó en 2025 a Estados Unidos, pero ahora, los resultados de las investigaciones pueden conmocionar aún más a una opinión pública más polarizada que nunca. La muerte de Charlie Kirk unió a la derecha política americana, a su entierro acudió un presidente de EEUU que prometió hacer justicia. Y dar ejemplo. Pero las investigaciones parece que pueden poner obstáculos a una sentencia y un asesinato que parecía claro y que puede dar un hilo de esperanza a la defensa de Tyler Robinson, de 22 años.

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Ahora se sabe que el fragmento de la bala que fue hallado en el cuerpo del activista Charlie Kirk, asesinado en septiembre de 2025, no tiene un vínculo concluyente con rifle encontrado en el lugar del asesinato, según un análisis realizado por la Oficina Federal de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés) y presentado ante los tribunales por los abogados de Tyler Robinson, acusado de acabar con la vida de Kirk. En los primeros momentos del atentado también se detuvo a un hombre que no tenía nada que ver con el mismo.

A la luz de los resultados de las pruebas, la defensa de Robinson ha solicitado aplazar la audiencia preliminar programada para este mes de mayo. El informe de la agencia se ha mantenido en secreto, pero los abogados han citado fragmentos en otros documentos públicos que indican que los resultados fueron inconclusos. "Si bien el Estado no ha manifestado su intención de presentar este informe en la audiencia preliminar, la defensa bien podría optar por ofrecer el testimonio del analista de armas de fuego de la ATF como prueba exculpatoria", afirman desde la cadena Fox.

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La cadena también señala que los expertos afirman que las pruebas no concluyentes no significan que se haya descartado la coincidencia, y que los investigadores han recopilado otras pruebas en el caso, incluidas las acusaciones de que Robinson confesó o insinuó su culpabilidad ante familiares y amigos. En palabras de Jason Pack, agente especial supervisor retirado del FBI, "Si la ATF hubiera descartado definitivamente el rifle de Robinson, ese documento lo diría claramente, porque sería una noticia bomba. Pero no lo dice".

El éxito de un análisis balístico forense depende en gran medida del tamaño y el estado de los fragmentos de bala. Los expertos buscan marcas microscópicas únicas que quedan en la bala al pasar por el cañón del arma. Estas marcas son como huellas dactilares: no hay dos armas de fuego que dejen marcas idénticas.

La defensa indicó en su moción que podría intentar utilizar el análisis para exonerar a Robinson durante la audiencia preliminar, mientras que la fiscalía busca demostrar que cuenta con pruebas suficientes para proceder a juicio.

Un atentado con un presunto asesino atrapado en 30 horas

El atentado ocurría en la Universidad del Valle de Utah, durante una charla ante miles de personas. Justo cuando estaba hablando a favor del uso de armas de fuego y relacionando las muertes con las bandas, pese a las matanzas ocurridas en Estados Unidos, Charlie Kirk caía fulminado por un disparo en el cuello. Kirk estaba sentado bajo una carpa situada justo ahí en el Campus de la Universidad de Utah. Había en ese momento 3.000 estudiantes cuando se escuchó el disparo.

El sonido de un disparo sembró de inmediato el pánico entre los estudiantes que había ido a escuchar a Charlie Kirk a la universidad de Utah. El activista trumpista recibe un sólo tiro, pero fulminante. Decenas de móviles desde distintos ángulos captan el fatal instante del impacto. Al instante, escenas de terror, escenas de gente aterrorizaba que huye o se agazapa en el suelo por miedo a más disparos. Kirk se desplomaba con una herida en el cuello mientras los miembros de seguridad trasladaban al activista a toda velocidad al hospital. Moría poco después.

Al frente de una organización estudiantil Charlie Kirk iba de universidad en universidad ensalzando los ideales conservadores. A menudo debatiendo con radicales oponentes y con polémicas declaraciones contra el islam o como cuando dijo que la condición de los negros era mejor bajo la esclavitud porque cometían menos crímenes. Defensor de las armas, de la familia y de Jesús en la redes sociales, la comunidad trumpista se quedaba sin uno de los líderes más influyentes.

Tyler Robinson, de 22 años fue detenido 30 horas después, como presunto autor del asesinato del comentarista político Charlie Kirk en Utah. Fue un miembro de la familia de Robinson—al parecer su padre, un excomisario de policía—quien dio el primer paso clave: contactó con un amigo cercano de la familia, quien a su vez se puso en contacto con un sheriff local para alertar de que Robinson había confesado o insinuado haber cometido el crimen.

Los investigadores pudieron localizar al sospechoso gracias al análisis de material audiovisual. De acuerdo con Cox, las cámaras de seguridad registraron a Robinson llegando en un vehículo Dodge Challenger alrededor de las 08:29 hora local del 10 de septiembre, día del crimen. Dos días después, cuando fue finalmente localizado por las autoridades, vestía la misma ropa que se veía en las imágenes difundidas por el FBI a través de redes sociales: una camiseta lisa marrón, pantalones cortos de color claro, un sombrero negro con un logotipo blanco y zapatos claros.

Las autoridades también revisaron mensajes intercambiados entre Robinson y su compañero de habitación, los cuales resultaron fundamentales para reconstruir la planificación del crimen. Según explicó Cox, en la aplicación de mensajería Discord, una cuenta identificada como “Tyler” envió mensajes donde detallaba la necesidad de recuperar un rifle desde un punto de caída, mencionando que lo había dejado envuelto en una toalla bajo unos arbustos, y que había cambiado de ropa posteriormente.

Durante el registro posterior, los investigadores encontraron casquillos de bala relacionados con el arma descrita -un rifle de cerrojo con una montura para mira telescópica- y, sorprendentemente, hallaron inscripciones escritas en los casquillos. Según detalló el gobernador, algunos de estos mensajes decían: “Avisos, protuberancias”, mientras que otros casquillos no disparados llevaban grabados lemas como “¡Hey fascista, atrápalo!”, “O bella ciao, bella ciao” y el provocador “Si lees esto eres gay jajaja”.

Ahora la investigación parece haber dado un giro notable. La fiscalía tiene previsto solicitar la pena de muerte para Robinson, de 22 años, acusado de asesinato con agravantes por la muerte a tiros de Kirk el 10 de septiembre en el campus de la Universidad del Valle de Utah en Orem. Robinson aún no se ha declarado culpable ni inocente.

La fiscalía ha declarado que se encontró ADN compatible con el de Robinson en el gatillo del rifle, en el casquillo del cartucho disparado y en dos cartuchos sin disparar. Los abogados defensores señalan que los informes forenses indican que se encontró ADN de varias personas en algunos objetos, lo que, según afirman, requiere un análisis más complejo.