A Trump no le funcionan en Irán sus estrategias de negociación inmobiliaria y su popularidad se desploma

Donald Trump dice que extenderá el alto el fuego "hasta" que concluyan las negociaciones con Irán "sea cual sea el resultado"
La popularidad de Trump se desploma y dos tercios de los estadounidenses desaprueban la gestión presidencial en Irán.
Donald Trump quiere llevar un país y las relaciones internacionales como llevaba en su día su negocio inmobiliario. Sus estrategias de negociación son las mismas. Echar pulsos, órdagos, con un lenguaje violento para intimidar al adversario y sacar concesiones. Pero no parece que en el plano internacional le esté dando el resultado esperado. Poirque la realidad geopolítica no es un juego de suma cero, es más complejo. La presión, los plazos cortos y las amenazas no resultan satisfactorias.
Donald Trump creyó que la guerra contra Irán iba a ser un paseo militar. Que no se encontraría ni con oposición ni con resistencia, que el miedo embargaría a Irán y no calculó la ficha de dominó que suponía el Estrecho de Ormuz ni la subida del petróleo para los propios bolsillos de los americanos, alérgicos como pocos a la inflación y el coste de la vida. La razón principal por la que hacen caer presidentes en las urnas.
Por eso Trump, que nunca va a reconocer un derrota, va y viene a la espera de poder poner fin a una pesadilla antes de las elecciones de medio mandato y mientras su valoración sigue cayendo. Y más entre unos votantes que se tomaron en serio eso de America First y no implicarse en guerras que no es concernían directamente.
Por eso Trump va de ultimátum en ultimátum y da por finalizada la guerra cada varios días con un ojo a unos mercados que ya no creen en la palabra y el análisis de todo un presidente de EEUU.
El 21 de marzo Trump dio un ultimátum a Irán de 48 horas para abrir el estrecho de Ormuz. Lo prorroga 5 días, y antes de que expiren vuelve a aplazarlo hasta el 6 de abril. Pero sin dejar de amenazar en ese tiempo con invadir la isla de Kharg, vital para el petróleo iraní, o con bombardear sus desalinizadoras.
Cuando se acerca el 6 de abril y Ormuz sigue cerrado, Trump entra en barrena. Compagina insultos como los de "abrid el puto estrecho, locos cabrones" y amenazas de destruir puentes y centrales eléctricas con aplazamientos, incluso de horas.
La víspera del ultimátum final, el 7 de abril el famoso post: "Una civilización entera morirá esta noche".
El 8 un alto el fuego de 15 días. Y hoy una prórroga indefinida.
Mientras tanto, enfrente se encuentra a un Irán tan provocador como él. La Guardia Revolucionaria de Irán ha advertido hoy mismo de que está preparada para "dar unos aplastantes golpes, más allá de lo que el enemigo es capaz de imaginar" en caso de que vuelva a estallar el conflicto con Estados Unidos e Israel, al tiempo que ha reiterado que mantiene su preparación a pesar del alto el fuego en vigor.
En este sentido, ha hecho hincapié en que "la heroica y noble nación de Irán está a día de hoy orgullosa de la autoridad y las extensas capacidades estratégicas de la Guardia Revolucionaria" y ha ensalzado que durante el conflicto "hizo que el enemigo sionista y el terrorista y criminal Estados Unidos cayeran en la desesperación y el agotamiento con sus mortales y devastadores ataques con misiles y drones".
Por su parte, las autoridades de Irán han subrayado que las conversaciones con Estados Unidos en Pakistán se retomarán únicamente después de que Washington retire su bloqueo al estrecho de Ormuz. "El bloqueo naval de Estados Unidos es una violación del alto el fuego", ha reiterado el representante permanente de Irán ante Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, quien ha subrayado que Teherán ha trasladado esta petición a Washington y ha agregado que, en respuesta, han recibido "señales de que están dispuestos a hacerlo", según ha informado la agencia iraní de noticias Tasnim.
"En cuanto lo hagan, creo que la siguiente ronda de negociaciones tendrá lugar en Islamabad", ha explicado Iravani, quien ha incidido en que Irán "está preparado" para un proceso de negociaciones para un acuerdo. "Si quieren sentarse en la mesa de negociaciones y discutir para una solución política, nos encontrarán dispuestos. Si quieren ir a la guerra, Irán también está preparado", ha argumentado.
Trump defiende el cierre de Ormuz para que Irán no gane dinero
"Irán no quiere que se cierre el estrecho de Ormuz sino que lo mantenga abierto para poder ganar 500 millones de dólares (425,75 millones de euros) al día, que es, por ende, lo que están perdiendo si se cierra", ha defendido el inquilino de la Casa Blanca en un mensaje publicado en su red social en el cual, ha añadido, Teherán "solo dice que quiere que se cierre" porque Estados Unidos "lo mantiene totalmente bloqueado".
En esa línea, el magnate republicano ha opinado que "Irán se está hundiendo económicamente", lo que, según ha argüido, hace que "quieran que se abra el estrecho de Ormuz de inmediato" al estar "desesperados por dinero". "Pierden 500 millones de dólares al día. El Ejército y la Policía se quejan de que no les pagan. ¡SOS!", ha recalcado Trump en otra publicación a través del mismo canal.
Asimismo, tras aseverar que las autoridades de la República Islámica "simplemente quieren guardar las apariencias", el mandatario norteamericano ha señalado que "hace cuatro días" se le ha "acercado gente" afirmando que "Irán quiere abrir el estrecho de Ormuz de inmediato". No obstante, ha considerado, si ello ocurre "nunca habrá un acuerdo" con Teherán "a menos" que vuele "por los aires el resto del país, incluidos sus líderes".
La popularidad de Trump se desploma
Y todo ello mientras una encuesta del NBC News Decision Desk, realizada con apoyo de SurveyMonkey, indica que el 37 % de los adultos aprueba la gestión presidencial, mientras que el 63 % la desaprueba, incluido un 50 % que expresó una desaprobación firme. Se trata del nivel más bajo de aprobación registrado durante el segundo mandato de Trump.
El estudio también muestra que dos tercios de los estadounidenses desaprueban la gestión presidencial tanto en materia de inflación como en relación con la guerra con Irán. Además, solo un tercio considera que el país avanza por el camino correcto, mientras que dos tercios creen que va en la dirección equivocada, el registro más pesimista desde el inicio del actual mandato.