La presentadora Minerva Piquero se sincera: "Al usar un DIU y no tener la menstruación no fui consciente de estar entrando en la menopausia"

La presentadora de televisión Minerva Piquero presenta su libro 'No estoy loca' con el que se sincera como nunca sobre una de las etapas más recientes de su vida: la menopausia
Lucía Yturriaga, fundadora de la primera comunidad para mujeres con menopausia de España: "Ya somos más de 700 mil"
¿Invisibilizamos a la mujer a partir de los 50 años? ¿Qué le ocurre cuando llega la menopausia? Muchas mujeres, en lo público y privado, suelen advertir que a partir de cierta edad se convierten en invisibles. Por ejemplo, han sido muchas las actrices que han afirmado haber dejado de recibir llamadas para trabajar al pasar determinada franja de edad. Pero, sin embargo, estamos en un momento en el que más estamos hablando sobre menopausia y sobre qué le ocurre al cuerpo de la mujer cuando cumple años. Lo demuestran la aparición de plataformas como la creada por Lucía Yturriaga, que tras atravesar esta etapa con mucha soledad creó 'Womanhood', la primera comunidad para mujeres con menopausia. Los síntomas de la menopausia fueron tan intensos y desconcertantes que le valieron para tirar adelante un proyecto que reúne a profesionales de la salud que brindan información a cientos de mujeres sobre menopausia. Su comunidad cuenta con 700 mil mujeres. ¡Casi nada!
No ha sido casual tampoco que el Ministerio de Sanidad lanzara en 2025, la campaña 'Hablemos de menopausia' para darle mucha más visibilidad, y que otras investigadoras, nutricionistas y expertas en salud hayan alzado la voz para hablar de esta etapa de la mujer tan importante y muy silenciada. Como sabemos, la menopausia afecta a las mujeres a partir de los 50 años, y en España se calcula que llega a los ocho millones de personas. Entre el 47% la puede experimentar entre los 46 y 50 años, mientras que un 32% lo hace entre los 51 y 55 años, y un 6% de las mujeres experimenta menopausia precoz (antes de los 40 años). Se trata de un periodo vital en la que el cuerpo de la mujer sufre cambios muy relevantes tanto físicos como a nivel cerebral, algunos de ellos que se quedan durante mucho tiempo o para siempre. Como explicaba a la web de Informativos Telecinco Adela Muñoz Páez, catedrática de Química Inorgánica en la Universidad de Sevilla, y autora de 'Postmenopausia' (Debate, 2026) las alteraciones hormonales que provoca la menopausia pueden afectar el funcionamiento de nuestro organismo de muchas formas. "Hay mujeres que tienen varios síntomas, mientras que otras no tienen ninguno, porque no hay dos menopausias iguales. Pero es conveniente estar informadas para no asustarnos si aparecen síntomas como la niebla mental, que afecta a varias mujeres, pero es pasajera y no es indicio de alteraciones mentales. También es conveniente saber que no hay ningún remedio milagroso que cure todos los síntomas, por muy caro que se venda". Por lo tanto, cada mujer la vive de una forma distinta, aunque su vivencia expresada puede ayudar a muchas mujeres.

Se suma a este mensaje uno de los rostros más conocidos de la televisión, Minerva Piquero. Dedicada a la meteorología durante muchos años, la periodista escribe ahora su segundo libro 'No estoy loca' (Grijalbo, 2026) donde habla de cómo ha transitado ella esta etapa. Lo ha hecho sin tapujos, hablando de su enfermedad, su mastectomía, pero con un poderoso mensaje de optimismo. Esta es la entrevista que ha concedido a la web de 'Informativos Telecinco'.
Pregunta: Llevas muchos años en pantalla, ¿has sentido alguna vez que el paso del tiempo a la mujer le pasa más factura que al hombre?
Respuesta: Es verdad que sí que empecé joven. ¡Tenía 22 años! Pero no creo que le pase más factura a la mujer que al hombre. Yo me veo y me encuentro mejor que muchos hombres de mi edad. Depende de tu estilo de vida, la genética y otras muchas cosas, está claro, pero lo más importante es cómo te aceptas, te abrazas. Estar a gusto y en perfecta comunión con tu propio cuerpo, ser coherente con tus valores y prioridades en tus decisiones y vivir sabiendo que vives para ti. Es verdad que, una parte de la sociedad, retroalimentada con la imagen idealizada de algunas mujeres que nos venden en los medios, cultiva con el colmillo retorcido la cultura del "siempre joven y siempre deseable", a toda costa. Cirugías, tratamientos, inyecciones y filtros, todo vale si es para mostrar una imagen rejuvenecida que no delate la flacidez de tus brazos o el cuello que señalen que llevas mucho vivido. Fíjate, con lo interesantes que me resultan a mí las personas “vividas”.
P: A raíz de lo que dices, estamos viendo en redes y medios críticas a mujeres como Demi Moore y otras figuras y referentes femeninos precisamente por intentar mostrar esa imagen de que el tiempo no pasa y no queremos que pase. ¿Qué opinas sobre esta presión estética en la que vivimos sometidas?
R: Si no me equivoco, también estamos viendo mucha presión hacia otras mujeres por todo lo contrario, por envejecer naturales. Me vienen a la mente actrices como Sarah Jessica Parker o Jodie Foster, por ejemplo. Y al mismo tiempo se celebra el maravilloso aspecto de John Travolta a sus 72 años. ¿Qué se ha hecho? Ah, espera, que es un hombre. No importa. Sobre esto, opino que ojalá no hubiera ninguna mujer que necesitara someterse a cirugías para sentirse aceptada, hermosa y válida. Que no nos diera tanto miedo envejecer naturalmente. Conozco mujeres que están orgullosas de ello, lo muestran en redes y yo las admiro y respeto. ¿Sabes quién me encanta y es un referente para mí? La modelo Paulina Porizkova. Tiene 61 años y es un escándalo de mujer. Y no se puede ser más natural, divertida, sexy e inteligente. Lo dicho, puedes vivir para los demás o hacerlo para ti.
P: ¿Qué le ocurre con esa presión a la mujer cuando pasa los 50? Muchas dicen sentirse invisibles…
R: La menopausia no ayuda. De pronto se juntan una serie de desajustes que no puedes controlar, te alteran física y psicológicamente, la presión vital, la social…, transitar esta etapa con la cabeza bien alta requiere fortaleza. Pero chicas, ¡pasará! Y la mujer resultante de tu transformación te va a gustar mucho.
P: En este sentido, parece normal que la menopausia no se haya tomado en cuenta, cuando la mujer traspasa su etapa fértil está (estaba) abandonada en todos los sentidos, también desde el punto de vista de la información…
R: Esta entrevista demuestra que está cambiando. Lo celebro. Cada vez más la conversación está en la calle, en la sociedad, en las empresas, en las parejas… la información, acompañada de apoyo, paciencia, complicidad y cariño, es la mejor herramienta posible.
P: Por suerte, estamos hablando más que nunca sobre la menopausia. ¿Qué querías aportar tú con este libro?
R: Yo empecé a investigar para mí, pero por el camino me fui encontrando con otras muchas mujeres, y entendí que el sentimiento de soledad era muy grande. Así que decidí empezar a crear lo que yo llamo: la tribu. El denominador común siempre era el de que nadie nos preparó para esto ni nos contó nada. Otro de los factores comunes era que creía que estaba sola, pero que alivio saber que lo que me pasa es normal y también lo sienten otras mujeres. Así nació este libro donde me presento como menopáusica, feliz y orgullosa; y doy voz a otras mujeres para que cuenten su experiencia, sus dudas y miedos. El resultado es poderoso. Juntas somos más fuertes.
P: ¿Cuál ha sido tu relación con la menopausia? No todas las mujeres la viven de la misma forma y con los mismos síntomas…
R: Es verdad. Los síntomas pueden variar en función de la raza, el punto del planeta en el que vivas, las condiciones climatológicas en las que te has desarrollado, la alimentación, la genética... En mi caso, yo utilizaba un DIU anticonceptivo que no me dejaba tener la menstruación. Dicho esto, no fui consciente de estar entrando en la menopausia, porque nunca tuve pérdidas de regla. Y por lo tanto, y ante la falta de información, todos los años previos a ese punto en los que yo vivía la perimenopausia, nunca se me pasó por la cabeza que ya estuviera en pérdida y desajuste hormonal. Coincidiendo con esto, quizá por otros factores como la ansiedad y el estrés de una separación, mi cuerpo desarrolló otros problemas de salud serios. El cóctel de todos fue explosivo. Me llevó a enfermar. A no reconocerme. Y ocupada por lo obvio, no me detuve a estudiar y entender a mi cuerpo en transformación. Ojalá hubiera sabido entonces todo lo que sé ahora. Si hubiera estado informada habría hecho cosas distintas.
P: Hablas sobre salud mental en el libro y en tu trabajo de forma habitual. Además, el título ya alude a ello con 'No estoy loca'. ¿Por qué se ha tachado a la mujer de loca en la menopausia?
R: Porque era lo más fácil. Cambios bruscos de humor, cierta agresividad o irritabilidad verbal, cambios físicos, falta de horas de sueño, dolor articular, pérdida de libido, ganas de nada en general... Frases como “no hay quien las entienda" o "están locas" son muy comunes en esta etapa. Nos hemos acostumbrado y aceptamos con resignación los cambios de humor de la adolescencia, que a veces son insufribles, pero estos no. La menopausia es la transformación neuroendocrina más importante y larga de la vida de una mujer, representa casi un tercio de nuestra vida y solo en España hay hoy 8 millones de mujeres viviéndola. Y las que vienen por detrás… Ya era hora de normalizar esta conversación.
P: ¿En qué sentido has aprovechado esta etapa vital y cuáles son los peores momentos que has vivido en ella para que te hicieran escribir el libro?
R: Este libro no nace de los peores momentos. No hay drama. Todo lo contrario. 'No estoy loca' nace de la luz que encontré al final del camino, del "sí, se puede" y del "no estamos solas". Es un manual sin edulcorantes ni eufemismos, pero sin victimismo ni culpables. Es un viaje que quiero compartir, con todo lo que aprendí, lo que funcionó y lo que no, desde el positivismo y el empoderamiento.
P: ¿Has tenido la sensación que en esta etapa de tu vida ya no tenías mucho que aportar como mujer? ¿Crees que es un pensamiento habitual de muchas mujeres en la menopausia?
R: ¡Todo lo contrario! Y eso era dramático porque, mientras mi cabeza me habría un mundo de conocimiento vital y sabiduría adquirida de la experiencia, mi cuerpo empezó a dejar de acompañarme. Llegue a mis cincuenta y largos sintiendo que era mi mejor momento pero necesitaba solucionar lo que no funcionaba. Muchas mujeres me han dicho que entienden la menopausia como el proceso natural de envejecimiento y deciden que hay cosas que para ellas ya se han terminado. No seré yo quien juzgue a otra mujer. Este es un camino personal, íntimo y largo, y cada una debe hacerlo con sus propios zapatos. Para mí, ahora estoy entrando en una etapa buenísima. Me entiendo, me acepto, me cuido y me gusto. Es decir, me respeto.
