Comer hasta vomitar, violaciones y empujones: Francia investiga a un centenar de guarderías y colegios por violencia y abusos a menores
La fiscal de París ha confirmado procedimientos en 84 parvularios, una veintena de centros de primaria y en una decena de guarderías
El #MeToo de las escuelas infantiles en Francia: 84 están en el punto de mira por abusos
Conmoción en Francia con la investigación de un centenar de colegios por posibles casos de violencia y agresiones sexuales contra los niños. En los últimos meses se han publicado decenas de casos que van desde gritos, empujones y tirones de pelo, privación de comida, obligación de comer hasta vomitar hasta agresiones sexuales y violaciones, según informa '20 Minutos'.
La fiscal de París, Laure Beccuau, ha confirmado procedimientos en 84 parvularios, una veintena de centros de primaria y en una decena de guarderías. La brigada criminal de la Policía tiene "un número considerable de expedientes", tal y como anunció Beccuau la semana pasada.
Al menos 16 personas, de entre 18 y 68 años, fueron detenidas y puestas bajo custodia
La Unidad de Protección de Menores en Francia comenzó una importante operación para investigar los actos de violencia física y sexual en la guardería Saint-Dominique, uno de los epicentros del escándalo. Al menos 16 personas, de entre 18 y 68 años, fueron detenidas y puestas bajo custodia por delitos de diversa índole y gravedad, entre ellos "violación de menores", "agresión sexual a menores" y "violencia contra menores", según confirmó la Fiscalía de París.
Tres eran agentes especializados de guarderías (ASEM), otros tres, gestores educativos de la Ciudad en centros de ocio (REV) y 10, líderes contractuales. Varios de los detenidos ya habían sido suspendidas de sus funciones, mientras que otras no.
Investigan más de 100 denuncias de maltrato, violencia física y violación de niños
Las autoridades investigan más de 100 denuncias de maltrato, violencia física y violación de niños, algunos de ellos solo tienen tres años. Los fiscales afirman que los delitos se cometían durante los recreos, las siestas y las actividades extraescolares. Las acusaciones incluyen gritos, empujones, tirones de pelo, privación de comida, obligación de comer hasta vomitar y agresiones sexuales o violaciones.
Las investigaciones incluyen la presunta violación de niños de tan solo tres y cuatro años. "Es un escándalo mayúsculo", señala Florian Lastelle, letrado de algunas familias parisinas que han presentado denuncias policiales por el presunto maltrato infantil.
"El niño de tres años se angustió tanto frente a la escuela que cayó en una especie de trance", relata un abogado de las víctimas
Los monitores escolares son adultos que se encargan de los niños durante el recreo, la siesta, el almuerzo y las actividades extraescolares. En muchas ocasiones, no tienen formación ni titulación profesional y sus contratos dependen de los ayuntamientos o de las autoridades locales. El abogado Louis Cailliez, que representa a dos familias parisinas, califica el sector como un "desastre" y una "catástrofe nacional", según recoge The Guardian.
"Una mañana, el niño de tres años se angustió tanto frente a la puerta de la escuela, negándose a entrar, que cayó en una especie de trance y su madre rompió a llorar. El director tuvo que salir para obligar al niño a entrar en la escuela, y en ese momento ni la madre ni el director sabían por qué", explica el abogado Cailliez sobre uno de los casos.
Asociaciones de padres y madres denuncian un deficiente proceso de selección y verificación de los supervisores escolares. "Es claramente un problema sistémico que afecta a toda Francia", afirma Anne, una de las fundadoras de la asociación de padres y madres SOS Périscolaire, que lleva cinco años recopilando testimonios.
SOS Périscolaire ha recibido más de 600 testimonios de familias que denuncian abuso sexual y psicológico
Según ella, "existe una disfunción no solo a nivel municipal, sino que también estamos empezando a constatar que hay una disfunción por parte del Estado". Pero no es un problema que solo afecte a París, ya que SOS Périscolaire ha recibido más de 600 testimonios de familias que denuncian abuso físico, psicológico y sexual en guarderías y escuelas primarias en toda Francia.
"Me temo que es solo el comienzo, porque conozco a muchas familias que aún no han recibido respuesta de las autoridades", afirma a France 24 Barka Zerouali, cofundadora del colectivo de padres #MeTooEcoles. "No solo estamos enfadados, estamos indignados. Se siente como si hubiéramos estado hablando con el viento", añade. Según este colectivo, "la escuela no es el refugio que creían. Cuando llevas a un niño al colegio por la mañana, ese niño no está en absoluto protegido contra la mala gestión administrativa ni contra la pedofilia".
Desde que comenzó 2026, el Ayuntamiento de París ha suspendido a 78 animadores de actividades extraescolares por sospechas de violencia o agresiones sexuales a los niños que cuidaban. Entre ellos, 31 son sospechosos de abuso sexual.
"Si hubo un error colectivo, fue tratar estos incidentes como aislados", lamenta Grégoire
Grégoire, quien reveló haber sufrido abusos sexuales en su infancia por parte de un supervisor escolar, afirmó a Le Monde que hay una "grave disfunción" en el sistema: "Si hubo un error colectivo, fue tratar estos incidentes como aislados cuando, en realidad, apuntan a un riesgo sistémico, y quizás incluso a un código de silencio sistémico".
De momento, ya hay un juicio la próxima semana en París contra un supervisor escolar acusado de abusar sexualmente de cinco niños de entre tres y cinco años en una guardería del distrito 11. En junio, se espera conocer el veredicto de un monitor de 47 años acusado de abusar sexualmente de nueve niñas de 10 años en París.