Un joven narra cómo vivieron el doble terremoto de Venezuela en un centro comercial de Caracas: "Si el techo se caía, me tiraba por la barandilla"
"Todo el mundo quedó esperando a que les cayera el edificio encima", cuenta el joven de 25 años, que estaba en el Centro Comercial Villa Arriba
Última hora del doble terremoto: Venezuela amanece entre escombros y buscando supervivientes de la tragedia
CaracasEntre gritos de pavor, carreras desesperadas y expresiones clamando ayuda al cielo, un joven de 25 años ha relatado cómo vivió los momentos de pánico por el doble terremoto de Venezuela cuando se encontraba junto a otros ciudadanos en el interior de un importante centro comercial de Caracas, en la capital.
Narrando la angustia colectiva, y describiendo cada instante, cuenta que, en esos momentos en que todo empezaba a temblar, aumentando la fuerza del seísmo cada vez más, llegaron a pensar “literalmente” que ya no podían hacer nada, “esperando” que les “cayera el edificio encima”.
El relato del joven tras sentir el doble terremoto en Venezuela en un centro comercial
“En ese momento yo estaba en el Centro Comercial de Valle Arriba y estaba comiéndome un helado y luego iba a comprar unas verduras para mis mascotas”, explica, contando que en ese instante llevaba los auriculares puestos y “estaba escuchando música”.
“De repente, la gente quedó como paralizada; los que estaban alrededor. Fue como un estado de conmoción inmediato que duró unos cinco segundos. Parece que había gente que ya estaba con las alarmas y no estaban entendiendo lo que estaba ocurriendo. No se sentía el seísmo como tal. Entonces, inmediatamente después, se sintió el temblor y todos nos dirigimos rápidamente, –no en situación de emergencia, pero sí rápidamente–, a la salida”, cuenta.
Apenas “cinco segundos más tarde de eso, máximo 10, el seísmo incrementó enormemente su magnitud y fue muy desesperante todo”, explica, recalcando que “nunca se había vivido algo de esa forma, de esa manera”.
“Yo tengo 25 años y yo nunca había vivido eso tampoco. Mucho menos dentro de un centro comercial, y fue muy desesperante”, incide, pasando a narrar cómo fueron los momentos de mayor terror en el interior del centro comercial.
Pánico en el Centro Comercial Valle Arriba por el seísmo
“La gente estaba más preocupada porque sentía que el centro comercial se iba a caer. Literalmente se sentía como que todo se iba a derrumbar. No había forma ni manera de tomar una escalera. No dio chance (oportunidad) a hacer absolutamente nada. Todo el mundo quedó como esperando a que les cayera el edificio encima, y así lo sentí yo también”, cuenta, con toda crudeza, describiendo esos momentos.
“Me recosté de la baranda”, explica, señalando que en ese momento trató de reflexionar rápidamente. “Estaba pendiente del techo. ‘Si el techo se va a caer, me tiro por la baranda del centro comercial y caigo en el piso de abajo. No importa, pero no me va a caer el techo encima”, pensó.
“Esa fue mi reacción inmediata. No había chance de tomar escalera ni nada porque el seísmo era demasiado fuerte. Y sí, evidentemente se estaban cayendo partes del techo, partes de las losas de las paredes. El daño estructural estaba ocurriendo en vivo y en directo enfrente de todos nosotros”, explica.
Convencido de que “algunas personas habrán salido lastimadas”, señala que no se centró en eso en ese momento, en el que todos intentaban escapar y ponerse a salvo lejos de zonas con techo o susceptibles de derrumbe.
“Inmediatamente, salí de ahí. Me dirigí a mi casa, que está bastante cerca, a pocos metros. Vivo enfrente del centro comercial y sí, mucha gente salió, pero desde mi casa puedo ver el centro y no toda la gente salió. Yo no entendía qué es lo que estaba pasando y eventualmente se sintieron réplicas y todo, cosa que tampoco entendía y era una cuestión de emergencia. No sé por qué no salieron todos a la vez”, sentencia, dejando ver el riesgo que todo ello suponía.
Ahora, tras el doble terremoto, los equipos de rescate trabajan contra reloj en busca de desaparecidos tanto en Caracas como en otras zonas del país, que ha sentido en todos sus estados la fuerza del seísmo, siendo especialmente golpeado el de La Guaira, calificado como “zona de desastre” por la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.