Se ha detectado un incremento del 70% en este tipo de fraudes respecto a 2025, según estadísticas oficiales
Con las vacaciones llegan las estafas: la domiciliación bancaria falsa que puede vaciar tu cuenta
El apartamento aparece en la búsqueda con la cadencia visual de un catálogo: siete fotografías de calidad, luz mediterránea rebotando en una encimera clara, terraza con vistas parciales al mar, colcha blanca perfectamente tirada, un jarrón con flores frescas en el rincón del salón. La guinda es su precio, sensiblemente más bajo que la media de la zona en el último fin de semana de agosto todavía disponible.
El propietario responde a los mensajes con soltura, propone videollamada, incluso adjunta una fotografía del DNI para acreditar buena fe. Solo hay un pequeño detalle: la reserva se abona por transferencia bancaria directa, fuera de la plataforma. Tres semanas después, cuando llega la fecha de entrada, no hay apartamento, no hay propietario y no hay número al que llamar. Y las fotografías, según el patrón que la Policía Nacional viene advirtiendo desde el arranque del verano, nunca pertenecieron al presunto arrendador.
La escala de este fraude ha dejado de ser algo casual. El Instituto Nacional de Ciberseguridad ha confirmado un incremento del 70% en este tipo de fraudes respecto al año anterior, sostenido por una progresión constante de dominios clonados y anuncios apócrifos en redes sociales, tablones de segunda mano y plataformas de alojamiento legítimas donde los estafadores se cuelan con perfiles impostados. Una encuesta reciente arrojó un dato tan revelador como incómodo: casi la mitad de los españoles, el 47%, es incapaz de identificar una página web falsa de vacaciones, viajes o alojamientos, y el 73% reconoce haber sido víctima ya de algún tipo de fraude o estafa en línea, con pérdidas que en muchos de los casos alcanzan los 1.000 euros.
Por qué la detección es tan difícil
El gancho de este engaño es más visual que técnico. Se trata de fotografías robadas de anuncios reales, unidas a un texto convincente y una interfaz cuidada. Todo ello junto resulta casi indistinguible del legítimo. La reproducción es tan completa que no hay indicios inmediatos que rompan la coherencia visual. El comprador ve exactamente lo que espera ver.
La recomendación técnica que ofrece es tan sencilla como poderosa: contrastar la información utilizando Google Lens u otra herramienta de búsqueda inversa de imágenes, para comprobar si las fotografías del apartamento aparecen en otros anuncios con datos distintos, con otro nombre de propietario o con otro precio. Cuando la misma vivienda circula bajo tres o cuatro anuncios al mismo tiempo, pero con precios diferentes, hay una única explicación probable.
La Policía Nacional insiste en comprobar la veracidad del anuncio mediante una videollamada previa a cualquier pago. No sería suficiente con compartir una imagen por WhatsApp, sino que hablamos de una comunicación audiovisual en directo en la que el propietario recorra el inmueble mostrando estancias, ventanas y detalles imposibles de simular con material de archivo.
INCIBE, en paralelo, añade la conveniencia de sospechar cuando las fotografías presenten marcas de agua ajenas al portal donde se publican, cuando la cuenta del anunciante sea demasiado reciente y cuente con escasas o nulas valoraciones y cuando se solicite el pago fuera de la plataforma oficial. Además, también está el número de registro turístico obligatorio, ya que desde 2025, España exige que todos los alojamientos turísticos incluyan un número de registro oficial en sus anuncios, sea cual sea la plataforma en la que aparezcan. Su ausencia, o su presencia con una cifra irrastreable, es un indicio de peso.
Qué hacer si has caído
La cadena de actuación es corta pero exige rapidez.
- Contactar de inmediato con la entidad bancaria para intentar frenar o revertir la operación
- Conservar todo el material disponible (capturas de pantalla del anuncio, conversaciones con el supuesto propietario, justificantes de pago, capturas del perfil eliminado si es posible)
- Presentar denuncia ante la Policía Nacional o la Guardia Civil aportando ese material.
La Policía Nacional insiste, además, en la importancia de mantenerse dentro de la plataforma también en la comunicación posterior a la reserva, "para aprovechar los procesos seguros y las políticas de reembolso". De este modo, si el anfitrión invita al usuario a salir del sistema de mensajería del portal, eso ya sería en sí mismo una señal de alarma.

