Cumbre OTAN

El criticado momento viral de Mark Rutte con Donald Trump por las zapatillas del primer ministro albanés, Edi Rama

Trump solo salva a Turquía y la OTAN en una foto de familia donde ni las zapatillas albanesas le sacaron una sonrisa
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, señalando con el dedo a las zapatillas del primer ministro de Albania, Edi Rama, mientras interpela a Donald Trump en la cumbre de la OTAN. Informativos Telecinco
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AnkaraLa cumbre de la OTAN en Ankara ha estado protagonizada por todo un cóctel de titulares y momentos que no han escapado a la polémica y la controversia. Si todo empezaba con un Donald Trump lanzando un ataque furibundo a España hasta el punto de amenazar con cortar con todos los lazos comerciales el país, la cuestión continuaba después con el presidente estadounidense pasando de tildarlo de “aliado terrible” a uno “generoso” y “completamente redimido”. Virando una vez más de un extremo a otro, el inquilino de la Casa Blanca, que también cargó duramente en el encuentro contra otros como Francia, Alemania, Reino Unido o Italia, a los que reprochó no haberse embarcado en el conflicto de Irán, no fue, no obstante, el único protagonista. También Mark Rutte, como la cara más visible de la Alianza Atlántica, fue quien estuvo situado en el foco, acaparando igualmente la atención en una cumbre en la que también ha salido señalado por méritos propios.

El secretario general de la OTAN no ha dejado de ser criticado en las últimas horas por distintas actuaciones que mantuvo en el marco de la cumbre en la capital turca, donde se le reprocha su excesiva complacencia y sus continuos agasajos hacia el presidente estadounidense, con el que, además, protagonizó un gesto que no ha tardado en viralizarse y que tampoco le ha librado de valoraciones que no le dejan precisamente en buen lugar.

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El gesto viral de Mark Rutte por las zapatillas del primer ministro de Albani

Fue justo cuando posaban para la foto cuando Mark Rutte, entre risas, y señalando delante de todos los líderes, todas las cámaras y todos los presentes en la sala al primer ministro de Albania, interpeló a Donald Trump, situado justo a su lado, para referirse al hecho de que llevaba puestas unas zapatillas blancas que rompían el protocolo.

Apuntando airadamente con el índice de su mano izquierda durante varios segundos hasta conseguir la atención del estadounidense para que mirase al calzado de Edi Rama, –llamativo meramente por el contraste entre el blanco y el negro de los zapatos del resto–, Mark Rutte incidió sonriendo en lo que parecía para él un intento de gastar una broma buscando la complicidad de Trump, que tal como captaron las cámaras, apenas se inmutó después de mirar, con un semblante igualmente serio.

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En el otro lado, y separado solamente por el anfitrión Recep Tayyip Erdoğan, presidente turco, el primer ministro de Albania se limitaba a mirarles, objeto de esa supuesta mofa que, si bien se quiere entender como presumiblemente distendida, no parece ejemplificante. No obstante, cabe subrayar que la secuencia estaba precedida justo segundos antes de lo que se entiende como otra broma con el presidente francés Emmanuel Macron y otros líderes, a la hora de posicionarse Edi Rama entre ellos, quien destacaba también con su presencia de dos metros y dos centímetros de altura, ante lo cual, él mismo habría llegado a bromear a la hora de situarse en el lugar previsto por el protocolo: "¿Bajo un escalón?", llegó a vacilar, antes de que se produjese la escena en la que Rutte buscó en Trump una complicidad que no encontró.

Mark Rutte, sonrisas y complacencia pese a los ataques de Trump

El gesto se enmarca en otro de los muchos dedicados por el secretario general de la OTAN al inquilino de la casa Blanca, y llegó después del disruptor inicio de la cumbre con las ataques de un Donald Trump que siempre se erige como centro al que todos deben rendir cuentas y como aquel con la vara de mando.

Frente a ese clima precedido de tensión, Mark Rutte, como con las zapatillas del primer ministro de Albania, exhibía una amplia sonrisa. Sin una sola respuesta de confrontación frente a las críticas exacerbadas del líder estadounidense, al contrario, se limitó a reseñar un “gran sentimiento de unidad” difícil de creer.

La pregunta de un periodista que ha dado la vuelta al mundo

No en vano, un periodista danés, que no pasó por alto que en esas amenazas Donald Trump volviese a acordarse de Groenlandia para insistir en poseerla, fue muy claro y conciso al dedicarle una pregunta a Rutte que ha dado la vuelta al mundo: “Mark, usted se sienta junto a Donald Trump en momentos en los que habla de conquistar Groenlandia, de arremeter contra aliados como España, de iniciar guerras comerciales, cosas que no parece que el antiguo Mark Rutte hubiera aprobado. ¿Tiene esto algún efecto sobre su respeto a sí mismo cuando se sienta a su lado de esa manera y no dice nada?”, preguntó, yendo directo a uno de los ejes que ahora centran las críticas sobre él dada su pasividad y complacencia frente a Washington.

A esa pregunta, Mark Rutte contestó con rodeos y volviendo a agasajar al estadounidense: “Lo que siempre hago es reconocer los méritos cuando corresponde, y creo que debemos reconocerle a Donald Trump el hecho de que la OTAN sea ahora más fuerte. Por supuesto, esto tiene que ver con la amenaza de Rusia, con la guerra de Ucrania, pero también tiene que ver con el presidente Trump. Está logrando ahora lo que desde la época de Eisenhower Estados Unidos había intentado conseguir: equilibrar el gasto en defensa entre Estados Unidos y Europa. Y eso hace a Europa más fuerte, hace que Europa sea un socio más relevante para EEUU”.

Respecto a Groenlandia, dijo: “Ya lo expliqué. Nos reunimos en Davos y le dije que estaba de acuerdo con él en lo referente a Rusia y China y a su creciente presencia en el Alto Norte, pero para eso está la OTAN: trabajemos juntos en ello. Y eso es exactamente lo que estamos haciendo”, sentenció.