Un niño de tres años atacado por un cocodrilo vuelve a andar después de siete cirugías: "Los médicos hicieron milagros"

Un cocodrilo
El pequeño, que aún sigue hospitalizado, evoluciona favorablemente tras el incidente. Europa Press
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Un niño de tres años acabó el pasado 18 de junio en un foso de cocodrilos del zoo Johnson of Old Hurts, cerca de Huntingdon, en Cambrigshire, en Inglaterra. Un hombre con discapacidad arrojó al pequeño, que ha quedado con graves heridas permanentes desde el suceso.

Todo ocurrió cuando el 18 de junio, el niño fue lanzado a 4,5 metros de distancia dentro de un recinto en el que había al menos 15 reptiles. El sospechoso, un hombre de 30 años y con discapacidad intelectual, se encontraba de visita en el zoológico acompañado de dos cuidadores cuando empujó al pequeño.

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El hombre fue detenido el mismo día bajo sospecha de intento de asesinato. El niño fue trasladado al hospital tras, según los informes, caer sobre una acera de hormigón, sufriendo fracturas en un brazo y la pelvis, antes de ser mordido por un cocodrilo.

El pequeño sigue hospitalizado

Ahora, la familia del pequeño ha actualizado su estado de salud y se ha mostrado “asombrada de lo mucho que ha mejorado” y de que, tras varias operaciones, ha vuelto a andar y a jugar con sus pies.

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El pequeño, que aún sigue hospitalizado, se ha sometido a siete cirugías. La más reciente un injerto de nervio, con el objetivo de recuperar parte de la función en una de sus manos.

La familia sigue sin saber si la cirugía, que tuvo lugar el miércoles, ha funcionado, ya que esto solo podrá confirmarse con más pruebas en unos meses. La abuela del pequeño ha creado una página en GoFundMe, que ya ha recaudado más de 65.000 libras esterlinas, para apoyar su rehabilitación.

"Con el tiempo, esperamos que este nervio se integre y ayude a nuestro hijo"

Explicó que la operación más reciente del niño, realizada en el Hospital Addenbrooke de Cambridge, consistió en que los médicos reemplazaron parte de un nervio dañado en su brazo con uno extraído de su pierna.

“Con el tiempo, esperamos que este nervio se integre y ayude a nuestro hijo a recuperar algo de funcionalidad en su mano izquierda”, escribió en la página de recaudación de fondos, compartiendo un mensaje en nombre de los padres del niño.

"No sabremos si el injerto nervioso ha tenido éxito hasta que se puedan realizar las pruebas dentro de unos meses." El niño también sufrió daños extensos en tendones, vasos sanguíneos y tejidos de los brazos, el cuello, la cabeza y la cara, lo que le obligó a someterse a una cirugía de urgencia de 12 horas inmediatamente después del ataque.

“Los cirujanos hicieron milagros", escribió su abuela, relatando el dolor que sintieron al verlo entrar al quirófano, donde los médicos advirtieron a su familia que temieran lo peor. Afortunadamente, el estado del niño es ahora estable y pronto podrá regresar a casa.