Sequía

Europa se enfrenta a una sequía sin precedentes que deja a ríos como el Danubio casi sin caudal, afectando a las centrales nucleares

La falta de agua en el Danubio pone en riesgo el funcionamiento de las centrales nucleares de Hungría y Rumanía
El cauce del Danubio a su entrada en Rumanía ha alcanzado el nivel más bajo de su historia. Informativos Telecinco
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La sequía que atraviesa Europa está dejando imágenes inéditas y generando problemas graves en varios países. El descenso excepcional del caudal del Danubio, uno de los grandes ríos del continente, afecta ya a infraestructuras críticas en Hungría y Rumanía, como las centrales nucleares que necesitan del agua de estos grandes ríos para su refrigeración.

El primer ministro húngaro ha visitado la central nuclear de Paks, responsable de casi la mitad de la electricidad del país. Allí observa con preocupación el estado del Danubio, cuyas aguas son esenciales para refrigerar los reactores. El nivel del río es tan bajo que la planta funciona al mínimo y ha estado a punto de detener su actividad. En este contexto, Peter Magyar ha advertido a la población de que se viven “días críticos” y ha pedido a sus compatriotas que reduzcan el consumo eléctrico mientras esperan que las lluvias en Austria permitan elevar unos centímetros el caudal.

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Soluciones en Rumanía para elevar el nivel del Danubio

Una emergencia similar se vive en Rumanía, donde las autoridades buscan soluciones para garantizar el suministro de agua a la central nuclear de Cernavoda. El país ha iniciado una operación compleja para hundir cuatro barcazas cargadas con rocas en el Danubio con el objetivo de aumentar el caudal hacia la instalación. El bajo nivel del agua amenaza el funcionamiento de los reactores, que dependen de este recurso para su refrigeración. La maniobra pretende crear una presa de fondo que eleve el nivel del río entre 10 y 12 centímetros y limite el flujo hacia el río Bala.

Antes de esta operación, los especialistas detonaron 180 kilogramos de explosivos sobre una roca conocida como Parjoaia. Según explicó el ministro de Defensa en funciones, Radu Miruta, la explosión permitió elevar dos centímetros el nivel del agua, aunque este incremento no ha sido suficiente para garantizar el suministro adecuado a uno de los reactores. Por ahora, las autoridades no han autorizado el hundimiento de las barcazas hasta asegurar la seguridad de los operarios, debido a las peligrosas corrientes del río. Mientras tanto, las excavadoras continúan trabajando para obtener el material necesario para cargarlas, según recoge el medio Libertatea.

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La central de Cernavoda es clave para el sistema energético rumano ya que sus dos reactores generan alrededor del 20 % de la electricidad del país. El caudal del Danubio, sin embargo, se encuentra actualmente tres veces por debajo de la media habitual en agosto, con 1.450 metros cúbicos por segundo frente a los 3.900 que suelen registrarse en estas fechas.

El problema no se limita al Danubio. En Alemania, el Rin también sufre una caída significativa de su caudal, lo que afecta al transporte fluvial y a la actividad industrial. En Polonia, el Vístula bate récords negativos y deja al descubierto zonas que normalmente permanecen bajo el agua. En Bulgaria, la sequía ha sacado a la luz restos sorprendentes, algo similar a lo ocurrido en Serbia con un barco de la Segunda Guerra Mundial o el esqueleto de un mamut que llevaba sumergido desde tiempos remotos.

La situación provoca preocupación entre los ciudadanos. “Es triste y realmente asusta. Es un serio aviso a nuestra sociedad de que tenemos que ser cuidadosos con nuestros recursos”, resume una mujer que reacciona ante los efectos de la falta de precipitaciones.

se. Allí, la omnipresente hierba que caracteriza el paisaje ha pasado del verde al marrón por la falta de lluvias, un fenómeno que se extiende por amplias zonas del país.