La señal R-118 afecta básicamente a todos los vehículos de movilidad personal con propulsión a motor
Cambio de matrícula a partir de junio de 2026: la DGT confirma la novedad en las letras de los coches
Las calles españolas llevan años siendo un campo de batalla silencioso entre peatones, ciclistas y los usuarios de patinetes eléctricos. Hasta ahora, la normativa no era excesivamente precisa, hasta el punto de estar regida por una serie de ordenanzas municipales que variaban entre una ciudad y otra. A esto hay que añadir el desconocimiento de estas normas de parte de muchos usuarios y como aderezo final, una señalización que no contemplaba a estos vehículos de forma específica. Todo eso cambió en 2025 con la llegada de la señal R-118, y ahora los ayuntamientos ya empiezan a desplegarla en sus calles.
Qué es la R-118 y de dónde viene
La R-118 lleva años gestándose. Desde 2022, la DGT venía anunciando la necesidad de actualizar el catálogo de señalización, que no había sufrido cambios sustanciales desde 2003. La señal específica para vehículos de movilidad personal era una de las novedades que figuraba en los borradores, aunque durante años su entrada en vigor se fue retrasando por la falta de respaldo legal. Sin modificación del Reglamento General de Circulación, no había señal posible.
El cambio llegó en junio de 2025. El Real Decreto 465/2025, publicado en el BOE el 17 de junio, actualizó la señalización vial e incorporó nuevas señales, entre ellas una prohibición específica para patinetes eléctricos. La señal entró en vigor el 1 de julio, con la obligación de retirar las señales derogadas antes del 1 de julio de 2026. Ha sido la primera gran reforma del catálogo de señales en más de dos décadas.
Visualmente, la R-118 sigue la lógica clásica de las señales de prohibición con un círculo con borde rojo y la silueta de un patinete eléctrico en el centro, lo que permite entender su significado de un vistazo. Sin embargo, hay un matiz importante que conviene no pasar por alto: aunque no es específica solo para patinetes, afecta básicamente a todos los vehículos de movilidad personal con propulsión a motor, incluyendo hoverboards, monociclos eléctricos o segways. Coches, motos y bicicletas pueden seguir circulando con normalidad donde esté instalada.
Incumplir la señal R-118 puede acarrear consecuencias, que se materializan en una multa de 200 euros. Ya no hay espacio para la excusa del desconocimiento. Con la R-118, ahora los ayuntamientos pueden señalar de forma explícita qué calles quedan vetadas para estos vehículos sin interpretación posible.

Gijón, primera ciudad en pedirla
El Ayuntamiento de Gijón ha pedido señales del modelo R-118 para instalarlas en distintos puntos de la ciudad. La señal todavía no tiene ubicación definitiva, ya que el Ayuntamiento tiene pendiente una reunión con el servicio de Tráfico y Seguridad Ciudadana para decidir en qué calles concretas se instalará.
Barcia señalaba que desde enero está en vigor una instrucción interna de la Policía Local para actuar sobre estos vehículos, y que el municipio ha adquirido un dinamómetro para detectar patinetes manipulados para superar el límite de velocidad. En el primer trimestre, ya se han levantado cerca de 200 denuncias desde que entró en vigor la obligatoriedad del seguro.
La normativa para los patinetes
La R-118 no es el único frente. La regulación ha ido llegando por capítulos: primero la normativa estatal, luego las ordenanzas municipales, y ahora una señalización específica. Por ejemplo, en Barcelona, desde el 1 de febrero de 2025 es obligatorio llevar casco y está prohibido circular por aceras. Madrid ha ido imponiendo restricciones progresivas, incluida la prohibición de los servicios de alquiler de patinetes tras incumplimientos reiterados.
A ello se suma un cambio estructural más profundo. Desde el 1 de febrero de 2026, los vehículos personales ligeros están obligados a contar con un seguro de responsabilidad civil. Para asegurar el vehículo, es necesario registrarlo en el registro nacional de la DGT, que asigna una matrícula que debe mostrarse sobre el patinete mediante una etiqueta o placa adquirible en centros autorizados. En el futuro, y más concretamente desde el 22 de enero de 2027, solo podrán circular por las calles españolas los modelos que dispongan de un certificado de características técnicas emitido por laboratorios acreditados.
Los datos que explican la urgencia
La presión regulatoria tiene una justificación estadística contundente. Según datos de la DGT, solo en 2024 se produjeron 7.423 siniestros con víctimas en los que estuvo implicado algún vehículo de movilidad personal, falleciendo 19 personas y con 459 heridos hospitalizados. Desde 2018, al menos 86 personas han muerto en España en siniestros con patinetes.
La señal R-118 resuelve una parte del problema pero quedan flecos importantes. Medidas como el uso obligatorio del casco a nivel nacional están supeditadas a un desarrollo reglamentario estatal que aún no se ha producido, y los ayuntamientos que se han adelantado por su cuenta ven que las multas se acaban recurriendo con éxito. La señal, en definitiva, pone nombre y cara a una prohibición que ya existía en el papel. El reto es que cada ayuntamiento decida cuándo y dónde clavarla.

