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El motivo por el que en los trenes no hay cinturones de seguridad: "Sería más peligroso"

Interiorn de un tren Iryo
Los trenes no llevan cinturón de seguridad en sus asientos. Europa Press
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El cinturón es una medida de seguridad presente y de uso obligatorio en la mayoría de medios de transporte como el coche, el avión o el autobús. Sin embargo, los trenes no cuentan con este tipo de medida. Después del trágico accidente de Adamuz, en Córdoba, en el que dos trenes colisionaron dejando al menos 41 muertos, son muchos los que se preguntan por esta medida de seguridad y si podría ser efectiva su implementación en los vagones

Lo cierto es que, aunque parezca tentador pensar que los cinturones de seguridad pueden ser útiles en accidentes ferroviarios, la decisión de prescindir de ellos es premeditada y respaldada por expertos y estudios especializados. De hecho, la mayoría de organismos ferroviarios así lo aplican y no cuentan con cinturones en los asientos de sus convoyes.

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Y es que un tren está diseñado para que, en caso de accidente, se pueda absorber el impacto gracias a su enorme peso y, en la mayoría de los casos, reduce su velocidad de forma progresiva evitando movimientos bruscos. Los asientos están anclados y el diseño que tienen dificulta que el pasajero pueda salir disparado.

Por qué los cinturones de seguridad son contraproducentes

En carretera, los impactos tienden a ser más bruscos y con menor distancia de frenado, por lo que los cinturones pueden evitar importantes golpes contra elementos del vehículo como el volante. En el avión, el uso del cinturón está pensado para los movimientos habituales en el despegue, aterrizaje y turbulencias.

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En el tren, los sistemas de seguridad optan por lo pasivo y la contención. Cuando ocurren siniestros como el de Córdoba, una de las prioridades es abandonar el tren lo antes posible y el cinturón podría dificultar la rapidez de la evacuación. Además, si hubiera cinturón podría ser peor el remedio que la enfermedad, ya que la fricción generada por una fuerte sujeción puede provocar lesiones graves en el cuello o en torso.

Renfe, una de las compañías implicadas en el accidente de Adamuz junto a Iryo, ya había confirmado a sus usuarios en varias ocasiones que el cinturón de seguridad es una medida contraproducente.

Los trenes de Alta Velocidad cuentan con un sistema de frenado automático que, lamentablemente, en esta ocasión no fue efectivo por el escaso tiempo que ocurrió desde el descarrilamiento del tren Iryo hasta que pasó el Alvia, en solo 20 segundos. La distancia de frenado para evitar el obstáculo ya era demasiado corta.