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Expertos explican la rutina que se debe seguir días antes de presentarse a Selectividad para rendir mejor

Estudiando para la PAU 2026
Estudiando para la PAU 2026. Telecinco.es
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Un esfuerzo de meses no puede echarse a perder en los días previos a los exámenes. Sin embargo, eso es exactamente lo que ocurre cuando los estudiantes, desbordados por la presión, recurren a hábitos que el cuerpo y la mente no pueden soportar: noches sin dormir, exceso de cafeína, maratones de estudio sin descanso. Los expertos coinciden en que la recta final de la PAU tiene unas reglas propias, y quien las ignora paga un precio en la nota.

Cafeína, azúcar y bebidas energéticas

La tentación de sostener el ritmo de estudio con estimulantes resulta contraproducente. "El abuso de cafeína, azúcares o bebidas energéticas produce efectos verdaderamente negativos porque les sobreestimula", advierten desde el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid. En su lugar, los especialistas proponen una dieta concreta orientada al rendimiento cognitivo: pescado azul, frutos secos y semillas como la chía o el lino mejoran la velocidad mental, mientras que el queso y la carne previenen la fatiga. El chocolate negro de alta pureza mantiene la mente más despierta, y los huevos y los cereales integrales aportan energía al cerebro. 

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Para el primer día de examen, la recomendación pasa por realizar un desayuno equilibrado que incluya cereales, frutos secos, frutas, aguacate o huevos, evitando la bollería industrial y los alimentos ultraprocesados. 

El sueño, innegociable

Estos hábitos alimenticios deben complementarse con aproximadamente ocho horas diarias de sueño y la práctica regular de ejercicio físico o técnicas de meditación que ayuden a relajar la mente y combatir el estrés. El ejercicio físico no solo mejora la salud general, sino que también libera endorfinas que reducen el estrés y mejoran el estado de ánimo. 

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Dormir poco durante la última semana es, precisamente, uno de los fallos más costosos y más frecuentes. La privación de sueño afecta la memoria de consolidación, que es exactamente el proceso que convierte el repaso del día anterior en conocimiento recuperable bajo presión.

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Qué hacer durante los últimos días antes de los exámenes

Tres días antes del examen, lo recomendable es hacer simulacros de examen por cada asignatura, entre una y dos horas. Dos días antes, revisar los esquemas o apuntes resumidos elaborados durante las semanas anteriores. Un día antes: hacer simulacros de examen y tomarse un descanso. 

La semana previa, coinciden los especialistas, no es el momento de incorporar contenidos nuevos. La semana antes del examen, no se deben intentar aprender cosas nuevas. Solo repasar lo que ya se sabe. El objetivo es llegar descansado, confiado y con la sensación de haber hecho ese examen muchas veces antes.

Cuánto tiempo estudiar y con qué pausas

Los psicólogos y educadores consultados recomiendan planificar bloques de 45 minutos con descansos intermedios, alternando asignaturas teóricas y prácticas para mantener la concentración. Los descansos de 10-15 minutos después de cada hora de concentración son esenciales para recargar la mente y mantener el enfoque durante toda la jornada. 

Respecto a cuántas veces repasar cada tema, algunos expertos señalan que, para recordar algo bien, es recomendable repasarlo un mínimo de cinco veces antes de un examen, y que la primera debe hacerse al día siguiente de haber estudiado. 

Acercarse a conocer el centro donde se hará el examen es fundamental para controlar la distancia. No es un consejo menor: la incertidumbre logística añade estrés en un momento donde el margen de gestión emocional ya es estrecho. 

Si durante el examen aparece el bloqueo, hay que parar 30 segundos, cerrar los ojos y hacer cuatro o cinco respiraciones profundas, inhalar cuatro segundos, mantener cuatro, exhalar seis. Esta técnica activa el sistema nervioso parasimpático y reduce la ansiedad casi inmediatamente.