Accidente

El duro relato de los vecinos de Urda, los primeros en llegar al lugar del accidente: "Saqué fuerzas de donde no las tengo y me puse a ayudar"

Los vecinos de Urda, los primeros en llegar al lugar del accidente: "Saqué fuerzas de donde no las tengo y me puse a ayudar
Los vecinos ayudaron a los heridos con comida y primeros auxilios. Informativos Telecinco.
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Los vecinos de Urda fueron los primeros en llegar al lugar del accidente ferroviario que tuvo lugar ayer entre un tren de Iryo y un tren AVE de Renfe. Cuando llegaron a las vías de tren y fueron conscientes de la magnitud del accidente, volvieron al pueblo para coger material y atender mejor a los heridos.

Todo el pueblo se unió para brindar apoyo a los afectados por el accidente. Desde medicamentos, comida e incluso apoyo espiritual, los vecinos de Urda, un pueblo de la provincia de Toledo, no dudaron en acudir al lugar del accidente para tratar de apoyar a las víctimas hasta que llegaron los servicios de emergencia.

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Independientemente de su ocupación o trabajo, todos los habitantes dejaron lo que estaban haciendo y aportaron conocimiento y materiales para apoyar a los heridos y sus familiares. Antonio es farmacéutico en Urda y junto a su mujer, María, estuvieron repartiendo medicinas para prestar los primeros auxilios en un ejercicio de solidaridad.

Unidos para apoyar a víctimas, heridos y familiares

Manuel relata conmocionado lo que vivió al llegar a las vías del tren para ayudar: "Por desgracia viendo muertos, viendo a los sanitarios buscar las constantes vitales para clasificar a las víctimas".

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Ninguna de las personas que acudieron al lugar del accidente dudó de si estaba lo suficientemente preparada para prestar auxilio, cada persona colaboró en lo que pudo sacando fuerzas: "Cuando llego allí me sentí muy mal y me dio mucho miedo, pero saqué fuerzas de donde no las tengo y me puse a ayudar como una más curando heridas a la gente leve y dando apoyo psicológico a quien lo necesita".

El párroco del pueblo, José Miguel Fernández, también estuvo en la zona cero del accidente: "Cuando me veían y les echaba mi mano para ayudarles me decían: 'Padre, un abrazo, que estoy vivo". Cuando los heridos más leves llegaron al pabellón donde se les empezó a atender, los vecinos continuaron ayudándoles: "No paré de dar gasas, y viales a los médicos y enfermeras, pero cada vez que miraba veía sangre".

"Esto se nos queda grabado a fuego. Por desgracia ha pasado y por suerte hemos podido ayudar", expresa una vecina de Urda que estuvo ayudando a las víctimas del accidente ferroviario.

Ahora, todos aquellos que estuvieron ayudando a los heridos y acompañando a los afectados por el accidente junto a las vías del tren, esperan poder reencontrarse con aquellos a los que auxiliaron.