Las víctimas de Angrois señalan que el accidente de Urda se podría haber evitado: "Si no está el sistema de seguridad, no se circula"
El presidente de la plataforma de víctimas de Angrois manifiesta que no se han aprendido las lecciones del accidente de 2013
Así han vivido y grabado los pasajeros supervivientes los primeros minutos tras el descarrilamiento: "Había gente muerta bajo los trenes"
El presidente de la plataforma de víctimas de Angrois, Jesús Domínguez, sostiene que no se aprendieron las lecciones de esta tragedia. En 2013, el descarrilamiento de un Alvia dejó 80 fallecidos, siendo el peor accidente ferroviario de la democracia española. Así lo informan en video Blanca Agost y Laura Queijeiro.
Ahora, el accidente ferroviario de Urda ha devuelto a las víctimas de Angrois a una tragedia que todavía sigue muy presente. Más de una década después, el presidente de la plataforma de víctimas manifiesta que no se aprendieron las lecciones de aquel siniestro y considera que el choque de Urda podría haberse evitado.
Domínguez insiste en que, cuando falla el sistema y se activa el modo degradado, la prioridad debe ser garantizar la seguridad de los pasajeros, incluso aunque eso implique detener la circulación. "Si no está el sistema de seguridad, no se circula y llegamos tarde, punto", reclama. Una medida que también forma parte de las peticiones que Europa viene planteando desde entonces.
Marta García, la niña de Angrois, pide explicaciones
En aquel accidente la imagen de Marta García cuando era niña, en brazos de un bombero tras el accidente, forma parte de la memoria colectiva de Angrois. Hoy, ya adulta, también reclama explicaciones y garantías para que algo así no vuelva a ocurrir.
"Queremos saber qué está pasando, qué se está haciendo y, sobre todo, si se están destinando los recursos necesarios para garantizar nuestra seguridad", señala.
Más allá del factor humano
En ambos accidentes se ha puesto el foco en el factor humano, aunque César Mariñas, perito independiente durante el juicio de Angrois, advierte de que no puede analizarse como una causa aislada. A su juicio, el error humano suele ser "el último eslabón de una cadena de fallos" que también incluye deficiencias en los sistemas de seguridad.
En el caso de Angrois, el sistema de protección no estaba instalado en ese tramo. De haber estado operativo, según se probó en el juicio, el maquinista no habría podido tomar la curva a tanta velocidad. "En los hechos probados quedó claro que había falta de señalización y de medidas de seguridad", afirma Domínguez.