El acusado de asesinar a Eva Aza en Cádiz de un tiro en la cabeza declarado culpable, pero con atenuantes

El jurado declara al acusado del asesinato de Eva Aza culpable con atenuantes. EFE
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Eva Aza, romancera del Carnaval de Cádiz y enfermera, murió el 8 enero de 2023 a manos de su pareja tras recibir un tiro en la cabeza, en plena sien, lo que no la dejó la más mínima posibilidad de defenderse. Fue una ejecución en toda regla. Y eso es lo que ha determinado un jurado ante el acusado y la familia de Eva, presenta en todas las sesiones del juicio. El jurado ha considerado acreditado que, en este caso, el procesado cometió un asesinato y no un homicidio involuntario por lo que ha sido declarado culpable de su muerte, pero con varios atenuantes, a saber: drogadicción, confesión y reparación del daño.

Eva y su asesino se conocieron en un centro de rehabilitación para drogodependientes. Tal y como declaró su asesino, "allí era la persona con la que más hablaba. Nos teníamos mucho cariño y para mí era una amiga muy especial, pero no teníamos planes de futuro, manteníamos una relación íntima pero abierta”. El encausado añadió que la víctima residía en Chiclana y él en El Puerto de Santa María, pero que pasaban los fines de semana juntos para consumir “cocaína, MDMA y alcohol”.

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Lo que pasó la noche del asesinato de Eva, según el acusado

Sobre la noche en la que ocurrieron los hechos, el acusado cuenta que salieron de fiesta por el centro de El Puerto los dos con un amigo de ella, Gatica. “Estuvimos bebiendo y tomando drogas el día entero”, señaló el acusado.

Los tres acabaron en el piso del detenido, en Valdelagrana, donde siguieron consumiendo drogas. Según el acusado, Eva le llevó al dormitorio un momento y le advirtió que le había robado un gramo de cocaína. "Gatica y Eva empezaron a discutir mientras que yo me fui a la cocina. Una vez allí, pegué un tiro al suelo para callarlos y asustarlos, fue un impulso", declaró.

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Según su relato, dejó el arma en la cocina, fue al salón y discutió con Gatica, que acabó marchándose. Entonces comenzó a discutir con Eva. Acabaron forcejeando con el revólver hasta que “el arma se disparó”, "No tuve la intención de hacerle daño, yo sólo quería que no cogiera el arma", añadió para alegar que el tiro de la cabeza fue fortuito.

Por qué el jurado le considera culpable pero aplica atenuantes

El jurado entiende que en el momento en el que el procesado disparó a la víctima en el cráneo tenía sus capacidades mermadas, que no anuladas, por los efectos del alcohol y las drogas que había ingerido. Hay más elementos que han facilitado que se tengan en cuenta atenuantes para la rebaja de la condena a la que se enfrentará el condenado.

Tal y como informa el Diario de Cádiz, el acusado colaboró con la Policía en la investigación y facilitó la localización del cadáver de Eva al entregar las llaves de su piso de Valdelagrana a los agentes. También confesó en los calabozos, una vez detenido, que "había matado al amor de su vida". Por último, el tribunal popular ha valorado la consignación de 170.000 euros efectuada por el encausado a la familia de Eva por los daños ocasionados. El jurado no ha tenido en cuenta los agravantes de parentesco y la discriminación por razón de género.

La Fiscalía ha solicitado una pena de prisión de 15 años. La Junta de Andalucía, que ejerce la acusación popular, se ha adherido al planteamiento del Ministerio Fiscal. La acusación particular se ha mantenido en su petición de 25 años de cárcel mientras que la defensa ha pedido 9 años. Las acusaciones también han pedido la prórroga de la prisión provisional para el acusado