Las pruebas apuntan a que Remedios, la 'mataviejas', acabó con su última víctima en un permiso, la robó y se fue al bingo

Remedios, conocido como la 'mataviejas'
Las pruebas acorralan a Remedios, la 'mataviejas', en su último asesinato tras disfrutar de un permiso. Telecinco
  • Todas las pruebas apuntan a que Remedios, la 'mataviejas' asesinó a una anciana de 91 años en un permiso penitenciario.

  • Según las investigaciones, Remedios mató a la anciana, la robó 400 euros y se fue al bingo.

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Remedios Sánchez, la asesina de mayores, ya disfrutaba de permisos tras pasar dos decenios en prisión. Estaba cerca de la libertad. Pero su obsesión con ganarse la confianza de personas mayores para luego acabar con sus vidas permanecía intacta.

De hecho, en su último permiso de seis días, la acogieron en un piso del barrio de Monelos destinado a ofrecer una habitación a los penados. El piso se encontraba muy cerca de la que, hasta la fecha, ha sido su última víctima: una anciana de 91 años. En su curriculum de asesina en serie ya aparecían tres mujeres mayores asesinadas y varios intentos más. Ahora, las pruebas contra Remedios se acumulan: no solo las grabaciones de la casa la señalan, sino huellas y su ropa.

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Los investigadores de la Brigada Provincial de Policía Científica dan por hecho que sobre las 13.00 horas del 3 de octubre del 2025, la supuesta asesina y la víctima entraron en el domicilio de esta última. Se sabe porque la familia de la asesinada había puesto cámaras ocultas en la cocina y en el dormitorio por si necesitaba ayuda por una caída o por lo que fuera.

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En esas grabaciones se ve a ambas mujeres charlar y se aprecia que la víctima estaba tranquila con la visita, a la que invitó a una manzanilla, según refleja el atestado. Las cámaras recogieron que, en un momento dado, la fallecida se ausentó de la cocina, seguramente para darse una ducha. Fue en la misma ducha en la que se encontró el cuerpo de la anciana. Se encontraron varias toallas junto al cuerpo de la nonagenaria, una de ellas la que la propia Remedios llevaba al entrar en el baño, supuestamente, para ayudar a la anciana que acababa de conocer.

De accidente doméstico a asesinato: las grabaciones de la casa, claves

Al encontrar el cuerpo de la mujer, en un principio se pensó en un accidente doméstico, en una mala caída en la ducha. Algo frecuente debido a la edad de la mujer. Pero la autopsia lo cambió todo. La fallecida presentaba "golpes y hematomas, así como una serie de lesiones compatibles con una acción violenta como son la fractura de diversas costillas, así como golpes en el cráneo y otros por diversas partes del cuerpo". Los forenses no dudaron y consideraron que la muerte fue violenta u homicida por asfixia por sofocación.

Había que encontrar al presunto o presunta asesina. Y ahí fueron claves las grabaciones en la casa del nonagenaria que el hijo de la misma se encargó de revisar. En ellas encontró algo insospechado: una mujer desconocida estaba junto a su madre en el día del crimen.  La policía se puso en contacto con el hijo y, al observar las grabaciones, regresó al piso para tomar huellas y hacer un profundo registro. Al mismo tiempo, el hijo de la víctima informó a los agentes de que su madre solía tener siempre en casa 400 euros en efectivo y que el dinero no estaba. Parecía claro que había sido un crimen con móvil económico.

Cuando se tomaron muestras de las huellas y se cotejaron los investigadores no se podían creer los resultados.  Las huellas correspondían a Remedios, que estaban en el registro policial desde el 2006, debido al asesinato de otras personas mayores. Los investigadores no se lo podían creer. Sabían que se encontraba cumpliendo pena en el centro penitenciario de Teixeiro y que el día del crimen se encontraba disfrutando de un permiso y al finalizar regresó a prisión. En ese tiempo podría haber cometido el crimen.

Cuando fueron a verla a la cárcel para acusarla, ni pestañeó

Cuando fueron a interrogar a Remedios en la cárcel ella estaba tan tranquila. Cuando los agentes la informaron de por qué estaban allí, "ni pestañeó", según informa La Voz de Galicia, que ha tenido acceso a los pormenores del caso. Registraron entonces su celda y ahí encontraron la ropa que llevaba puesta el día del crimen, así como las gafas con su cordón de sujeción. Era la mujer de la grabación, no había ninguna duda. Cuando el forense analizó el cuerpo de Remedios encontró también heridas de una pelea reciente. La pobre nonagenaria se defendió como pudo.

Remedios, impasible ante cualquier de sus actos, acabó con la vida de la nonagenaria, se duchó y se fue al bingo con los 400 euros robados.  Los agentes, conscientes de su pasado ludópata, recorrieron las casas de apuestas de A Coruña para pedir imágenes y apareció en una de ellas. Esto lo hizo en Barcelona cuando asesinó a tres mujeres y lo intentó con varias, y repitió 20 años después en A Coruña. El haber estado en la cárcel no la curó ni de la ludopatía ni de su enfermiza pasión por matar ancianas para robarlas.

Piden prisión permanente revisable para Reme, la 'mataviejas'

El historial delictivo de Remedios es muy conocido. En 2006 sembró el pánico en Cataluña con tres asesinatos a mujeres ancianas por el que fue condenada a 144 años de cárcel. Actuó según la sentencia judicial con el mismo modus operandi, fueron crímenes "especialmente violentos" y sin capacidad de defensa de las fallecidas, mujeres mayores que vivían solas. Incluso los Mossos d’Esquadra en aquella época barajaron la posibilidad, antes de conseguir detenerla, de pedir a las ancianas de la zona que no salieran de casa.

Remedios Sánchez Sánchez fue condenada por la Audiencia Provincial de Barcelona por matar a tres ancianas, tentativa de asesinato de otras cinco, siete delitos de robo con violencia y uno de hurto. La sentencia la condenó también al pago de indemnizaciones a familiares de las víctimas, mientras que la absolvió de otro delito de asesinato en grado de tentativa.

Los hechos tuvieron lugar entre junio y julio de 2006 en Barcelona, unos asesinatos calificados entonces como "especialmente violentos" y sin capacidad de defensa de las fallecidas. Todas las víctimas, según recogió el fallo, eran ancianas especialmente vulnerables, aprovechándose la procesada de su ingenuidad para acceder a sus domicilios. Se pide prisión permanente revisable para ella. Como los hechos parecen demostrar, a Remedios no parece que la cárcel la haya reinsertado y una familia más ha pagado por ello.