Homicidios

Muere la mujer sevillana de 37 años que reclamaba más de 400.000 euros por un error diagnóstico de un tumor cerebral

Desde su primera visita al médico hasta que le detectaron el tumor pasó más de un año - Archivo. Europa Press
  • La fallecida acudió a consulta hasta ocho veces desde enero del 2023, pero asociaron sus síntomas al estrés y unos problemas cervicales

  • "Los informes periciales apuntan a un retraso diagnóstico grave, estudiaremos la vía penal por posible homicidio por imprudencia profesional", asegura el abogado José Antonio Sires

Compartir

SevillaLa sevillana que reclamaba más de 400.000 euros de indemnización al Servicio Andaluz de Salud (SAS) por un error diagnóstico de un tumor cerebral murió este 19 de marzo de 2026. Tan solo tenía 37 años.

Así lo ha trasladado el Bufete SIRES ABOGADOS a Informativos Telecinco, tras haberse encargado de su caso cuando inició la reclamación patrimonial que primero fue de 201.000 euros y después se amplió al detectarse nuevos errores médicos y secuelas sufridas.

PUEDE INTERESARTE

Todo comenzó el 9 de enero del 2023, cuando la paciente acudió al Centro de Salud Cerro en Sevilla capital, ya que tenía temblores en una mano, debilidad generalizada, palidez, sudoración fría y episodios de pérdida de conciencia incluso.

El facultativo que la atendió asoció todos esos síntomas al estrés y unos problemas cervicales, recetándole que tomase antidepresivos y relajantes musculares. No se le practicaron pruebas adicionales ni le trataron la zona que tenía afectada.

PUEDE INTERESARTE

Ocho consultas médicas y más de un año hasta detectarle el tumor

En repetidas ocasiones y hasta sumar un total de ocho consultas médicas, la mujer continúo con esos problemas de salud sin que le realizaran una resonancia magnética. A finales de mayo de aquel año se la hicieron para descartar la cervicalgia y en junio fue derivada al Hospital Virgen del Rocío.

Allí le efectuaron una exploración neurológica normal, sin más pruebas. Ante el dolor que seguía sintiendo por el empeoramiento de su lesión, en diciembre volvió a solicitar que analizasen con mayor profundidad su caso.

Por fin, en febrero del 2024 ya le realizaron la resonancia craneal que determinó que muy probablemente tenía un tumor que le afectaba a ambos hemisferios del cerebro. Había transcurrido más de un año desde su primera visita al médico.

"Posible homicidio por imprudencia profesional"

Tras el fallecimiento de la paciente, el abogado José Antonio Sires está ya estudiando "en profundidad la vía penal" por los hechos acontecidos. "Entendemos que pueden ser constitutivos de homicidio por imprudencia profesional", concreta.

Además, se podría añadir otro delito de lesiones por imprudencia grave, sin perjuicio de otras responsabilidades que pudieran derivarse de la investigación de lo sucedido con resultado de muerte de la víctima.

"Los informes apuntan a un retraso diagnóstico grave"

"Supone un desenlace trágico que, a nuestro juicio, podría haberse evitado con una actuación médica diligente desde el inicio. No es admisible que una paciente con síntomas neurológicos evidentes tuviera que acudir en reiteradas ocasiones sin que se le practicaran pruebas diagnósticas básicas”, lamenta el letrado.

"Los informes periciales apuntan a un retraso diagnóstico grave y a una clara pérdida de oportunidad terapéutica", asegura José Antonio Sires antes de recordar que este caso "pone de manifiesto fallos estructurales en la atención sanitaria". “No pueden volver a repetirse”, concluye.