Uno de los conductores de los autobuses quemados en Burgos, el héroe que salvó algunos: "Ha hecho un grandísimo esfuerzo"

Uno de los conductores de las cocheras incendiadas en Burgos pudo rescatar algunos de los vehículos, pero ha resultado herido
Devastador incendio en las cocheras municipales de Burgos obliga a suspender el servicio en cinco líneas de autobuses
El grave incendio declarado esta madrugada en las cocheras municipales, que ha destruido 39 de los 75 autobuses que componen la flota de Burgos, ha obligado al Consistorio a trasladar a parte de la plantilla como medida preventiva debido a la presencia de fibrocemento en las naves afectadas.
El Ayuntamiento ha tenido que pedir autobuses a otras localidades ante las afecciones al transporte público ya que de los 58 buses que circulan a diario por la capital burgalesa sólo han podido salir 31, lo que conlleva que se tengan que reducir las frecuencias en algunas líneas y se duplique la espera.
Los bomberos llegaron al lugar sobre las dos de la madrugada, cuando las enormes llamas ya cubrían toda la nave de la cochera municipal, haciendo arder todos los vehículos que se encontraban en su interior. Uno de sus primeros objetivos era intentar evitar la propagación del fuego al surtidor.
Así consiguieron apagar el fuego
Unas dotaciones atacaban el fuego por distintos flancos, mientras que otras intentaban acceder al interior para tratar de mitigar los daños que pudiesen haber sufrido los autobuses. "Es un incendio muy voraz, está prácticamente todo el interior de la nave con todos los autobuses en pompa", se escuchaba decir a uno de los bomberos en el vídeo.
Una escena que era de verdadero pánico ver que las llamaradas devoraban uno a uno los autobuses y las pequeñas explosiones de los neumáticos despertaban a los vecinos. En ese momento había seis trabajadores. Uno de ellos, un conductor que logró rescatar varios autobuses, pero ha resultado herido por inhalación de humo.
"Hay que felicitarle porque ha hecho un grandísimo esfuerzo, ha sacado varios vehículos", trasladaba el jefe de bomberos de Burgo, Miguel Ángel Extremo. Gracias a la actuación de los bomberos el fuego se consiguió apagar en una hora: "Si no cortamos la propagación se hubiera alcanzado tanto a las oficinas como al resto de autobuses", añade.
El incendio ha dejado 39 autobuses calcinados, más de la mitad de la flota, lo que ha obligado a suspender seis líneas que deja a Burgos muy afectada en el transporte público, teniendo que pedir ayuda a otras comunidades.
La respuesta por parte de otras comunidades
Así, Cristina Ayala, alcaldesa de Burgos, ha explicado que ha hablado con el alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, y quien le ha asegurado que no tiene "ningún autobús disponible", al igual que el consejero de Movilidad, José Luis Sanz Merino, quien tampoco dispone de vehículos pero ha puesto al Ayuntamiento en contacto con la Federación Regional de Autobuses.
Igualmente, Cristina Ayala ha hablado con la alcaldesa de Santander quien se ha comprometido a "mirar las posibilidades que pudieran estar abiertas" además de que la primera edil de Burgos mantendrá conversaciones con alcaldes de los alrededor "para ver si en algún caso pudieran tener autobuses disponibles".
Asimismo, ha insistido en pedir a los burgaleses "un poco de paciencia porque el servicio claramente se va a ver afectado" a lo que ha añadido que el servicio de autobuses funciona bien como lo demuestra el hecho de que en poco más de dos años se haya duplicado la cifra de usuarios.
"La situación es complicada a la hora de prestar el servicio y también es complicada económicamente ya que esto supone una merma ya que se van a tener que dedicar recursos para volver a restaurar el servicio", ha enfatizado Ayala, quien no ha podido cuantificar el valor de los daños sufridos, pero sí ha cifrado el "valor de mercado de un autobús nuevo en unos 600.000 euros", lo que da una idea de "la magnitud del impacto económico".