Oleada de apoyo a una emblemática juguetería de Ourense tras sufrir un robo: "A pesar de todo aquí estamos, que no es poco"
Los ladrones lanzaron una tapa de alcantarilla para romper la puerta de acceso
Apenas se llevaron el dinero para el cambio de la caja pero dejaron el local destrozado
OurenseAlgunos vecinos definen a “A Bufarda” como todo un símbolo de la ciudad de Ourense. Desde su local, con su puerta azul en el casco Vello, Carlos Rodríguez lleva más de 20 años vendiendo magia y momentos especiales, y por aquí han pasado probablemente muchos de los niños y de las familias de la ciudad.
Carlos aún se está recuperando del robo sufrido el pasado 30 de abril, y tal y como ha compartido en sus redes, a modo de alivio recuerda que “a pesar de todo, aquí estamos, que no es poco”.
Porque el botín de los ladrones no fue cuantioso en lo económico, apenas se llevaron el cambio, pero dejaron importantes daños materiales y un mal cuerpo del que se está recuperando.
El método usado para entrar también es llamativo, aunque muy utilizado en los últimos meses; el “alcantarillazo”. Los ladrones rompieron la puerta con la tapa de una alcantarilla, entraron en la juguetería y en apenas tres, cuatro minutos, “fueron a por la caja”, como recuerda Carlos.
Solo se llevaron unos 80 euros de la caja pero dejaron importantes daños materiales
Los autores del robo aprovecharon la presencia de material de obra en la calle donde se ubica la juguetería, había una tapa de alcantarilla apoyada en la pared, la cogieron y reventaron la puerta. Una vez dentro, arrasaron con todo lo que se encontraban, se llevaron la caja, que estaba conectada a un monitor, rompieron la impresora de tickets y la pantalla.
A su paso, dejaron cajas tiradas, mercancía por el suelo y mobiliario tirado, pero apenas se llevaron unos “80 o 90 euros” que había en la caja para el cambio del día siguiente.
Carlos cuenta además que el sistema de seguridad tampoco funcionó correctamente ya que las cámaras empezaron a captar imágenes en el momento en que él entró al negocio, y no quedaron registrados lo minutos anteriores.
El responsable del emblemático negocio orensano quiso compartir su rabia y las imágenes de los destrozos en su perfil de las redes sociales, que enseguida le devolvieron una oleada de apoyos, sabedores de todo el trabajo y el cariño que se guarda detrás de la puerta de “A Bufarda”. “Cómo se puede atacar un sitio con tanta magia”, lamentaban algunos comentarios en su publicación, donde también se podía leer “Sé el esfuerzo que hay detrás de esa puerta” entre numerosos mensajes de ánimo.
Y clientes y amigos tampoco se han olvidado de Bimbio, el gato que vive en el interior de "A Bufarda", y que como cuenta Carlos, está bien, pero después del susto se pasó “dos días metido dentro de un sofá”.
A pesar del susto, y como recuerda este juguetero, el negocio ha vuelto a funcionar y él, ha agradecido, emocionado todos los mensajes de apoyo agradecía todos los mensajes de apoyo recibía estos días, porque como le recordaban en sus publicaciones, A Bufarda “es todo un símbolo”, mucho más que una juguetería.