Asturias

Los padres de 'la casa de los horrores de Oviedo' sí que podrán comunicarse con sus hijos: los médicos no aconsejan una ruptura total entre la familia

Agentes de la Guardia Civil con uno de los hijos de la 'casa de los horrores de Oviedo'. Informativos Telecinco
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OviedoLos padres que mantuvieron aislados durante casi tres años y medio a sus tres hijos en una casa situada a las afueras de Oviedo podrán comunicarse con los menores. Como ha informado el medio local asturiano 'La Nueva España', los progenitores no podrán acercarse a lo menores a menos de 300 metros, pero sí que podrán mantener "el contacto telefónico, que ahora se mantiene una vez por semana, concretamente los jueves".

La Audiencia Provincial de Asturias condenaba a dos años y 10 meses de prisión a los dueños de la conocida como 'casa de los horrores' este lunes 11 de mayo, como informaba la Fiscalía del Principado. La sentencia les condena a cada uno de ellos a dos años y cuatro meses de cárcel por un delito de violencia psíquica habitual en el ámbito familiar y a otros seis meses de prisión por un delito de abandono de familia, mientras que les absuelve del delito de detención ilegal del que estaban acusados.

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La condena a los padres de 'la casa de los horrores de Oviedo'

Por eso, los progenitores, un alemán de 53 años y una mujer de 48 con doble nacionalidad, alemana y estadounidense, estarán inhabilitados durante tres años y cuatro meses para ejercer la patria potestad o tutela, tiempo durante el que sí que podrán comunicarse con ellos, como sostiene el medio de comunicación anteriormente citado.

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"La decisión se apoya en los informes médicos y sociales incorporados a la causa, que no aconsejan una ruptura total entre los hijos y los padres", recogen desde 'LNE'. Además, esta decisión de permitir la comunicación entre los padres y los hijos fue defendida por uno de los peritos que declaró en el juicio de 'la casa de los horrores de Oviedo'.

Por su parte, los padres de los pequeños han declarado a través de sus abogados que están "rotos sin nuestros hijos, sólo queremos estar con los niños".

Además, la Audiencia Provincial de Asturias condenaba a la pareja en concepto de responsabilidad civil a indemnizar a cada uno de sus hijos con 30.000 euros.

La situación en la que se encontraban los niños se conoció el 28 de abril de 2025 a raíz de la llamada de una vecina y, desde entonces, se hallan bajo la tutela de los servicios sociales del Principado, mientras que los padres se encuentran en prisión preventiva y no han vuelto a ver a sus hijos, aunque sí mantienen contacto telefónico con ellos. 

¿Qué ocurrió en 'la casa de los horrores de Oviedo'?

La Fiscalía solicitaba para cada uno de los progenitores, que fueron juzgados a puerta cerrada el pasado mes de marzo, un total de 25 años por los delitos de violencia psíquica habitual en el ámbito familiar, abandono de familia y detención ilegal. Los niños, dos gemelos que ahora tienen nueve años, y su hermano mayor, de 11, que estuvieron encerrados en una casa unifamiliar en las afueras de Oviedo entre diciembre de 2021 y abril de 2025, se encuentran bajo la tutela de los servicios sociales del Principado.

Durante el juicio, el matrimonio admitió que la situación familiar era anómala, pero insistió en que siempre trató de hacer lo mejor para los niños.

La defensa sostuvo ante el tribunal que no podía hablarse de detención ilegal sino de un "aislamiento voluntario" por parte de unos padres que habían estado enfermos de coronavirus, y que presentaban un "miedo insuperable" a enfermar de nuevo, por lo que decidió autoconfinarse y educar a sus hijos en la casa.

Además, los abogados de los padres lamentaron que los hechos derivaran en una causa penal, cuando a su juicio la situación se podría haber afrontado desde el ámbito de los servicios sociales. La Fiscalía, que sí calificó los hechos de detención ilegal, remarcó que los niños estuvieron privados de sus necesidades educativas, sanitarias, emocionales y sociales durante casi tres años y medio en los que no tuvieron comunicación alguna con el mundo exterior, ya que ni siquiera salían al jardín.