Maltrato animal

Identifican al dueño que abandonó a los cachorros en un árbol gracias al ADN que dejó en la bolsa: los colgó entre heces y el cordón umbilical

Unas pruebas de ADN permiten descubrir al dueño que abandonó a los ocho cachorros recién nacidos colgados de un árbol en Cantabria
El Seprona identifica al dueño de los ocho cachorros abandonados en un árbol. Guardia Civil
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Una prueba de ADN a los cachorros que aparecieron en una bolsa colgada a cinco metros de altura de un árbol en Santa María de Cayón ha servido para identificar al responsable: un vecino de Corvera de Toranzano de 51 años. Según informa 'El Diario Montañés', el Seprona sospechaba que la madre de los ocho mestizos recién nacidos era una perra que se encontraba en una finca de propiedad pública, junto a unas cabras, en Santiurde de Toranzo.

La madre había parido hace poco, no tenía chip identificativo y parecía que no tenía dueño. Los agentes la trasladaron a la protectora Soytuvoz, donde acogieron a los recién nacidos. El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) cogió pruebas biológicas de todos ellos y las envió al Servicio de Criminalística.

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Gracias a las pruebas de ADN, el Seprona descubrió quién era el dueño de las cabras, que resultó ser la persona que se encargaba de la perra y que contaba con otra propiedad donde había otros perros. Los agentes también les realizaron un estudio de ADN y el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil ha concluyó que la perra localizada es la madre y uno de los perros, el padre.

El Seprona identifica al dueño de los ocho cachorros gracias a unas pruebas de ADN
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La nueva vida de los ocho cachorros

La protectora Soytuvoz acogió a los ocho cachorros y, después de publicar su historia en redes sociales, varias familias se interesaron por estos recién nacidos. Otros aportaron su ayuda en forma de Bizum para que pudiesen comprar leche, empapadores y todo lo que necesitasen. Tres días después de encontrarlos colgados en un árbol, seis de los ocho perros ya tenían una casa de acogida.

Seis de los ocho perros ya tienen una casa de acogida

Estos cachorros han tenido la oportunidad de comenzar sus vidas gracias a Iván, un hombre que paseaba por el bosque de San Román de Cayón cuando escuchó los llantos de estos recién nacidos. Al ver una bolsa blanca colgada de un árbol, avisó al servicio de emergencias 112, pero no pudo esperar por temor a que pudiesen morir asfixiados.

Los cachorros estaban asfixiados de calor y empapados de orín y heces

Iván zarandeó los troncos y pudo coger el saco al vuelo. Al deshacer el nudo, se encontró a los cachorros "de no más de una semana". "Tienen que ser de algún ganadero porque huelen a cuadra que echan para atrás», explicó Toñi, la responsable de la protectora, al periódico mencionado antes.

La reportera Idoia Rivas se desplazó hasta la protectora que acogió a los cachorros para contar cómo ocurrió todo: "Los cachorros estaban asfixiados de calor, manchados y empapados de orín y heces". Por otro lado, apuntó la periodista: "No tienen ni una semana de vida, algunos no abren los ojos todavía y alguno llegó con el cordón umbilical colgando".

"Son mestizos, entre loberos, mastín… una mezcla". La única explicación que encontraron ambos a que los perros estuvieran en lo alto de un árbol es que quien los metió en la bolsa y la cerró, los lanzara con fuerza con la mala (o buena) suerte de que se enganchó en una rama y allí se quedaron. A la vista y al oído de Iván", explicó.

Una vez que los llevaron al veterinario y confirmaron que se encontraban bien, Toñi se los llevó a casa. Por suerte, seis de los ocho cachorros que pasaron esta cruel pesadilla ya tienen una vida llena de amor y cariño.