El incendio de Zaragoza deja ya cerca de 1.000 evacuados: "Las llamas eran altísimas y avanzaban a una velocidad pasmosa"
El fuego, aún fuera de control, ha calcinado más de 4.500 hectáreas
El incendio en Orés, Zaragoza, avanza provocando más evacuaciones ante un fuego con un "potencial de crecimiento y destrucción"
El voraz incendio declarado en la comarca zaragozana de las Cinco Villas continúa avanzando sin control y mantiene en máxima alerta a los servicios de emergencia. Las llamas ya han arrasado más de 4.500 hectáreas y han obligado a evacuar un quinto núcleo de población, elevando a cerca de 1.000 el número de desalojados.
La situación sigue siendo muy complicada. A los cuatro municipios desalojados durante las últimas horas se ha sumado el núcleo de Uncastillo, cuyos vecinos están siendo evacuados ante el avance del incendio.
La periodista Irene Cortés, desplazada a la zona, explica que el incendio continúa fuera de control y está lejos de estabilizarse. Muchos de los vecinos afectados han sido realojados en el polideportivo de Ejea de los Caballeros, mientras que algunos incluso han perdido sus viviendas.
El viento y el calor complican la extinción
Las previsiones meteorológicas tampoco juegan a favor de los equipos de extinción. El aumento de las temperaturas y las fuertes rachas de viento previstas para la tarde hacen temer que el incendio pueda complicarse todavía más durante las próximas horas.
El presidente de Aragón ha visitado a los vecinos evacuados para trasladarles su apoyo. Entre ellos, una residente resumía así su angustia: "Muy triste, muy triste porque dejas atrás el pueblo". Los primeros desalojos comenzaron durante la madrugada, cuando medio millar de vecinos tuvieron que abandonar cuatro municipios por la proximidad de las llamas. De ellos, unas 80 personas permanecen alojadas en el polideportivo de Ejea de los Caballeros.
"Nos acostamos y a la una y pico llamaron corriendo que teníamos que salir pitando", relata una de las vecinas evacuadas. Horas después, a media mañana, otras casi 600 personas tuvieron que abandonar sus casas cuando el fuego comenzó a acercarse al municipio de Uncastillo.
"Seguramente vamos a tener que pasar otra noche porque la cosa está muy complicada", lamenta otro de los afectados. El incendio se originó durante la tarde en Orés y, favorecido por el viento, se propagó rápidamente hacia el norte y el oeste: "Las llamas eran altísimas y avanzaban a una velocidad pasmosa. Eso hizo prácticamente imposible el acceso de ningún medio", recuerda uno de los testigos.
Durante la noche, los bomberos trabajaron en condiciones de máxima dificultad y llegaron a vivir momentos de grave peligro. La combinación de viento y altas temperaturas ha provocado que, en menos de 24 horas, la superficie afectada haya pasado de unas 1.000 hectáreas a superar las 4.500, mientras los equipos de extinción continúan luchando por frenar un incendio que sigue siendo muy crítico.