La búsqueda de María Pereira se centra en una posible caída en un monte de Vigo mientras su familia no descarta otros escenarios: "No tenemos más opciones"

La familia de María Pereira mantiene su búsqueda tras más de tres semanas sin pistas y no descarta que una tercera persona interviniera
El nieto de María Pereira, una mujer desaparecida desde hace una semana en Vigo, pide ayuda urgente
María Pereira Rodríguez lleva más de tres semanas desaparecida y su familia continúa sin saber dónde está. La mujer, de 75 años y con principio de alzhéimer, salió de su domicilio en Vigo el pasado 29 de junio y desde entonces no se ha vuelto a tener ninguna noticia sobre su paradero. Los últimos indicios conocidos sitúan su recorrido en dirección a Redondela. Un pañuelo que pertenecía a la mujer, localizado en Padrón, en el municipio de Redondela, sigue siendo la última pista material encontrada durante unas batidas que, hasta el momento, no han permitido localizarla.
La familia mantiene que la búsqueda continúa prácticamente en sus manos, con grupos formados por familiares, amigos y voluntarios que recorren a pie calles, caminos, carreteras, pistas forestales y zonas de monte. "Seguimos solos con la búsqueda. Solo la familia, amigos y voluntarios", lamentan. Según explican, todos los vecinos de las zonas en las que se ha centrado la búsqueda han sido preguntados, pero nadie ha aportado información que permita avanzar. Tampoco las autoridades dispondrían de nuevas pistas sobre el recorrido de María. "Que los cuerpos de seguridad no hayan visto ninguna cámara ni tengan ninguna pista más para saber dónde buscar nos indigna bastante", denuncia Cristian, el nieto de María.
Con el paso de los días, la incertidumbre ha hecho que los familiares comiencen a plantearse distintos escenarios sobre lo que pudo sucederle. Una de las posibilidades que consideran es que María sufriera una caída. La familia también contempla, sin ninguna confirmación que apunte a ello, que pudiera haber intervenido una tercera persona. Mientras tanto, sus allegados reclaman que se mantenga la búsqueda y piden que el caso tenga una mayor difusión para conseguir nuevas pistas que permitan encontrarla.

El rastro de María se pierde camino de Redondela
María vivía con su hijo, tío de Cristian, en la calle Anduriña de Vigo y acostumbraba a salir a caminar por los alrededores de O Calvario, donde era conocida por los vecinos. En anteriores ocasiones ya se había desorientado durante sus paseos y su familia había tenido que salir a buscarla. Según explicó su nieto, esta vez pudo haber tomado un recorrido diferente al habitual: en lugar de continuar por la avenida de Emilio Martínez Garrido, habría seguido por la calle Aragón hasta dirigirse hacia Redondela a través de la carretera.
Las cámaras de seguridad permitieron situarla posteriormente en la avenida principal de Redondela, a unos ocho kilómetros de su domicilio. Las imágenes muestran a María caminando por la zona hasta que gira hacia la derecha y se adentra en un área más próxima al monte. Desde entonces, no hay nuevas imágenes que permitan reconstruir sus movimientos.

La familia ha realizado numerosas batidas en los alrededores de Redondela y en los puntos considerados de interés, pero sin resultados. El hallazgo de un pañuelo que María solía utilizar en Padrón, una aldea del municipio de Redondela, fue el último indicio localizado. La señal de su teléfono móvil también apuntó a una zona amplia de Redondela, aunque la familia cree que María pudo haber desactivado accidentalmente los datos móviles del dispositivo y, por ello, dejó de ser posible seguir su ubicación mediante la aplicación que tenían instalada para localizarla.
Una familia que sigue buscando sin descanso
La búsqueda continúa organizada por los propios familiares, amigos y voluntarios. Cada jornada comienza alrededor de las 08:00 horas de la mañana y se prolonga hasta que cae el sol, con una única pausa para comer. Los grupos se organizan mediante quedadas y llegan a reunir habitualmente a unas 20 personas que recorren diferentes áreas a pie.
"Estamos haciendo el trabajo de las autoridades pero sin sus medios", señala la familia, que asegura sentirse desamparada por la falta de avances. Los allegados de María sostienen que no han dejado de buscarla pese al cansancio y a la incertidumbre, mientras los días pasan sin que aparezca una nueva pista que permita orientar las batidas.

El caso también ha tenido consecuencias personales y económicas para los familiares más cercanos. La familia reclama que se tenga en cuenta la situación de quienes deben dejar temporalmente su actividad laboral para buscar a un familiar desaparecido.
Dos hipótesis ante la ausencia de nuevas pistas
La familia intenta encontrar una explicación a la desaparición mientras no aparecen nuevos indicios. La primera posibilidad que manejan es que María pudiera haber sufrido un accidente mientras caminaba. Su estado de salud y su desorientación podrían haber provocado que se adentrara en una zona de difícil acceso o visibilidad, como una finca o un campo, donde podría haber sufrido una caída y no haber podido levantarse o pedir auxilio.
La segunda hipótesis que plantean los familiares es que una tercera persona pudiera haber intervenido en su desaparición. Se trata, no obstante, de una posibilidad que baraja la familia y no de una hipótesis confirmada por la investigación, ya que actualmente no existe ninguna pista conocida que permita sostener que María haya sido víctima de un secuestro o de una actuación criminal. "No tenemos más opciones", precisa Cristian.

Mientras tanto, la familia insiste en que necesita ayuda para encontrarla. Después de más de tres semanas sin noticias, sus allegados reclaman una mayor implicación en la búsqueda y una difusión más amplia del caso. "Pedimos ayuda", sentencian, mientras continúan recorriendo los lugares donde creen que María pudo haber pasado antes de que se perdiera definitivamente su rastro.
