Ana Buza salió "voluntariamente" del coche y se descarta el atropello: la versión de la Guardia Civil ante el juez

Imagen familiar de Ana Buza
Los agentes de la Guardia Civil testifican sobre el caso de la muerte de Ana Buza en 2019.. EP
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Varios guardias civiles que han intervenido como testigos en la segunda sesión del juicio con jurado popular sobre la muerte de Ana Buza han declarado que el investigado estaba "excepcionalmente nervioso" y que las circunstancias relacionadas con el suceso podrían llevar a concluir "voluntariedad" en el abandono del vehículo por parte de Ana.

Ana Buza perdió la vida con tan solo 19 años, cuando sufrió un mortal accidente cuando circulaba por la A-4, por Carmona, junto a su entonces pareja en el año 2019. Este último enfrenta una petición fiscal de tres años de prisión por un presunto delito de homicidio imprudente. La acusación particular ejercida por la familia de la víctima solicita veinte años de prisión por un presunto delito de asesinato u homicidio doloso de forma subsidiaria.

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El investigado estaba "excepcionalmente nervioso"

Los profesionales han respondido preguntas de la fiscal, la acusación de la familia y la defensa de Rafael. Durante la intervención en la Audiencia Provincial de Sevilla, uno de los testigos ha indicado que acudió al Hospital Universitario Virgen Macarena para tomar declaración al investigado, el entonces novio de Ana, y ha expresado que éste se encontraba "muy alterado", prácticamente "dando botes" y en un estado que "no era normal".

Por otro lado, también ha señalado el lapsus que sufrió el acusado durante la llega de los agentes, ya que cuando le preguntaron cómo se llamaba, el novio de Ana Buza le respondió el nombre de su padre: "Yo ya no sabía si se llamaba como él o como su padre. Era impresionante". El guardia civil ha añadido que Rafael comentó que la chica "se había tirado" y que "no pudo cogerla", dado que se encontraba "en la parte trasera derecha del coche" mientras estaba "callada y seria".

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El acusado en el juicio de Ana Buza

En sus intervenciones, los profesionales han coincidido en señalar que los indicios llevaron a concluir cierta "voluntariedad" por parte de Ana a la hora de abandonar el vehículo, sin conocer "de qué manera o por qué lo hizo". También han incidido en que durante la Inspección Ocular no se apreciaron restos humanos en el vehículo, algo que "suele darse" en los accidentes viales que implican atropello, si bien han reiterado que el análisis de estos hechos debe ser llevado a cabo por unidades especializadas en la reconstrucción de accidentes.

La Guardia Civil sostiene la línea de la Fiscalía y la defensa

Otro profesional, perteneciente esta vez al Equipo de Atestados de la Guardia Civil ha expresado que, en primera instancia, el vehículo no presentaba restos orgánicos, dado que ello hubiese quedado registrado en el atestado inicial, y ha relatado que el joven llegó a dar dos versiones de los hechos, algo que ha acusado al "nerviosismo" propio de este tipo de situaciones. Al detalle, han coincidido en apuntar a que el coche no presentaba daños, pero en algún momento la chica "debió salir, de alguna forma". "La ventana no estaba rota, así que debió salir por la puerta" ha añadido.

Esta declaración coincide con la línea que mantienen la Fiscalía y la defensa, pero no la familia de Ana Buza, que argumenta que la joven salió por sus propios medios del vehículo y fue posteriormente atropellada por el joven.

Por otra parte, uno de los testigos que han declarado en esta segunda sesión del juicio ha destacado que se descartó que el chico estuviese alcoholizado o bajo el efecto de sustancias estupefacientes como confirmó el resultado negativo tras practicar las pruebas pertinentes.

Este martes, 22 de septiembre, está prevista la comparecencia en calidad de testigos de los padres de Ana, que se personarán por primera vez en la presente causa en los juzgados del Prado de San Sebastián. Los días 23, 24, 25 y 28 declararán los peritos y el día 29 comparecerá el acusado.