Cárcel por desfigurarle la cara a su vecina con una barra de hierro en Málaga: una disputa por la limpieza de la escalera termina a golpes entre dos parejas en el rellano

La Audiencia Provincial de Málaga impone penas de prisión a una pareja por agredir a sus vecinos en el rellano tras recriminarles no haber limpiado las zonas comunes
La principal acusada cogió un instrumento "similar a una barra de hierro" y se enzarzó contra la víctima, de 59 años, "con gran fiereza"
Una disputa por los turnos de limpieza de la escalera de un edificio en Málaga acabó en una brutal trifulca entre dos parejas vecinas del rellano, en la que terminaron a palos con una barra de hierro, arañazos y puñetazos. El resultado: una mujer de 59 años con la cara desfigurada y una condena de tres años y medio de cárcel para la principal acusada.
La Audiencia Provincial de Málaga ha condenado además a seis meses de prisión a la pareja de la atacante por amenazar de muerte y agredir al otro vecino, e impone órdenes de alejamiento de 200 metros que prohíben expresamente a los agresores comunicarse con sus víctimas, ni siquiera a través del tabique que separa sus viviendas.
De los insultos a través de un muro, a golpes con una vara de hierro
La pelea sucedió en noviembre de 2022 y ha terminado en los tribunales con tres de los cuatro implicados condenados, dos parejas que vivían puerta con puerta. Según la sentencia consultada por 'Informativos Telecinco', el origen del conflicto fue una discusión sobre la limpieza del edficio en la que una de las parejas consideraban que su vecina colindante no había cumplido con el turno que le correspondía.
Lejos de tener una conversación pacífica, empezaron a increparla a gritos y golpes a través del tabique que separaba ambos pisos y ella les respondió desde el otro lado del muro que no había limpiado porque se encontraba indispuesta y enferma y que limpiaría otro día.
Tras la pelea a voces, los cuatro terminaron saliendo al rellano donde la discusión pasó a las manos. La acusada cogió un "instrumento similiar a una barra de hierro" con el que intentó golpear en la cabeza al marido de su vecina mientras que el hombre de le propinó a este un fuerte puñetazo en la cara, tumbándolo en el suelo.
Al mismo tiempo, la condenada se enzarzó contra la otra mujer golpeándola con la barra en un enfrentamiento mutuo, arañándole en la cara "con gran fiereza" y conociendo el resultado que tal acción podía tener sobre el físico de la víctima. A su vez, la pareja de LA agresora comenzó a decirle repetidamente al otro que le iba a matar ocasionándole, según los hechos probados, el "consiguiente temor y desasosiego dada la extrema violencia que emplearon" los agresores. La pelea terminó con varios vecinos saliendo al rellano a separarlos y con la presencia de la Policía Nacional en el portal.
Deformaciones permanentes y dolorosas
Los hechos probados indican que "fue tal la violencia desplegada" que la mujer terminó con lesiones en los ojos, erosiones por distintas partes del cuerpo, hematomas en las extremidades y dolor dorsolumbar. Precisó tratamiento médico-quirúrgico y tardó 28 días en recuperarse de sus lesiones.
Las secuelas de la agresión fueron permamentes, provocándole una deformidad facial con un perjuicio estético moderado, doloroso y permanente, presentando la víctima asimetría nasal que le causa tirantez en la piel y dolor al tacto, así como varias cicatrices faciales de hasta 4 centímetros. De hecho, la sentencia recoge que la víctima tiene que utilizar "maquillaje para disimular el daño".
El propio tribunal pudo ver las secuelas en la cara durante el juicio, considerando "completamente acreditada la existencia de deformidad", mientras que las forenses precisaron que la cicatriz situada junto al ojo no puede ocultarse con maquillaje.
Vecinos y polícias en el rellano
En el juicio se tuvo en cuenta la declaración de algunos vecinos que fueron testigos de la batalla campal. Contaron que, tras salir de sus casas al oir los gritos y los golpes, vieron a las dos mujeres enzarzadas mientras que otro testigo habló de la barra de hierro con la que fue atacada la pareja, considerando la resolución que "no cabe duda de la utilización del instrumento peligroso".
La pareja instigadora reconoció la pelea y que recriminaron a sus vecinos a través de la pared, pero sostuvieron que fueron sus vecinos quienes iniciaron la agresión física y negaron el uso de objetos. Además, la defensa instentó por todos los medios que las lesiones en la cara de la víctima no se catalogaran legalmente "como deformidad" argumentando que las cicatrices podían mejorar con el paso del tiempo, algo que fue descartado por los peritos forenses y por la apreciación directa del propio tribunal en la sala.
La sentecia les prohíbe comunicarse "a través de las paredes"
Así, el fallo impone una condena de tres años y medio de cárcel para la principal acusada por por un delito de lesiones graves que ocasionan deformidad utilizando un instrumento peligroso y a dos meses de multa por las heridas causadas al hombre. Además, tendrá prohibido acercarse a menos de 200 metros y comunicarse con su vecina durante tres años, "incluido a través de las paredes del domicilio".
La pareja de esta ha sido condenado a seis meses de prisión por las amenazas de muerte además de dos meses de multa a razón de 6 euros al día por un delito leve de lesiones, con su correspondiente prohibición de acercamiento a menos de 200 metros. La pareja además deberá pagar al hombre una indeminzación solidaria de 233,86 euros.
El tribunal ha condenado también a la mujer agredida como autora de un delito leve de lesiones a la pena de un mes de multa a razón de 6 euros diarios, que podría haber sido amparada por la eximente de legítima defrensa ya que "fue indudablemente" la otra vecina la que inició la agresión.
