Desaparecidos

El homicidio de Ana Eva Guasch prescribe casi 25 años después de su desaparición en Mallorca: "Esto demuestra la dificultad ante mentes sociópatas"

Ana Eva Guasch Melis
Ana Eva Guasch Melis, la mujer desaparecida en Mallorca hace casi 25 años, durante un viaje. Informativos Telecinco
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Casi 25 años después de la desaparición de Ana Eva Guasch Melis en su piso de Palma de Mallorca, el caso sigue sin esclarecerse y su cuerpo nunca ha aparecido. Rodrigo, el argentino conocido como ‘Ro’ que durante años fue el principal sospechoso, ya no puede ser condenado por estos hechos. "Está prescrito. Esto demuestra una vez más la dificultad cuando la justicia se enfrenta a mentes sociópatas", señala a la web de Informativos Telecinco Joaquín Amills, presidente de SOS Desaparecidos.

La asociación mantiene activa una alerta por la desaparición para tratar de recabar información que permita encontrar a la joven. Sin embargo, casi un cuarto de siglo después, no se ha logrado dar con su paradero.

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Mientras, el juez José Castro, que instruyó el caso, ha reconocido en declaraciones a 'Última Hora' y 'Diario de Mallorca' que la investigación tuvo errores y ha pedido perdón a la familia. Ahora, con el homicidio prescrito, su última esperanza es que alguien revele dónde está el cuerpo.

Cartel de SOS Desaparecidos por el caso de Ana Eva en Mallorca
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Una desaparición sin resolver desde octubre de 2001

Ana Eva, de 27 años, era profesora en el colegio Santa Mónica y también impartía clases de español a extranjeros. La madrugada del domingo 21 de octubre de 2001, después de salir con unos amigos por el Día de les Verges, regresó a su piso alquilado en la calle Aragón de Palma, ubicado en el número 79, un edificio que ya no existe. Había llevado en su coche a varias personas a sus casas sobre las 05:30 horas de la mañana. Al llegar, aparcó cerca de casa y entró en el domicilio. Poco después, se perdió su rastro.

La joven no se presentó a trabajar el lunes. Sus amigos y familiares acudieron a buscarla y comprobaron que su coche estaba estacionado cerca de su casa, pero ella había desaparecido. En la vivienda no había señales de entrada forzada.

El número 47 del carrer Aragó de Palma: el antes y el después

Un detalle que llamó la atención es que faltaban algunos objetos, entre ellos, la colcha de la cama, una lámpara de la mesilla y un ordenador portátil. Además, quienes habían estado allí el sábado también recordaron otros aspectos que levantaron sospechas. Las persianas estaban bajadas, había ropa en la lavadora y los cojines del sofá no estaban colocados como de costumbre.

Los errores de la investigación y las sospechas sobre ‘Ro’

En los primeros momentos, la Policía no consideró que se tratara necesariamente de una desaparición forzada y llegó a barajar que Ana Eva se hubiera marchado voluntariamente. La investigación no avanzó con la rapidez que reclamaban sus allegados y, cuando se intentó recuperar las grabaciones de cámaras de negocios cercanos, algunas ya se habían borrado. El caso adquirió mayor impulso con la intervención del comisario Toni Cerdá y del juez José Castro, titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Palma.

Entre las principales líneas de investigación cobró fuerza la figura de Rodrigo, ‘Ro’, un argentino con el que Ana Eva había iniciado una relación sentimental que pocos de sus amigos conocían. Un vecino que posteriormente no pudo volver a declarar, al trasladarse al extranjero, aseguró haberlo visto cerca del edificio aquella noche. 'Ro' fue interrogado y detenido en distintas ocasiones, pero no se reunieron pruebas suficientes para acusarlo formalmente. En una de las inspecciones de la vivienda, durante un registro, el propio sospechoso recogió un fragmento de una tarjeta y llamó la atención de los agentes sobre él. Los investigadores sospecharon que podía haberse utilizado para abrir la puerta sin forzarla, aunque también contemplaron la posibilidad de que el propio ‘Ro’ lo hubiera colocado allí para desviar las pesquisas, algo que nunca pudieron demostrar.

Zona de la vivienda de Ana Eva Guasch Melis

Los investigadores también siguieron los movimientos de 'Ro' hasta una finca situada en la carretera entre Santanyí y Felanitx, donde se realizó un registro autorizado por Castro sin que aparecieran indicios concluyentes. El sospechoso se había dedicado a la construcción y conocía movimientos de tierras, pero nunca se encontraron pistas sobre el paradero de Ana Eva. Más adelante, el juez llegó a inspeccionar personalmente un aljibe de la finca de la calle Aragón ante la posibilidad de que el cuerpo estuviera allí. Los especialistas utilizaron productos para detectar posibles restos de sangre, pero no encontraron nada. Rodrigo acabó finalmente regresando a Argentina y después volvió a España, donde vivió en Málaga, hasta que se perdió su rastro.

El juez Castro pide perdón y apela a quien pueda saber dónde está

Castro ha explicado a los medios baleares que llegó a ofrecer a Rodrigo la posibilidad de reconocer un homicidio involuntario, con una pena menor, si eso permitía localizar el cadáver. "Una desaparición es terrible para unos padres. En caso de fallecimiento puedes hacer el duelo, pero con una desaparición, cada vez que suena el teléfono crees que puede ser ella", recordó el magistrado, que se jubiló en 2017. Rodrigo negó en todas sus declaraciones haber hecho daño a Ana Eva y no aportó información sobre su paradero. Siempre mostró frialdad.

El juez también intentó que la madre del sospechoso colaborara, pero ella aseguró que creía que su hijo no había hecho nada. Antes de retirarse, Castro se llevó de forma personal los tomos del procedimiento para revisarlos de nuevo, aunque tampoco encontró una vía que permitiera esclarecer la desaparición: "Hicimos lo humanamente posible por encontrarla, pero en algunas ocasiones es cierto que lo hicimos a destiempo. Por eso quiero pedir perdón a la familia, porque en cierto modo fallamos".

Ana Eva Guasch Melis

Ahora, con la causa prescrita, Castro apela a quien pueda conocer el destino de la joven: "Solo me queda pedir perdón a la familia de Ana Eva". El juez pidió también que quien sepa dónde está el cuerpo permita recuperarlo: "Quizá, ahora que el homicidio está prescrito, que nadie le puede condenar, apelar a cualquier persona que sepa dónde está ese cuerpo, para que permita que al menos se pueda recuperar el cadáver. Sería algo muy bueno para esa familia".