Crimen

El asesinato de la valenciana Pilar Garrido en México da un giro nueve años después: su marido, condenado a 47 años, queda en libertad

Pilar Garrido, la española asesinada en Tamaulipas en 2017, y Jorge Fernández, quien fue condenado por el crimen y ahora ha sido excarcelado
Pilar Garrido, la española asesinada en Tamaulipas en 2017, y Jorge Fernández, quien fue condenado por el crimen y ahora ha sido excarcelado. Informativos Telecinco
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El asesinato de la valenciana María del Pilar Garrido Santamans, estrangulada en julio de 2017 en el estado mexicano de Tamaulipas, se queda sin un culpable condenado. Su marido, Jorge Fernández, único acusado y condenado a 47 años de prisión por el feminicidio de su mujer, ha salido de la cárcel de Ciudad Victoria después de que la Sala Colegiada en Materia Penal de Tamaulipas dictase una sentencia absolutoria el pasado 28 de octubre. El hombre llevaba nueve años encarcelado.

Así lo recogen fuentes locales como 'Hoy Tamaulipas'. La excarcelación llega después de que un tribunal federal mexicano concediese un amparo a la defensa y ordenase revisar la condena por dos irregularidades en la valoración de las pruebas. Sin embargo, no fue este órgano el que lo absolvió ni el que ordenó directamente su puesta en libertad. El Segundo Tribunal Colegiado en Materias Penal y del Trabajo del Decimonoveno Circuito dejó sin efecto la sentencia y devolvió el asunto a la Sala estatal, que fue la que finalmente decidió absolverlo al considerar que los elementos de la Fiscalía no bastaban para acreditar su responsabilidad.

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La decisión no significa que se haya demostrado que Jorge Fernández sea inocente ni que el secuestro que denunció cuando desapareció su mujer fuese real. El tribunal federal no se pronunció sobre su culpabilidad, sino sobre los defectos de la sentencia, y la resolución absolutoria todavía puede ser recurrida. Mientras tanto, la familia de Pilar vuelve a enfrentarse a la ausencia de una condena por el crimen y denuncia que nadie le comunicó oficialmente que el hombre había recuperado la libertad. Fue el propio Jorge quien telefoneó a Raquel Garrido, hermana de la víctima y tutora del hijo de ambos, que ahora tiene 10 años, para anunciárselo, informa 'Las Provincias'.

La Justicia mexicana absuelve al marido tras detectar dos irregularidades en la condena

La decisión tiene su origen en el amparo directo 497/2024, resuelto por el Segundo Tribunal Colegiado en Materias Penal y del Trabajo del Decimonoveno Circuito. El órgano federal apreció dos fallos en la fundamentación de la condena de Jorge Fernández y ordenó a la Sala penal de Tamaulipas volver a examinar las pruebas. El tribunal colegiado no analizó si el acusado había matado o no a Pilar, sino si la sentencia que lo mantenía en prisión se había construido respetando las garantías procesales. Así lo explica el abogado Marco A. Pérez Tovar en su análisis publicado en 'La Verdad' el 30 de octubre.

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El primero de los errores estaba relacionado con la carga de la prueba. La sentencia había utilizado como argumento que Jorge Fernández no había conseguido demostrar su versión de que unos desconocidos habían interceptado el vehículo familiar y secuestrado a su esposa. De esa falta de acreditación se había deducido que él era el responsable del asesinato. El tribunal federal consideró incorrecto ese razonamiento. Sostiene que el hecho de que el relato del acusado no resulte creíble no convierte automáticamente en verdadera la hipótesis de la Fiscalía. Era el Ministerio Público quien debía demostrar que Fernández había cometido el feminicidio, no el acusado quien tenía que probar su inocencia.

La segunda irregularidad afectaba a las primeras declaraciones del marido. Cuando denunció la desaparición de Pilar, las autoridades todavía lo trataban como denunciante y supuesto perjudicado por el secuestro, no como sospechoso del crimen. Sin embargo, aquellas manifestaciones fueron utilizadas posteriormente como indicios contra él, pese a que durante el juicio oral se acogió a su derecho a no declarar. La legislación procesal mexicana impide incorporar como prueba contra un acusado las declaraciones que realizó anteriormente cuando decide guardar silencio en el juicio. Por tanto, el problema no era que se le hubiese reconocido como víctima de un secuestro real, sino que sus primeras declaraciones, realizadas antes de ser investigado, no podían utilizarse legalmente para fundamentar la condena.

El tribunal federal no declaró inocente a Fernández, sino que ordenó repetir la valoración de los elementos de cargo y contrastarlos con los de la defensa. La propia resolución contemplaba dos desenlaces: mantener la condena si las pruebas de la Fiscalía eran suficientes o absolverlo si no alcanzaban ese nivel, sin exigir al acusado que demostrase su versión del secuestro. La Sala estatal optó por esta segunda posibilidad y dictó la absolución el 28 de octubre, tras una nueva revisión que, según Pérez Tovar, se resolvió en tres días. El fallo todavía puede ser impugnado tanto por la representación de la víctima como por el Ministerio Público.

Pilar quería regresar a España con su hijo cuando fue asesinada

Pilar Garrido tenía 34 años y un hijo de apenas un año cuando fue asesinada en julio de 2017. La valenciana había pasado la noche anterior junto a su marido y el pequeño en la zona turística de La Pesca, en el municipio mexicano de Soto de la Marina. A la mañana siguiente, los tres presenciaron en la playa un acto de liberación de tortugas lora, comieron y emprendieron el regreso a su domicilio de Ciudad Victoria. Durante el trayecto, según la versión que Jorge Fernández contó a las autoridades, un vehículo les cortó el paso y de él descendieron tres hombres armados con fusiles AK-47 que se llevaron a Pilar.

Fernández denunció que los supuestos asaltantes, a los que describió como jóvenes de entre 15 y 16 años, le habían exigido que bajase del coche y que, cuando les explicó que viajaba con su mujer y su bebé, decidieron llevarse a Pilar. También aseguró que los hombres habían actuado por la fuerza y que él no pudo impedirlo. Sin embargo, las investigaciones de la Policía Federal mexicana y de la Fiscalía de Tamaulipas descartaron el secuestro denunciado por el marido. Su relato terminó convirtiéndose en uno de los principales focos de las pesquisas.

Las contradicciones de aquella narración y los indicios reunidos durante la investigación llevaron a las autoridades a dirigir las sospechas contra el propio marido. La Fiscalía sostuvo que Pilar había sido asesinada y que su cuerpo presentaba signos de violencia, además de las marcas del estrangulamiento. Entre las circunstancias que rodeaban el crimen también figuraba la intención de la valenciana de regresar a España junto a su hijo, una decisión que quería llevar a cabo pese a que su marido residía con ella en México.

Jorge Fernández fue condenado en 2019 a 47 años de prisión por el feminicidio. Tras los recursos presentados por su defensa, la fundamentación de aquella condena volvió a ser examinada y la última sentencia que la mantenía fue dictada en 2022. Ahora, casi nueve años después del asesinato de Pilar, la absolución ha dejado sin efecto la condena y no existe ningún responsable penalmente condenado por su muerte. No significa que se haya demostrado que el marido no cometió el crimen, sino que la acusación no ha conseguido sostener su culpabilidad con pruebas que los tribunales consideren suficientes y legalmente utilizables. La familia reclama que el caso no quede archivado sin un culpable.