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Perico Durán, uno de los pilotos más conocidos de España: "Hay un primer paso que es fundamental cuando alguien tiene miedo a volar"

Perico Durán de Inclán es comandante de Airbus A320 en Iberia y procede de una familia de aviadores. Editorial Planeta
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Perico Durán de Inclán es comandante de Airbus A320 en Iberia y uno de los más conocidos en España por mostrar a diario los entresijos de su profesión en redes sociales. Con una comunidad de más de 400.000 personas en Instagram, este comandante, con 25 años de experiencia, ofrece a diario consejo e información para aquellas personas que sufren miedo a volar porque, aunque parezca extraño que en un siglo donde viajar se ha convertido en algo casi obligatorio, hay muchas personas que sienten pánico a la hora de subirse en un avión, o simplemente pensarlo. La aerofobia se suele tratar en terapia, como ya explicamos en la web de 'Informativos Telecinco', y, según datos del Instituto Nacional de Estadística en 2019, entre un 5% y 6% de españoles sufrió este miedo. La cifra puede ser incluso superior: hasta el 10%, según la Universitat de les Illes Balears, o incluso hasta el 20% según la Asociación de Transporte Aéreo Internacional. 

Ese es el motivo por el cual ha querido trasladar toda su experiencia en un libro, un manual lleno de técnicas, estrategias y consejos para ayudar a volar con tranquilidad. En 'Volar sin miedo' (Planeta, 2026) incluye hasta 32 mantras 'antimiedo' para calmar y relajar la mente. Charlamos con él para conocer más sobre el miedo a volar y cómo afrontarlo.

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Pregunta: ¿Alguna vez has experimentado el miedo a volar?

Respuesta: Yo miedo a volar no he experimentado nunca, pero fíjate que si hablásemos de un piloto que no tiene miedo a nada. ¿A nadie le gustaría, verdad? Al final el miedo es una emoción que nos protege, que nos hace ser más responsables, que nos avisa de las consecuencias de las cosas también. Entonces, en su justa medida, el miedo no es malo.

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P: ¿Por qué decidiste ser piloto? Ya llevas 25 años de profesión, ¿verdad?

R: Sí, exactamente, llego volando en aviación comercial 25 años. Justo los cumplo la semana que viene. Como muchos de los niños que nacimos a finales de los 70, principios de los 80, hubo una película que se llamaba 'Top Gun' que nos motivó, pero también, y fundamentalmente en mi caso, mi padre fue comandante de Iberia y mi abuelo también. Lo he tenido en mi casa siempre y para mí volar siempre ha sido una pasión.

P: ¿Recuerdas aquel primer vuelo que hiciste?

R: Sí, recuerdo la parte de aprendizaje, la parte de instrucción, recuerdo los primeros vuelos, recuerdo muy bien mi primer vuelo solo, que es la primera vez que el instructor se baja de la avioneta y vuelas solo... Yo creo que es la vez que más adrenalina he tenido en mi vida porque lo haces cuando apenas has volado unas 10 horas; el instructor se baja y de repente estás tú solo. Se llama "el primer solo" y es un vuelo que siempre tienes en la memoria. También recuerdo la primera vez que despegué un reactor, que fue ya en Iberia. Cuando estás contratado por Iberia, hay una parte del entrenamiento a volar con pasaje que se llama "las tomas y despegues", es como lo del "primer solo", y lo haces con un instructor a bordo, con tus compañeros de curso y vas con un avión vacío. Nosotros fuimos a Granada, despegué y aterricé el avión seis veces sin pasaje que es parte del proceso. Mi primer vuelo fue a Ginebra y recuerdo muy bien al comandante, que ya estaba a punto de jubilarse. Fue muy cariñoso y hospitalario conmigo.

P: Supongo que cambia mucho cuando estás solo que cuando llevas a pasajeros...

R: Efectivamente, no es lo mismo hacerlo tú en un avión sin pasaje que ese primer día que aterrizas con 200 pasajeros detrás. La responsabilidad se siente mucho más.

P: En el libro hablas de las fases de vuelo que generan más miedo y, aún así, siempre insistes que volar es un medio súper seguro. ¿Cuál de todas las fases es la que genera más miedo o desconfianza?

R: Si hablamos de las fases, normalmente es el despegue. Y es por varias razones: por los ruidos ,porque estás empezando el vuelo, por la potencia que sientes, también en el caso de España, por ejemplo, hay una generación de gente que vivió más de cerca el accidente de Spanair (del 2008), en el que encima hay imágenes y que generó mucho miedo. Las generaciones de gente más joven no tiene tanto miedo al despegue como las generaciones que sí que eran conscientes o fueron conscientes de ese accidente.

P: Pero estadísticamente no es la que más accidentes puede generar, ¿no?

R: En el mundo, en 2024, en 40 millones de vuelos, ¿sabes cuántos accidentes hubo? Cuatro, y en el 2025, creo que hubo cuatro o cinco, entonces, son tan pocos que las estadísticas pueden variar de un año a otro, pero es verdad que donde más se producen accidentes es en en las fases de despegue o aterrizaje porque es cuando el avión está más cerca del suelo. Pero no es una referencia como que sea más peligroso o menos peligroso.

P: ¿Crees que el aumento de vuelos y abaratamiento de costes aumentan las probabilidades de accidentes o posibles negligencias?

R: No te voy a decir que no por quitarle el miedo a la gente a volar, sino porque es un hecho que cada vez hay más vuelos y cada vez hay menos accidentes. Hace 10 años había entre 10 y 20 accidentes al año y, si ya nos vamos a hace 40 o 50 años, que había muchos menos vuelos, los accidentes eran de 50 a 100. En el año 2023 hubo un accidente de un avión de hélice que se estrelló en Nepal, si lo piensas bien en el 2023 ningún reactor tuvo un accidente en todo el mundo con 40 millones de vuelos -5.000 millones de personas transportadas-. Cada vez volar es más seguro y yo estoy convencido de que habrá algún año en el que no haya ningún accidente. No sé cuándo llegará pero yo creo que algún año se llegará seguro.

P: ¿Por qué decides escribir el libro? ¿Sientes que hay cada vez más miedo?

R: Lo hice porque vi que la gente estaba en un lugar claro de indefensión y estaba muy descompensada la información que recibían de accidentes, turbulencias, dramas, catástrofes... Al final eran víctimas de los documentales catastróficos, de noticias sensacionalistas, de perfiles de Instagram que buscan el contenido fácil y la viralidad, y realmente están hablando de las pocas cosas que suceden... Decidí crear un sitio donde informarse de lo que es la realidad de la aviación y porque es el medio de transporte más seguro; quería ponérselo fácil.

P: De los miedos que son más frecuentes. ¿Cuáles son los más comunes? ¿Hay algún miedo estrella?

R: Siempre digo que nada vertebra más a la sociedad que el miedo a la turbulencia. Es muy difícil no sentir miedo cuando cuando el avión entra en turbulencias, pero viene motivado por el desconocimiento de lo que puede llegar a causar una turbulencia, de las consecuencias que puede tener. Antes también hemos hablado del miedo al despegue, el miedo a cruzar el océano, el miedo a que un piloto se pueda suicidar... Esos son algunos de los que más preocupan a la gente.

P: Imagino que los atentados del 11-M supusieron un antes y un después en la aviación, en general, y en los miedos populares, en particular.

R: Sí, ese día cambió el mundo y cambió la aviación para siempre. Nosotros desde el punto de vista de la seguridad, por ejemplo, implementamos muchos cambios. Para que veas las puertas de las cabinas de los aviones antes estaban diseñadas para abrirse con una patada de 60 kilos, porque lo normal era que si nos había pasado algo dentro -por ejemplo, la pérdida de conciencia de los dos pilotos por algún motivo-, que la tripulación fuese capaz de entrar a ponernos la máscara de oxígeno, pero a partir de ahí, nos dimos cuenta que no sólo había que proteger a nuestros pasajeros, sino también a la gente en tierra, con lo cual, las puertas se blindaron. El 11 de septiembre cambió el mundo pero también cambió la aviación de arriba abajo.

P: Vosotros tenéis poco contacto con los pasajeros, ¿cómo haces para transmitir esa seguridad y tranquilidad en el vuelo de la que hablas?

R: Es verdad que no puedes saber de uno a uno lo que pasa en el vuelo, pero yo sí tengo un estilo, una manera de comunicar. En los casos en los que hay turbulencia que a mí me gusta informar al pasaje de que vamos a entrar a una zona de turbulencia, que no pasa nada porque el avión está preparado, que la turbulencia va a ser incómoda pero que lo que vamos a intentar es cambiar de altura, buscar un sitio que sea más cómodo para ellos. Este sábado, por ejemplo, tuve una anécdota especial. En un vuelo de vuelta de Viena, me dijeron que había una pasajera que lo estaba pasando muy mal, como yo ya tenía el libro -que justo me había mandado la editorial- en cabina, se lo dejé para que lo fuera leyendo. En el desembarco puede hablar un rato con ella, me contó que llevaba nueve años pasándolo fatal, que no podía con ello pero que no dejaba de volar porque era muy importante para su trabajo. Aquí hubo una cosa que me sorprendió mucho, y que yo veo muchísimo también, y es que nos acostumbramos a vivir con el dolor, nos acostumbramos a pasarlo mal y no hacer nada para remediarlo. Esta mujer llevaba nueve años sufriendo, y podría evitarlo con poco esfuerzo, porque las herramientas para superar el miedo a volar están ahí. Se puede superar el miedo a volar.

P: Cuando alguien tiene miedo a volar, ¿qué es lo que se recomienda?

R: Hay un primer paso que es fundamental y es no dejar de volar nunca. Si tú dejas de volar ese alivio inmediato acabará reforzando la idea de que al evitar volar y sentirte mejor, el vuelo era peligroso. Refuerzas esa idea. El siguiente paso es tomar conciencia de las limitaciones que te está imponiendo. Por ejemplo, esta chica que llevaba nueve años sufriendo, debería haberse sentado un día y ver qué limitaciones se está imponiendo, y cuando tú tomas conciencia de ello, de repente, es más fácil tomar la decisión y decir "esto lo voy a superar, me voy a comprometer". Hay muchas personas que me dicen que les viene bien escribir, pero hay que comprometerse. También hay que apoyarse en dos pilares: por un lado, el conocimiento aeronáutico para que la incertidumbre o el desconocimiento no se cuele y no genere más ansiedad. Es decir, si tú sabes dónde está el límite de una turbulencia, te enfrentas a ella de otra manera . Y el otro pilar, es hacer terapia. En todos los ámbitos de la vida debería estar subvencionada y que todo el mundo pudiera hacer terapia con un profesional de la salud mental. También hay muchas otras cosas que puedes hacer para controlar tu ansiedad...

P: ¿Por ejemplo?

R: Pues aprender a controlar tus creencias limitantes, los pensamientos intrusivos, aprender a soltar el control... Hay un montón de habilidades que tienes que ir aprendiendo y de las que hablo en el libro, que te ayudarán a superar este reto.

P: Una terapia de este tipo, me imagino que dependerá de la persona, pero ¿cómo es y cuánto suele durar?

R: Hay mucha gente que no necesita gran cosa, y luego hay gente que tiene unas fobias muy limitantes. Tengo el caso de una chica de Canarias que me contaba que si iba andando por la calle y veía un avión en el cielo, le daban ganas de vomitar y tenía que meterse bajo techo. Ahí no solo estaba el miedo a volar, sino que tenía otras muchas raíces que tiene que tratar un profesional de salud mental. Detrás de un miedo a volar hay otros problemas cotidianos, obviamente yo no soy psicólogo, pero a mí lo que me cuenta la gente es que cuando empezaron a tratar el miedo, se dieron cuenta que arrastraban otros problemas, que muchas veces no tienen nada que ver con el avión pero que este contribuye a que no se sepan gestionar emocionalmente ciertas situaciones. Para eso están los profesionales de la salud mental.

P: ¿Cómo se ha de acompañar a una persona que tiene miedo y se sienta a nuestro lado sea o no conocido?

R: Muchas veces la mera presencia ya es suficiente. La gente no quiere que tú le soluciones nada, porque tú no eres ni psicólogo ni eres piloto. No hay que decir esas frases tipo "no pasa nada", "es muy seguro" porque no suelen ayudar, pero sí que podemos acompañar y decirle a la persona que estamos aquí para lo que necesite. También, si es una pareja o un amigo, le podemos decir que hay soluciones y que hay expertos que le pueden ayudar. Pero, en el momento, recomiendo estar sin intentar solucionar nada, porque la persona no quiere tener miedo y para ella, en ese momento, ese miedo es real, piensa que puede pasar algo. Por lo tanto, simplemente acompañar.

P: ¿Qué protocolo se sigue cuando alguien experimenta un ataque de pánico en el avión o cuando tiene ansiedad?

R: En el caso de un ataque de pánico hay una cosa muy importante. Si tú sabes que puedes tener ataques de pánico en el avión -porque ya los has sufrido anteriormente- debes informar a la tripulación al embarcar porque los síntomas de un ataque de pánico son muy parecidos a los de un infarto. Si la tripulación ya sabe que eres propenso, en el momento en el que sucede, en vez de buscar un médico -porque creen que te está dando un infarto- pueden buscar un psicólogo que te de un mejor acompañamiento. Sé que es difícil, pero acabará pasando... Un ataque de pánico siempre pasa, cuando la adrenalina se ha liberado, el cuerpo va recuperando la calma. Es como una tormenta, tiene sus fases de desarrollo, de intensidad, y luego, de desenlace.