Maternidad

Ainhoa Navarro consiguió ser madre tras descubrir que era "infértil" gracias a la embriodonación: "Mi hija es consciente de su donante"

Ainhoa Navarro
Ainhoa Navarro. Cortesía
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Ainhoa Navarro tenía 37 años cuando se dijo: “lo voy a hacer sola”. “Siempre he querido ser madre, es lo único que he tenido claro en mi vida”, apunta al otro lado del teléfono. Había tenido diferentes parejas, pero no había surgido. “No lo buscaba, no era el momento. Vas postergando las cosas, por tema económico, por trabajo, por X o por B”, cuenta. “Cuando me encontré sola, vi el momento”. Así tomó la decisión de ser madre en solitario.

No se trata de que las circunstancias la forzasen a ello. “Hay gente que cree que si damos el paso a ser madres en solitario es porque la vida lo ha puesto así. La verdad es que fue porque quise. Es el modelo de familia que desee en ese momento”, explica en una entrevista a la web de 'Informativos Telecinco'. “Simplemente, la decisión llega así. Me di cuenta de que era capaz de hacerlo sola”. Y confirma: “Es la mejor decisión que he tomado en la vida. También te lo digo”.

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Navarro no solo decidió ser madre en solitario, también lo hizo por embriodonación; un tratamiento de reproducción asistida en el que se transfieren al útero de una mujer embriones que fueron donados de forma anónima por otras parejas o pacientes. Igual que existen donaciones de óvulos o de esperma, existe igualmente la donación de embriones. Es completamente anónima y se deben cumplir los mismos requisitos que cuando se donan óvulos o esperma. “Es un embrión donado por parejas que ya han conseguido sus bebés”, sintetiza Navarro.

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En su caso, la opción llegó “tras muchos años, muchos tratamientos”. Ella que siempre había querido ser madre se encontró con que el camino era complicado. “A mí me costó mucho quedarme embarazada”, nos cuenta. “Llegué a la reproducción asistida porque necesitaba, obviamente, un donante. Lo que nadie me avisó es que de que era infértil. No lo sabía”. Los tratamientos no funcionaban. “La infertilidad es muy dura”, cuenta. “Después de mucho sufrimiento, cuando a mí se me habían cerrado todas las puertas, se me apareció la embriodonación”, explica. Navarro cuenta que le explicaron todo el proceso en la clínica de NextFertility en la que hacían seguimiento de su proceso. “Se me abrió una ventana de golpe. Fue la posibilidad de ser madre”.

Cubierta del libro

Esta madre se emociona mientras lo cuenta. “Para mí, los donantes son las personas más generosas. No lo puedo decir de otra manera”, señala. “Tengo a mi hija gracias a ellos”. Incluso, Navarro señala que no pasó un duelo genético (el sentimiento que algunos padres y madres sienten al emplear donantes y por lo que, por tanto, sus hijos e hijas no compartirán su carga genética). “Siempre me han preguntado por ello y siempre digo lo que he dicho antes: mi deseo era ser madre y madre soy. Mi hija es mi hija”.

Su hija conoce perfectamente esta historia, porque Navarro se la ha contado desde que era muy pequeña. Al principio, le escribió un cuento que la narraba adaptada a su capacidad de comprensión. “A día de hoy, se me llena el corazón cuando mi hija habla de su donante”, apunta. “Es plenamente consciente”. La propia Navarro acaba de publicar un libro sobre su experiencia, titulado ‘Te luché, te busqué, te encontré’. “Es el diario real que yo escribí durante todo mi proceso. Es el libro que cuenta la historia de mi hija”, explica.

Además de ser abierta con su hija, también lo es compartiendo su camino hacia la maternidad. Navarro defiende que hay que hablar libremente de estos temas y hacerlo “sin tabús”. “Hay que entenderlo y hay que visibilizarlo”, apunta. “Yo llevo años [haciéndolo]”, añade. Ante “la bendita frase de que si no has pasado por ello no sabes lo que se siente” Navarro suma “que hay que darle voz”. La reproducción asistida o la infertilidad son más comunes de lo que a veces se piensa. “La revolución asistida existe y no sabes la cantidad, porque hay mucha gente que pasa por ello y no lo cuenta”, asegura. Al hablarlo no solo se normaliza, sino que además Navarro cree que se romperían clichés sobre lo que implica.

Según las estadísticas más recientes de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), el 10% de los nacimientos en España comienzan ya con técnicas de reproducción asistida.