Valencia

Dos años de cárcel por empujar violentamente a su hijo de 13 años que se negaba a dejar el móvil y ducharse en Valencia

Edificio de la Ciudad de la Justicia de Valencia. Europa Press
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La Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a dos años de prisión a un padre de Paiporta por causar graves lesiones a su hijo de 13 años tras empujarlo durante una discusión doméstica. El menor terminó ingresado en la UCI del Hospital La Fe con una fractura craneal y secuelas neurológicas que requirieron cirugía urgente. El acusado reconoció los hechos en un juicio por conformidad, lo que permitió rebajar la pena inicial solicitada por la Fiscalía —cinco años y medio de cárcel— a una condena de dos años por un delito de lesiones con la agravante de parentesco.

Según informa el diario Las Provincias, los hechos ocurrieron la noche del 27 de abril de 2022 en la vivienda paterna de Paiporta, Valencia. El menor se encontraba con su padre y su hermano cuando comenzó una discusión porque el niño no quería dejar el teléfono móvil para irse a la ducha, pese a las insistencias del progenitor. Según el relato asumido por el acusado que ha sido descrito como muy estricto, la tensión del momento le llevó a un forcejeo con el adolescente, que se resistía a obedecer.

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Una discusión doméstica que acabó en tragedia

En un momento de la disputa, el menor intentó dirigirse al baño para llamar a su madre, lo que desencadenó la reacción violenta del padre. El hombre lo empujó con fuerza contra la pared, provocando que el niño se golpeara la cabeza con tal violencia que cayó al suelo y quedó inconsciente durante varios minutos. Cuando recuperó el sentido no podía hablar y comenzó a expulsar sangre por la boca.

Pese a la gravedad del golpe, el padre no pidió ayuda inmediata. Fue el hermano del menor quien lo ayudó a trasladarse a la cama, donde pasó la noche sin atención sanitaria mientras su situación empeoraba. No fue hasta las 09.30 horas del día siguiente, casi doce horas después de la agresión, cuando el acusado avisó a la madre y llevó al niño a Urgencias del Hospital Doctor Peset.

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El diagnóstico confirmó la gravedad del golpe ya que el menor presentaba una fractura con hundimiento craneal en la zona temporoparietal izquierda, una hemorragia subaracnoidea y un hematoma subdural. Las lesiones provocaron graves trastornos del lenguaje, descritos como disfasia subtotal y afasia motora. Para salvar su vida, los médicos tuvieron que intervenir de urgencia para evacuar el hematoma y reparar la fractura con material de osteosíntesis.

El menor permaneció quince días ingresado y necesitó un largo proceso de recuperación lo que le ha supuesto un año completo de perjuicio personal básico, rehabilitación especializada, logopedia y seguimiento continuado en neuropediatría.

El padre aceptó la pena de dos años de prisión, que probablemente no cumplirá al carecer de antecedentes recientes. La defensa logró rebajar la acusación inicial de lesiones con deformidad a un delito simple de lesiones, aunque se mantuvo la agravante de parentesco. La madre, que ejercía la acusación particular, retiró su acusación un día antes del juicio.

En declaraciones recogidas por el medio citado, el condenado insistió en que no tuvo intención de causar daño a su hijo y defendió que su ingreso en prisión sería perjudicial para el menor, alegando que la madre trabaja y él es quien puede “corregir su comportamiento”.

Además de la pena de cárcel, el tribunal le impone una indemnización de 52.739,5 euros para el menor por las lesiones y secuelas sufridas.