La Conselleria de Educación deja a Noah, un niño con discapacidad de Castellón, sin profesor de apoyo: "Ellos no lo sufren"
Después de casi dos años, la Conselleria de Educación sigue sin poner un profesor de Pedagogía Terapéutica al pequeño a pesar de que la justicia obliga a la administración
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Los padres de Noah, un niño de 8 años con discapacidad, llevan casi dos años esperando un profesor de apoyo para su hijo que tiene reconocido un grado de discapacidad del 61%.
El pequeño sufre el síndrome Burnside-Butler, un trastorno genético raro que le provoca retraso en el desarrollo, dificultades de aprendizaje, trastorno de conducta grave y Capacidad Intelectual Límite, entre otros.
El pasado año, el colegio público al que asiste en Villarreal (Castellón) solicitó a la Conselleria de Educación un profesor de Pedagogía Terapéutica para Noah. "El niño tiene un grado 3, el máximo, porque necesita apoyo durante toda la jornada escolar, pero la conselleria hizo la callada por respuesta y en ningún documento refleja la negativa, solo llama al centro y dice que no se lo manda", explica Sandra Casas, abogada de la familia.
Medidas cautelares
En busca de una solución, los padres de Noah volvieron a solicitar el profesor de apoyo a la administración educativa al inicio del presente curso y ante la falta de nuevo de respuesta recurrieron a una abogada para reclamarla judicialmente. "En febrero mandamos un burofax a la Conselleria, tampoco responden y ponemos una demanda en los juzgados por "vulneración de derechos fundamentales", solicitando como medida cautelar el profesor de apoyo, mientras se sustancia el procedimiento", señala la letrada.
Una medida cautelar que la jueza estima, señalando en el auto del 4 de marzo que de no hacerlo "de forma inmediata" puede conllevar "perjuicios insalvables" para la "atención y desarrollo" de Noah. "Lo piden todos los agentes del proceso educativo y lo único que no hay es el apoyo de la administración".
Con el auto en la mano, los padres de Noah volvieron a contactar hace unas semanas con Educación. "Desde la Dirección General de Inclusión Educativa les dijeron que por favor que ya no llame nadie allí, que el tema ya está judicializado y que la respuesta que tengan que dar lo harán a través del juzgado", asegura la letrada, que lamenta que "ya no cumplen ni siquiera el auto de un juzgado y someten a la familia a este maltrato institucional".
Ante la indefensión de la familia, la abogada presentó un nuevo recurso. "Como respuesta, el pasado 16 de marzo la jueza pide a la Conselleria que de cuenta en un plazo de tres días de la ejecución del auto o se le pondrán multas coercitivas, pero siguen sin responder", asegura la letrada.
La realidad es que, a pesar de las advertencias de la magistrada, Noah tendrá que volver a clase la próxima semana sin el profesor de apoyo. "Piensan que no debemos necesitarlo, pero ellos no lo sufren. El colegio se porta muy bien con nosotros, ha hecho todos los informes que necesitábamos y su profesor lo atiende cuando sufre una crisis, pero es la administración la que no pone los recursos y en ocasiones tiene que ir mi mujer al colegio cuando la crisis es muy grave", asegura Néstor, padre de Noah.
De momento, la única información de la que disponen se la ha facilitado el propio colegio de Noah. "Nos han dicho que les han llamado desde Conselleria para decirles que van a enviar un profesor de apoyo pero solo a media jornada, incumpliendo lo que ha ordenado el auto de la jueza", asegura la abogada, que lamenta que "de momento no ha llegado el profesor ni a media jornada".